TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                  S A L A  C I V I L


Auto Supremo: 476/2015  L

Sucre: 25 de junio 2015

Expediente: LP-76-10-S

Partes: Nilda Justina Quintela de Blanco. c/ Primo Blanco Rodríguez.  

Proceso: Divorcio.

Distrito: La Paz.

VISTOS: El recurso de casación de fs. 281 a 282, interpuesto por Primo Blanco Rodríguez, contra del Auto de Vista-Resolución Nº 090/2010 de 12 de marzo de 2010 de fs. 272 a 273 vta., pronunciada por la Sala Civil Primera de la R. Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso ordinario de Divorcio seguido por Nilda Justina Quintela de Blanco contra el recurrente; el Auto de concesión de fs. 287, los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, dictada la Sentencia en fecha 24 de noviembre de 2009 por el Juez Cuarto de Partido de Familia, cursante de fs. 255 a 256 vta, donde declaró Improbada la demanda principal, por no haberse justificado plenamente la causal del art. 130 inc. 4) del Código de Familia, en consecuencia dejo subsistente el vínculo matrimonial que une a los esposos contendientes.

Resolución que fue apelada por la parte demandante la misma que fue resuelta mediante Auto de Vista cursante de fs. 272 a 273 vta., que revocó la Sentencia, declarando probada la demanda principal y en consecuencia disuelto el vínculo matrimonial que une a los esposa Nilda Justina Quíntela Alarcón y Primo Blanco Rodríguez por la causal establecida en el art. 130 inc. 4) del Código de Familia disponiendo que en ejecución de sentencia se disponga la cancelación de la partida matrimonial por la Dirección de Registro Civil.

Resolución de segunda instancia que es recurrida en casación por parte del demandado, el mismo que se analiza.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Primero: Indica que el Auto de Vista infraccionó lo dispuesto en el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, valorando prueba que no fue solicitada por la apelante y haciendo una relación total de los actos procesales que fueron analizados por el Juez A quo, pruebas que adolecerían de dos fallas que la hacen invalorables e impertinentes; no fueron motivo de apelación y no fueron obtenidas ni promovidas por el órgano jurisdiccional.

Segundo: Indica que el Auto de Vista realiza un valoración de la prueba sin el menor cuidado de que el Juez inferior ya las consideró y valoró, constituyendo un acto ilegal que el Tribunal de alzada no está facultado para hacer.

Por dicho motivos termina peticionando que se case el Auto de Vista y se disponga la nulidad del mismo dejando subsistente la Sentencia dictada en obrados.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

AL PRIMER PUNTO:

La violación del art. 236 del Código de Procedimiento Civil, constituye siempre un reclamo que debe ser planteado como sustento del recurso de casación en la forma, toda vez que como consecuencia de esa acusación lo que el recurrente persigue es que el Tribunal de Casación anule el Auto de Vista recurrido, porque dicha Resolución no se habría ceñido a la pertinencia prevista por la norma citada y, como consecuencia de ello, se disponga la emisión de un nuevo fallo de Alzada que se circunscriba a todos los agravios contenidos en el recurso de apelación o solo a los agravios fundamentados en el recurso de Alzada.

En el caso de Autos, el recurrente considera que el citado art. 236 del Código de Procedimiento Civil habría sido vulnerado por el Tribunal Ad Quem, en razón a que éste habría sustentado su determinación en el análisis de las pruebas cursantes en obrados, las mismas que no fueron objetadas por la parte apelante y que a criterio del recurrente, el Tribunal de Alzada, no tuviese facultades para revalorizar las pruebas cursantes en obrados.

Siendo ese el reclamo efectuado por el recurrente, corresponde señalar que, el Tribunal de alzada cuenta con las facultades específicas de revalorizar la prueba que le es objetada en el recurso de apelación, en ese entendido, de la revisión del recurso de apelación se circunscribe en objetar las pruebas analizadas por el Juez A quo, motivo por el cual el Tribual de alzada entró a revalorizar las mismas conforme al recurso de apelación presentado en la litis que cursa de fs. 259 a 260 vta.,  de obrados, por dicho motivo, este Tribunal no encuentra incongruencia en la fundamentación del Auto de Vista, más al contrario de la lectura del recurso de casación se evidencia que la parte recurrente no comparte los fundamentos en que se sustenta la Resolución de Alzada, considerándolos incongruentes o imprecisos, sin embargo esa observación de ninguna manera corresponde vincularla a la violación del art. 236 del Código de Procedimiento Civil, toda vez, que dicha acusación únicamente se refiere a la falta de pertinencia o congruencia que adolecería la Resolución de Alzada, situación que no se presenta cuando lo que se cuestiona son los fundamentos en que se basa la decisión de segunda instancia.

Establecido lo anterior y de la revisión del Auto de Vista recurrido se concluye que el mismo guarda la debida congruencia y pertinencia, en razón a que, en base a los fundamentos expuestos en apelación, se pronunció respecto al debate acaecido en la litis, el cual fue motivo de apelación por la demandante, consiguientemente el Tribunal de Alzada circunscribió su decisión al motivo que le fue impugnado y que fue resuelto por el Juez A quo, no encontrándose impertinencia en la Resolución de alzada.

AL SEGUNDO PUNTO:

El recurrente, respecto a la valoración de la prueba realizada por el Tribunal de alzada, solamente indica de manera confusa que el Juez inferior ya consideró y valoró las pruebas conforme la normativa interna y que la autoridad de segunda instancia no estaría facultado para hacer tal valoración; al respecto como se tiene expuesto en el punto uno, el Tribunal de alzada se circunscribió a los puntos que fueron objeto de apelación, los cuales objetaron sin duda la valoración de la prueba efectuada por el Juez A quo, motivo por el cual, con la facultad que cuenta el Tribunal de alzada otorgó el valor probatorio correspondiente a las pruebas  indicadas en el Auto de Vista.  Ahora si el recurrente no se encontraba conforme con dicha valoración, su deber en casación, era hacer notar el error de hecho o de derecho que hubiese cometido el Tribunal Ad quem en la valoración de las mismas, conforme lo establece el art. 253 del Código de Procedimiento Civil, aspecto que no concurre en el presente recurso de casación.

Motivo por el cual y en base a los fundamentos expuestos corresponde emitir resolución en la forma prevista en los arts. 271 num. 2) y 273 ambos del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 declara INFUNDADO el recurso de casación de fs. 281 a 282, interpuesto por Primo Blanco Rodríguez, contra del Auto de Vista-Resolución Nº 090/2010 de 12 de marzo de 2010 de fs. 272 a 273 vta. Con costas.

Se regula el honorario del profesional abogado en la suma de Bs.- 1000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Quinto