TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                         S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 495/2015 - L                                                             Sucre: 2 de Julio 2015                                                               Expediente: LP-95-10-S                                                                        Partes: Sonia Maritza Alarcón de Duchen, Mario Alarcón Delgado, Mario Dionisio

            Alarcón Arana y Emid Lourdes Alarcón de Arze c/ Hugo Alarcón Arana          Proceso: Nulidad de Escritura Pública y otros                                            Distrito: La Paz

VISTOS: Los recursos de casación en la forma y en el fondo de fs. 311 a 313, interpuesto por Sonia Maritza Alarcón de Duchen, así como el recurso de casación formulado por Hugo Alarcón Arana, de fs. 317 a 321 y vta., contra el Auto de Vista Nº 118 de fecha 31 de marzo de 2010 de fs. 307 a 308 y vta., pronunciado por la Sala Civil Tercera de la Corte Superior de Justicia de La Paz (hoy Tribunal Departamental), en el proceso de Nulidad de Escritura Pública y otros, seguido por Sonia Maritza Alarcón de Duchen, Mario Alarcón Delgado, Mario Dionisio Alarcón Arana y Emid Lourdes Alarcón de Arze contra Hugo Alarcón Arana; contestación de fs. 323 a 324, concesión de fs. 325, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:                                                         ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Catorceavo de Partido en lo Civil de La Paz, dictó Sentencia Nº 356, de fecha 23 de mayo de 2009 cursante de fs. 221 a 222 y vta., por el que se declara: PROBADA la demanda cursante de fs. 9 a 11, y en su mérito dispone lo siguiente: a) La nulidad total de la Escritura pública Nº 3867/90 de 10 de diciembre de 1990, supuestamente otorgada en la notaría de fe pública del ex notario Raúl Vega Hermoza, por no tener ningún respaldo de antecedentes que justifiquen su existencia legal. b) La cancelación en la oficina de Derechos Reales de ese Distrito judicial de la partida computarizada Nº 01100446, actual folio real matrícula Nº 2010990063697 a nombre de Hugo Alarcón  Arana, con Auto complementario de fs. 225.

Resolución contra la que se interpuso recurso de apelación por Hugo Alarcón Arana mediante memorial de fs. 230 a 234;

En mérito a esos antecedentes la Sala Civil Tercera de la Corte Superior de Justicia de La Paz (hoy Tribunal Departamental), emitió el Auto de Vista cursante de fs. 307 a 308 y vta., por el que ANULA todo lo obrado hasta que se interponga una nueva demanda conforme a derecho, en aplicación del art. 237.I num. 4) del Código de Procedimiento Civil.

Resolución que dio lugar al recurso de casación en la forma y en el fondo, interpuesto por parte de Sonia Maritza Alarcón de Duchen por sí en representación de sus mandantes; así como por Hugo Alarcón Arana, que se analiza.

CONSIDERANDO II:                                                                         HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Recurso de casación de Sonia Maritza Alarcón de Duchen

Señala postular recurso de casación en la forma y en el fondo alegando los arts. 250, 252, 253, 254, 255, 257, 258, 259 y  260 del Código de Procedimiento Civil. Sin embargo de ello, y de manera confusa y entreverada referir que interpone ambos recursos sin diferenciación, aparentemente concreta en el punto II como recurso de casación en la forma para lo que señala que: De conformidad al art. 254 num. 2) acusa vicios de forma en el Auto de Vista. 1.- Violación de los arts. 191, 227 y 236 del Código de Procedimiento Civil, al ser nulo dice el Auto de Vista por haber otorgado mas de lo pedido, que mencionaría a un proceso anterior dictado en el juzgado de partido 5 en lo civil de una demanda de usucapión  seguido por Hugo Alarcón contra Rosa Arana, que no fuera objeto de demanda de nulidad, que la Escritura fuera la demandada por nulidad.

El Auto de Vista fuera nulo porque no tuviera motivación ni fundamentación, que nunca tocaron punto alguno sobre una sentencia ejecutoriada de usucapión-, no fuera objeto de observación en su demanda de nulidad y solo se avocaría a la nulidad de la merituada Escritura Pública. Que el Auto de Vista fuera contradictorio con apreciaciones referidas a lo demandado.

