TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                        S A L A   C I V I L


Auto Supremo:402/2015                                        Sucre: 09 de junio 2015                                                        Expediente:        LP-16-15-S                                                        Partes:Gualberto Apala Soto.c/María IrenePanozoIllanes.        Proceso:Anulabilidad de Matrimonio.                                                Distrito:La Paz.

VISTOS:El recurso de casación de fs. 99 a 101 vta., interpuesto por María Irene PanozoIllanescontra el Auto de Vista Nº S-396/2014 de fecha 24 de Octubre de 2014, cursante a fs. 80 a 81 de obrados  pronunciada por la Sala CivilComercial Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso de Anulabilidad de Matrimonio seguido por Gualberto Apala Soto contra María Irene PanozoIllanes, la contestación de fs. 104 a 106 vta.,el Auto de concesión del recurso de fs. 107, los antecedentes del proceso, y

CONSIDERANDO I:                ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez de Partido Séptimo de Familia dela ciudad de La Paz en fecha 30 de mayo de 2014 pronunció sentencia cursante de fs. 54 a 56 vta., de obrados por la cual declara probada la demanda de anulabilidad de matrimonio de fs. 8, ampliada a fs. 10 de obrados, disponiendo la cancelación de la partida matrimonial, alternativamente dispone que al no haberse demostrado la buena o la mala fe de los cónyuges no se califica la misma a los efectos del art. 92 del Código de Familia.

Contra esa Sentencia de primera instancia María Irene PanozoIllanes dentro el plazo legal interpone recurso de apelación.

Concedido el indicado recurso la Sala Civil Comercial Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz en fecha 24 de Octubre de 2014, cursante a fs. 80 a 81 de obrados, pronunció Auto de Vista  donde confirma la Sentencia y el auto de complementación de fs. 59 vta., en contra de esta resolución la recurrente interpuso el  recurso de casación.

CONSIDERANDO II:        DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Que, la recurrente en su recurso señala lo siguiente:

1.- Que, el proceso se ha desarrollado incurriendo en error de estructura porque afecta al trámite  propio del juicio, ya que una vez calificado el proceso y fijados los puntos de hecho a probar, el Juez refiere de manera llana que se ha demostrado la existencia de dos partidas de matrimonio y que estas partidas se habrían realizado a espaldas y desconocimiento del demandante, que para fundamentar la Sentencia de forma superficial únicamente se limitó a justificar su determinación en un aspecto formal sin tomar en consideración de la verdad material ya que las partidas que el Juez las da por válidas para anularlas habían sido falsificadas en su integridad, empero este aspecto no es responsable de la recurrente sino de la Oficial de Registro Civil, dice también que el Auto de Vista haciendo alusión al art. 397 de la Ley adjetiva civil, únicamente se limitan a señalar que el A quo tomó en consideración la fotocopia legalizada de fs. 48 y 49 que cumplen con la previsión del art. 1311 del sustantivo civil hacen un razonamiento lógico  jurídico del porque mi persona solicito que basado en dicha atribución debió disponer la pericia grafológica y no limitarse en un simple formalismo que no condice la verdad material constitucionalizada.

Señala además que entre los principios de la jurisdicción ordinaria consagrados en la Constitución Política del Estado  en el art. 180.I se encuentra el de verdad material cuyo contenido constitucional  implica la superación de la dependencia de la verdad formal o la que emerge de los procedimientos judiciales, por eso es aquella verdad que corresponde a la realidad, superando cualquier limitación formal que restrinja o distorsione la percepción  de los hechos a la persona encargada de juzgar a otro ser humano o de definir sus derechos y obligaciones.

Haciendo alusión al principio de prevalencia del derecho sustancial es el reconocimiento de que las finalidades superiores de la justicia no puedan resultar sacrificadas por razones consistentes en el culto ciego a reglas procesales o a consideraciones de forma.

“…por lo expuesto y de conformidad a lo dispuesto por los arts. 219, 220, 250,253núm 3) del Código de Procedimiento Civil tiene a bien formular recursode casación en el fondo del auto de vista S-396/2014, solicitando admita el recurso y la corra en traslado y con o sin respuesta se le conceda en Alzada donde en el fondo revoquen en fallo y en su lugar estimen la verdad material de los hechos…”

CONSIDERANDO III:                                        FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Previamente antes de ingresar a resolver el recurso de casación deducido, se considera necesario aclarar lo que en esencia constituye el recurso de casación, en ese sentido, el mismo está considerado como un medio impugnatorio vertical y extraordinario, procedente en supuestos estrictamente determinados por Ley y dirigido a lograr que el Máximo Tribunal revise,  y reforme y/o anule las Resoluciones expedidas en Apelación que infringen las normas de derecho material, las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.

