TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                

                                      S A L A   C I V I L

Auto Supremo: 412/2015                                                                

Sucre: 10 de junio  2015

Expediente: SC 24 15 S                                                   

Partes: Club Atlético “Real Santa Cruz”. c/ María Hilda Saucedo Jiménez.

Proceso: Reivindicación, Acción Negatoria, Destrucción de Mejoras y  Pago de

              Daños y Perjuicios.                                           

Distrito: Santa Cruz.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 191 a 192, interpuesto por María Hilda Saucedo Jiménez, contra el Auto de Vista de 12 de diciembre de 2014, cursante a fs. 182 y vta., de obrados, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz en el proceso ordinario de reivindicación, acción negatoria, retiro de mejoras, pago de daños y perjuicios seguido por el Club Atlético “Real Santa Cruz”, representada legalmente por Oscar Gadea Coímbra, Rubén Darío López Céspedes y Gerardo Céspedes Vélez contra la recurrente, respuesta al recurso de fs. 198 a 199 (extemporáneo); el Auto de concesión de fs.197; los antecedentes del  proceso, y:


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


Oscar Gadea Coímbra y Rubén Darío López Céspedes, en representación legal del Club Atlético “Real Santa Cruz”, por memorial de fs. 25 a 27, adjuntado las literales de fs. 1 a 24, interponen demanda de reivindicación, acción negatoria, destrucción de mejoras y pago de daños y perjuicios. Señalan que por la  documentación adjunta se evidencia que el Club “Real Santa Cruz” es legítimo propietario de un inmueble ubicado en  la zona sur, entre tercer anillo interno y externo y la Av. San Aurelio de la ciudad de Santa Cruz; UV. Nº 249, Mz. ET Nº 8, con una superficie de 65.530,36 m2, mismo que se encuentra debidamente registrado en Derechos Reales, actualmente bajo la matricula Nº 7.01.1.99.0008286 de fecha 14 de noviembre de 1.980.

Indican los demandantes que en parte del terreno arriba mencionado, se encuentra detentando y ocupando la señora María Hilda Saucedo Jiménez, desconociendo a que título se encontraría la misma en posesión ilegal de dicho inmueble, quien a su vez alega según cartas notariadas enviadas por la misma, que se encontraría en posesión del mismo en mérito a un contrato, sin mencionar que tipo de contrato le ampara ni señala con quien fue suscrito el mismo; ante la negativa de la entrega y desocupación del inmueble y los daños que se le estaría causando al club, privándole de ejecutar proyectos ofertados por otras empresas, debido a lugar comercial y estratégico en el que se encuentra el terreno; así como lo hizo el Súper Mercado “Fidalga”, que les ofertó la construcción de un gimnasio y el pago de un canon de alquiler de $u. 6.000. Con tales antecedentes demandan reivindicación, acción negatoria, retiro de mejoras y pago de daños y perjuicios, al amaro de los arts. 1453, 1455, 129, 984, todos del Código Civil,  pidiendo se declare probada la demanda en todas sus partes, consiguientemente se ordene la restitución y entrega del predio bajo prevención de desapoderamiento en caso de incumplimiento, descociendo cualquier derecho sobre el mismo  que alegare tener la demandada, se ordene el retiro de las mejoras introducidas y/o sean destruidas las mimas, así como el pago de daños y perjuicios en la suma de $us. 115.000, más condenación de costas, gastos judiciales y honorarios profesionales.

Citada la demandada, contesta negando la demanda, señalando que ella no es una simple detentadora y que su posesión es legal en virtud al suscrito de anticresis con el entonces representante del Club “Real Santa Cruz” Juan Carlos Duran  Saucedo en fecha 22 de mayo de 2000, reconocido en sus firmas y rúbricas, a cuyo efecto entrego la suma de $us. 30.000, posteriormente fue suscrito otro documento de anticresis entre las mismas personas y el mismo contenido, por un lapso de tres años en las mismas condiciones y por el mismo monto, suma de dinero que no le fue restituido a la anticresista hasta la fecha,  motivo por el cual aún se encuentra ocupando el inmueble en tanto la institución deportiva le restituya el dinero recibido por concepto de anticresis. Al mismo tiempo reconviene por cumplimiento de contrato, pidiendo se declare improbada la demanda principal y probada la reconvención, por consiguiente se ordene la devolución de $us. 30.000 entregados por concepto de anticresis, pago de las mejoras introducidas, más el pago de daños y perjuicios.

Sustanciado el proceso en primera instancia el Juez Doceavo de Partido en Materia Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz, mediante Sentencia de fecha 22 de agosto de 2014, cursante de fs. 154 a 158 vta., declaró probada en parte la demanda principal interpuesta por el club “Real Santa Cruz”, en lo que respecta a la reivindicación, acción negatoria  y retiro de mejoras, improbada la demanda reconvencional.

Contra esa resolución de primera instancia, la demandante María Hilda Saucedo Jiménez interpuso recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, por Auto de Vista de 12 de diciembre de 2014, confirma totalmente la Sentencia de 22 de agosto de 2014;  contra esta última resolución de segunda instancia la demandante recurre de casación en el fondo, mismo que se pasa a considerar y resolver.


CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Del contenido del Recurso de Casación en el fondo interpuesto por María Hilda Saucedo Jiménez, se tiene lo siguiente:

Acusa, Violación, interpretación errónea e indebida aplicación de la ley. Alega que el Tribunal Ad-quem, habría vulnerado el ordenamiento jurídico y el sentido de la justicia, al confirmar la injusta Sentencia, refiere la acción reivindicatoria prevista por el art. 1453 el Código Civil, señalando que quien demanda la reivindicación debe determinar e identificar con exactitud el área y/o espacio que pretende reivindicar; si bien la parte demostró su derecho propietario, este lo hizo sobre un terreno de 65.530, 36 m2 según documental de fs.1, siendo que la demandada se encontraría en la superficie de 7.168 m2 en su calidad de anticresista; considera que tanto el Juez A quo como el Ad-quem hubieran interpretado y aplicado erróneamente el art. 1.453 del Código Civil .

Por lo expuesto y al amparo del art. 250 y 253 num.1) del Código de Procedimiento Civil solicita a este Tribunal Supremo de Justicia Case el Auto de Vista de 12 de diciembre de 2014 y deliberando en el fondo declare improbada la demanda principal y probada la reconvencional.


CONSIDERANDO III:                                                        

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:


Planteado el recurso de casación en el fondo, se advierte que el mismo no señala de manera clara y concreta cuales son los agravios sufridos con la resolución recurrida en casación, simplemente se limita a cuestionar la superficie del bien inmueble objeto de la litis; sin embargo en mérito al derecho de impugnación y el principio “pro actione”, pasaremos a considerar el mismo:

La recurrente, alega que la acción reivindicatoria prevista por el art. 1.453 del Código Civil, habría sido violada en su interpretación por los jueces de instancia, señalando que la parte actora no habría identificado ni precisado cual es la superficie que pretendería reivindicar; siendo que el club deportivo es propietario de 65.553,36 m2, y que la ahora recurrente estaría en posesión en su condición de anticresista en la superficie de 7.168 m2.

Al respecto cabe señalar que la doctrina está consagrada por textos expresos de nuestra legislación y por nuestra jurisprudencia y es así que el art. 190 del Código de Procedimiento Civil, establece que la Sentencia recaerá sobre las cosas litigadas, en la manera que hubieren sido demandadas, por su parte el art. 236 del mismo cuerpo de leyes, señala que el Auto de Vista debe circunscribirse a los puntos resueltos por el inferior (y estos no pueden exceder a los demandados). Finalmente en el recurso de casación en el fondo, puede acusarse la infracción de la ley o leyes aplicadas en el Auto de Vista, solo puede circunscribirse a la demanda y a su contestación. Por esta razón, los jueces de instancia, en sus fallos deben limitarse a aplicar las leyes invocadas por las partes en la demanda y en la contestación.

Con estos antecedentes nos corresponde señalar que, en el recurso de casación en el fondo se debe solicitar se reconozca la infracción de la ley, así lo establece el inc. 1) del art. 253 e inc. 2) del art. 258 ambos del Código de Procedimiento Civil, es obvio que dicha ley debe haber sido aplicada en la resolución recurrida. Cuando el tribunal de segundo grado no se pronuncia sobre dicha ley, corresponde a la parte pedir, dentro de las 24 horas la correspondiente complementación conforme lo dispone el art. 196 num 2) concordante con el art. 239 del Código Adjetivo de la Materia.

Cuando en la resolución recurrida incurre en algunas de las especies de infracciones señaladas, en el recurso de casación debe acusarse y fundamentarse tal infracción, deberá citarse en términos claros, concretos y precisos la Sentencia o auto del que se recurriere, su folio dentro del expediente, la ley o leyes violadas o aplicadas falsamente y especificar en qué consiste, la violación, falsedad o error, estas especificaciones deberán fundarse precisamente en el recurso en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

En el caso de Autos, la recurrente fundamenta su agravio en el hecho de que la parte demandante no habría especificado que superficie pretende reivindicar, en el entendido de que el club es propietario de una superficie mayor a la que ella se encuentra poseyendo; la demanda de Fs. 25 a 27, señala que la demandada estaría ocupando parte del terreno, si bien no especifica que superficie; sin embargo se entiende que es la que ella se encuentra ocupando (7.168.95  m2, conforme a la contestación de la demanda). No siendo este argumento suficiente que acredite el agravio denunciado.

Por los motivos expuestos precedentemente, este Tribunal de Casación no encuentra sustento legal en el recurso en el fondo, por lo que es aplicable el art. 271 num. 2) en relación al art. 273 respectivamente del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42.I num 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, y en aplicación a lo previsto en el art. 271 num. 2) y art. 273 del Código de Procedimiento Civil, declara  INFUNDADO el recurso de casación en el fondo interpuesto por María Hilda Saucedo Jiménez contra el Auto de Vista de 12 de diciembre de 2014, con costas.

Se regula el honorario profesional en Bs. 1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Duran.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Quinto