Por otro lado refiere al art. 90 del Código de Procedimiento Civil, y que no entienden a que se refirieran con esa norma cuando su demanda es legal, se refiere a otro proceso en el que se tramitaría reposición, realizando consideraciones respecto a los antecedentes y la confusión que existiera respecto al número de testimonio, que en los antecedentes no tuviera respaldo y que el testimonio 3867/90 estuviera otro contrato.

Se diría que revisada la Escritura Pública y la misma contuviera testimonio de proceso civil de usucapión, nunca la hubieran puesto en consideración, pues no se hubiera mencionado y menos demandado su nulidad, y nada tuvieran que ver con la nulidad de la Escritura Pública y si bien existen esos antecedentes no lo refutarían ahora, pero que se dijera que existen antecedentes en la Notaria de Fe Pública Nº 71, fuera falso, redundando respecto al tema concluyendo que cuando se pretendió recabar copia se informaría que en su lugar contenía otro contrato con otras personas.

En un tercer considerando dice, que nunca hubieran puesto en duda la existencia de la Escritura Pública, el mismo no tuviera respaldo de archivos, que el demandado en esta vía no tuviera requisitos esenciales, menos tuviera un registro.

Que al emitir Resolución en el sentido emitido incurriría en errores “in indicando” por ello el Tribunal debiera casar al amparo de lo determinado por el art. 271 num. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y deliberando en el fondo  confirme la Sentencia  de primera instancia.

Recurso de casación de Hugo Alarcón Arana

De manera genérica y apoyado en los arts. “250 y siguientes” interpone recuso de casación. Acusando “aplicación indebida de la ley procesal” aludiendo a lo previsto por el art. 251 del C.P.C., con relación al art. 247 de la Ley de Organización Judicial, que no se habría advertido que la Escritura Pública se demanda de nulidad contuviera Sentencia judicial de usucapión ejecutoriada, por lo que se habría aplicado el art. 252 del Código de Procedimiento Civil. Que ello fuera expuesto en su contestación, por lo que debiera haberse declarado improbada la demanda, pues la referida escritura no consignaría ningún contrato susceptible de anularse por ilicitud de causa.

Acusa violación del art. 236 del Código de Procedimiento Civil, pues resultaría un atropello procesal el no pronunciarse sobre el fondo de su apelación y anulado lo obrado, cuando correspondería fallo revocatorio, por lo que correspondería casar el Auto de Vista y deliberando en el fondo se declare improbada la demanda.

Luego hace consideraciones respecto a la Sentencia, analizando en el fondo y la tramitación misma del proceso al referir la contradicción que contuviera en cuanto a la pretensión. Señala asimismo a una fundamentación de apelación diferida respecto a la confusión. Por otro lado hace referencia a una presunta aplicación de la ley sustantiva señalando al art. 549 del Código Civil que dice hubiera confusión mezcla y aplicación errónea, analizando que fuera errado el análisis de la Sentencia, pues no correspondería la aplicación de la referida norma y que habría motivado la anulación de la Escritura Pública, resultando injusto e ilegal. Disgregando luego en dos puntos su entendimiento en el fondo, lo propio en el inciso “C” referida a la ausencia de antecedentes en los archivos y ese argumento fuera utilizado en la Sentencia para declara la nulidad. Incluyendo en su análisis los alcances de las normas que cita, que derivaría a una ilegal cancelación de registro en derecho reales, que habría modificación además de la pretensión de la demanda, que debe reparase a tiempo de resolver el recurso.

Como petitorio final señala que debe dictarse Auto Supremo Casando el Auto de Vista  y deliberando en el fondo declarar improbada la demanda.

CONSIDERANDO III:                                                          FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

De inicio, será pertinente aclarar que en el caso de Autos la Resolución recurrida es anulatoria de obrados, y respecto a ello corresponde aclarar que cuando el Tribunal de Segunda instancia emite fallo anulatorio, el recurso pertinente a plantear en casación es únicamente en la forma y no en el fondo, en razón a que no ingresa a considerar el fondo mismo del asunto ni asume decisión fundamentando aquel aspecto, sino en la consideración de defectos procesales, consecuentemente el recurso de casación en la forma debe estar orientado a que el Tribunal de Casación revise si los motivos que dieron lugar a la nulidad dispuesta son o no correctos, resultando inviable el planteamiento de un recurso de casación en el fondo contra una Resolución anulatoria.

Bajo ese antecedente, se ingresa a analizar los recursos formulados en el orden cronológico propuesto.