En dicho antecedente, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación se equipara a una demanda nueva de puro derecho instrumentalizado para invalidar una Sentencia o Auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos a la vez, de acuerdo a lo estatuido por el art. 250 del Código de Procedimiento Civil, en coherencia con lo establecido en los arts. 253 y 254 del mismo cuerpo legal.

En ese sentido, cabe  precisar que la finalidad del recurso de casación en el fondo es la de unificar la interpretación de las normas jurídicas de nuestro país creando la jurisprudencia correspondiente. En tanto que la finalidad del recurso de casación en la forma, es la de anular la resolución recurrida o un proceso cuando en su sustanciación se violan formas esenciales sancionadas con nulidad por la Ley, por ello, la interpretación de las leyes que regulan las nulidades deben ser uniformes. En ambos casos, son de inexcusable cumplimiento los requisitos exigidos en el art. 258 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, señalar en forma clara y precisa qué disposiciones legales se han infringido en la tramitación de la causa y cuáles son las causales de nulidad que se invocan dentro de las permisiones legales que el ordenamiento procesal señala; asimismo, debe indicarse en forma puntual qué disposiciones legales se han violado, aplicado indebidamente o interpretado en forma errónea en la Resolución de fondo, es más, cuando de prueba se trata, el recurrente debe identificar con toda precisión la misma e indicar cómo debía apreciarse o valorarse con arreglo a la ley, no siendo suficiente citar determinadas disposiciones como infringidas sin la debida fundamentación, caso contrario, la omisión en el cumplimiento de los referidos requisitos, impide se abra la competencia del Máximo Tribunal.

Determinada la naturaleza y finalidad del recurso de casación  y de la revisión de los argumentos expuestos en el recurso de casación  por el recurrente supra señalado, este Tribunal advierte que el referido incumple con la técnica  recursiva inherente al referido recurso extraordinario, debido a que si bien es cierto que el  recurso de casación lo plantea en el fondo, de conformidad a lo dispuesto por el art. 253 núm. 3) del Código de Procedimiento Civil empero no indica si en la apreciación de la prueba se hubiera incurrido en error de derecho o error de hecho, ni hace mención tampoco en que foja o fojas estarían las pruebas mal apreciadas, siendo el recurso una simple enunciación genérica  de lo obrado y un simple disentir con lo resuelto por el A quo y el Ad quem, señalando que el actor no probo la demanda y que los mismos no hubiesen valorado las pruebas aportadas ni los argumentos legales esgrimidos sin detallar y menos precisar, cómo los referidos juzgadores hubieran incurrido en dichas transgresiones, qué normas jurídicas serían  la vulneradas y cómo debieron ser aplicadas las mismas, sin fundamentar las violaciones que suponen o la aplicación indebida y la interpretación errónea del derecho tal como exige el art. 258 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, limitándose a pedir del Tribunal Supremo que en el fondo revoquen el fallo y en su lugar estimen la verdad material de los hechos, pretendiendo que este  Tribunal ingrese a censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los Jueces de grado sin identificar la existencia de errores de derecho o de hecho en la valoración de la misma como se manifestó líneas arriba y sin tener en cuenta que dicha valoración probatoria resulta incensurable en casación; consiguientemente el recurso de casación recae en la improcedencia.

Por último, también corresponde destacar que el Máximo Tribunal no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre los recurrentes, por lo que la manera inadecuada en la que ha sido interpuesto el recurso de casación por  los demandantes a través de su apoderado hace que el mismo sea manifiestamente improcedente, correspondiendo a este Tribunal fallar de conformidad a lo que prevén los arts. 271 num. 1) y 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 num. 1) y 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo interpuesto por María Irene PanozoIllanes cursante a fs. 99a 101 vta., contra el Auto de Vista S-396/2014 de fecha 24 de Octubre de 2014 de fs. 80 a 81 vta. Con costas.

Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 1000.-

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo.Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Quinto