Recurso de casación de Sonia Maritza Alarcón de Duchen

El contenido del recurso como tal, resulta confuso en consideración a que de inicio alega como normas para sustentarla, entre otras el art. 253 del C.P.C., que en realidad hace a un recurso de casación en el fondo, sin embargo de ello cuando prosigue con sus argumentos especifica en señalar que su reclamo va de conformidad a lo previsto por el art. 254 num. 2) es decir recurso de casación en la forma,  y concretando la confusión, concluye por insinuar se de aplicación a lo previsto por el art. 271 num. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, situación que de manera estricta daría lugar a declarar la improcedencia del recurso formulado. Sin embargo de lo anterior, y de la lectura de los agravios expresados, se entiende que lo que se persigue es la demostración de errores que le hacen a la forma, al haber alegado violación de los arts. 191, 227 y 236 del Código de Procedimiento Civil, aunque en su análisis de manera entreverada observa aspectos de fondo que no corresponden efectuarlo en esta vía, así como aspectos de forma que sin embargo como resultado no tiene congruencia en cuanto a su petitorio; soslayando ese aspecto, en sujeción a lo previsto por el art. 180-II de la Constitución Política del Estado, se las analiza y considera a fin de dar respuesta al recurso.

Cuando se acusa de vulnerados tanto los arts. 191, 227 y 236 del Código de Procedimiento Civil, se pretende la otorgación más de lo pedido, por lo que corresponde verificar que el art. 236 del C.P.C., tiene un mandato claro, “(Pertinencia de la Resolución) El auto de vista deberá circunscribirse precisamente a los puntos resueltos por el inferior y que hubieron sido objeto de la apelación y fundamentación a que se refiere el Artículo 227,…” y en relación a esto el art. 227 de la norma adjetiva civil manda que: “La apelación de la sentencia o auto definitivo se interpondrá, fundamentando el agravio sufrido…”. Si eso es así estaremos de acuerdo en señalar que la Sentencia de primera instancia declaró probada la demanda y el recurso de apelación sustentó sus agravios persiguiendo la revocatoria de la Sentencia, sin embargo de ello el Auto de Vista apartándose de los agravios expresados en función a lo señalado por el art. 227 del Código de Procedimiento Civil, sin cumplir con lo dispuesto por el art. 236 de la misma norma, consideró que había necesidad de anular obrados hasta el inicio mismo en el criterio de “que forma parte del documento cuestionado, la Sentencia o Fallo Judicial, la que no fue objeto o causa de la demanda en la pretensión expuesta a fs. 9-11,…”, ese criterio resulta la base para una posterior anulación de lo obrado, sin embargo el mismo, además de estar fuera de lo reclamado en apelación, resulta incorrecto, pues sugiere la posibilidad de enjuiciar en la vía ordinaria otro proceso de la misma categoría cual resulta la demanda de usucapión con Sentencia judicial ejecutoriada, aspecto que resulta un exceso que podría generar mayor confusión en las partes, cuando la vía sugerida para aquella inclusión o ampliación no corresponde.

Si el criterio asumido por el Ad quem es la existencia de un proceso judicial con Sentencia ejecutoriada y que de ello emerge la Escritura Pública cuya nulidad se demanda, no era pertinente ni legal, que anule obrados con la idea de que pudiera ampliarse, sino resolver el fondo mismo del recurso de apelación y dar solución al conflicto entre partes, pero de ninguna manera proceder a la anulación con la sugerencia cuestionada.

Bajo ese análisis, se incumplió efectivamente lo determinado por el art. 236 con relación al art. 227 del Código de Procedimiento Civil, y ante la nulidad con argumentos salidos de realidad, se afectó al debido proceso, por lo que corresponde enmendar aquella situación.

Los otros cuestionamientos realizados por la recurrente, mas se apoyan a aspectos de fondo que no corresponden analizar en el caso, en razón a que como se dijo, al ser anulatorio de obrados, el Ad quem no ingresó a analizar el fondo como tal, por lo que además de haber evidenciado las infracciones de las normas señaladas supra, se hace innecesario abordar los demás argumentos de la recurrente.

Consecuentemente, aun de la incongruencia de la petición de que el Auto Supremo sea por casar el Auto de Vista aspecto que no corresponde- este Supremo Tribunal considera debe darse aplicación a lo previsto por el art. 271 num. 3) y 275 del Código de Procedimiento Civil.

Recurso de casación de Hugo Alarcón Arana

De la misma forma que en el planteado por la actora, el recurso de casación del demandado sugiere aspectos de forma así como cuestiones de fondo, concluyendo con el petitorio de que se deba casar la Resolución de segunda instancia, sin embargo de esa deficiencia existe la denuncia de haberse vulnerado lo determinado por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil cuando sugiere la aplicación indebida de la ley procesal señalando al art. 252 del Adjetivo civil, bajo ese antecedente y lo expuesto como respuesta dada a la co-recurrente, además en sujeción al principio de igualdad de las partes así como el derecho que tienen los mismo por lo señalado en el art. 180.II de la Constitución Política del Estado, soslayando la poca claridad con la que se planteó el recurso, y disgregando aspectos de forma en relación a aspectos de fondo sugeridos, se hace necesario dar respuesta a lo reclamado en la forma, dejando de lado aspectos de fondo por su manifiesta improcedencia.

Consecuentemente cuando se acusa de haberse infringido el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, estaremos de acuerdo en ratificar lo expresado a tiempo de absolver los agravios planteados por la actora en su recurso de casación, y el entendimiento emanado de los arts. 227 y 236 del Código de Procedimiento Civil, es decir, que el tribunal Ad quem a tiempo de resolver la apelación formulada por el demandado sostuvo: “De la revisión del documento cuestionado, se advierte que el mismo contiene una sentencia judicial que fue pronunciada por el Juez 5º de Partido en lo civil-Comercial, dentro del proceso civil ordinario seguido por el ahora recurrente contra Rosa Arana de Alarcón sobre usucapión, amparada en los arts. 134, 138 y 1319 del Código Civil”. “Que forma parte del documento cuestionado, la Sentencia o Fallo Judicial, la que no fue objeto o causa de la demanda en la pretensión expuesta a fs. 9-11, actuado judicial del cual el juez inferior no se apercibió, pues antes de admitir dicha demanda, debió considerar éste extremo y en su caso aplicar lo dispuesto por el art. 333 del Código de Procedimiento Civil, que hubiere dado lugar al pronunciamiento de una Sentencia correcta que dé fin al litigio y otorgue paz social.”. Es decir, el razonamiento del Ad quem va por entender que fuera posible en un proceso ordinario el enjuciamiento de otro proceso de la misma naturaleza ordinario-, situación que resulta errado, debiendo considerarse que lo previsto por el art. 297 del Código de Procedimiento Civil autoriza la procedencia de aquello cuando señala: “habrá lugar al recurso extraordinario de revisión ante la Corte Suprema de Justicia, de una sentencia ejecutoriada en proceso ordinario, en los siguientes casos.” (Enumerando a continuación los cuatro supuestos). De lo anterior se colige que el referir que debiera ampliarse la demanda cuestionando un proceso ordinario con sentencia ejecutoriada, es un error por parte del Ad quem para sustentar una nulidad de obrados que no corresponde ser convalidado y mas bien si existe evidencia de que el documento cuestionado cuenta con respaldo de antecedentes como estableció de la revisión del proceso, evaluar aquel aspecto y resolver el fondo de la causa.

Bajo el antecedente aclarado, y ante la evidencia que se transgredió la norma prevista por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, se hace necesario enmendar aquella situación.

Consecuentemente se dará aplicación a lo previsto por el art. 271 num. 3) y 275 del Código de Procedimiento Civil.

Con la aclaración pertinente que los demás puntos expuestos en el recurso de casación, están referidos a cuestiones de fondo que no corresponde ser analizado, ni es necesario hacerlo en razón a la naturaleza del fallo a dictarse.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I numeral 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010 y en aplicación de los artículos 271 num. 3) y 275 del Código de Procedimiento Civil, ANULA el Auto de Vista Nº 118, de 31 de marzo de 2010 cursante de fs. 307 a 308 y vta.

No siendo excusable el error incurrido, se impone multa a los vocales suscriptores del Auto de Vista, con un día de haber a ser descontado de su sueldo mensual, a tal finalidad notifíquese con la presente Resolución a la Dirección General Administrativa y Financiera.

En aplicación del art. 17.IV de la Ley Nº 025, remítase copia de la presente Resolución al Consejo de la Magistratura a los fines consiguientes de ley.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.                                            

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.        

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Quinto