TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA 

                                                                                S A L A   C I V I L


Auto Supremo: 337/2015 - L

Sucre, 19 de mayo 2015

Expediente:         B-10-10-S

Partes: Concepción Sapiapuca Nosa. c/ Guillermo Rosas Abrego.

Proceso: Usucapión.

Distrito: Beni.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 207 a 208 vlta. de obrados, interpuesto por Concepción Sapiapuca Nosa contra el Auto de Vista No. 046/2010 de fecha 05 de Mayo de 2010, cursante a fs. 203 a 204 de obrados pronunciada por la Sala Civil de la Corte Superior de Distrito del Departamento de Beni dentro del proceso de Usucapión seguido por la  recurrente contra Guillermo Rosas Abregó, la respuesta al recurso el auto de concesión del recurso de fs. 218, los antecedentes del proceso, y:


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


Que, el Juez de Partido Tercero en lo Civil y Comercial de la ciudad de Trinidad del Departamento de Beni en fecha 18 de diciembre de 2009 pronunció sentencia cursante a fs. 183 a 185 por la cual declara improbada la demanda de Usucapión, con costas.

Contra esa sentencia de primera instancia la ahora recurrente, dentro el plazo legal interpone recurso de apelación.

Concedido el indicado recurso la Sala Civil de la Corte Superior de Distrito del Departamento del Beni  Trinidad  del Departamento de Beni en fecha 05 de mayo de 2010 pronunció el Auto de Vista No. 046/2010 donde revoca la sentencia y declara probada en parte la demanda y se declara propietaria a la demandante de la parte del lote que ocupa, es decir que debe tener como frente la calle Fabián Monasterio y como fondo hasta donde está construida su vivienda y lo restante del lote pertenece a la Testamentaría del señor “Guillermo Rosas Abregó”, en contra de esta resolución de segunda instancia la recurrente interpuso el  recurso de casación en el fondo.



CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Que, la recurrente en su expresión de agravios señala los siguientes:

I. Que tanto la Sentencia, así como el Auto de Vista violan los arts. 1321 del Código Civil y 404-II de su Procedimiento ya que la demandada en su contestación a la demanda, ha confesado que mi posesión libre y pacífica y continuada por más de 40 años, se debe a una simple detentación, pero en ningún momento del procesó demostró que mi persona tenía la calidad de detentadora, incurriendo su autoridad en Sentencia con la falta de valoración de pruebas conforme al art. 397 del Código de Procedimiento Civil y 1286 del Código Civil; los demandados reconocen en su contestación a la demanda que el medio de adquirir la propiedad tiene como condición sine quanon la posesión del bien por más de 10 años conforme disponen los arts. 110 y “134” del Código Civil, así mismo indican también que el Auto de Vista en su segundo considerando inciso 1º. señala que se ha demostrado que la parte demandada es propietaria del inmueble registrado en DD.RR. bajo el folio real No. 8.01.1.01.0011084, por Escritura Pública No. 190, si bien no se ha cuestionado el derecho propietario de la demandada es por dos motivos y segundo que no existe un registro de derecho propietario conforme lo certifican las pruebas de fs. 33, sin embargo ese hecho no desvirtúa en ningún momento mi posesión quieta, pacífica e ininterrumpida  por más de 40 años respecto al inmueble de la litis, por contrario refuerza más en mi pretensión, que en este caso los Señores Vocales igual que el A quo no han hecho una valoración correcta de la prueba de cargo, cursantes a fs. 1 a 10 y 30 a 33 vlta. en el que demuestro con claridad que tanto el Señor Guillermo Rosas como su esposa no tienen registrados entre sus bienes mi lote de terreno informe extendido en DD.RR. en fecha 16 de octubre de 2008, prueba que cuenta con toda la valides que le otorgan los arts. 1287 y 1289 del código civil y 397 de su procedimiento, incurriendo en  error de derecho  por no haberla valorado y apreciado a tiempo de dictar la sentencia y el Auto de Vista recurrido.

II. Violación de los arts. 1321 y 1286 del Código Civil y 476 de su Procedimiento porque al no haber apreciado y valorado correctamente las pruebas testificales de cargo que cursa a fs. 108 a 110, en las cuales son uniformes en tiempo y lugar, mis testigos han manifestado que yo vivo en mi lote de terreno desde el año 1968, mas por el contrario valorando erróneamente el Juez A quo, tergiversa la declaración de una de las testigos (fs.110) interpretando a conveniencia de la demandada la declaración de mi testigo, incurriendo en error de hecho y de derecho, pretendiendo introducir en la interpretación situación ajena a lo vertido en ella. Incurriendo en  valoración defectuosa de la prueba.

III. Error de hecho en la apreciación de la prueba ya que los Vocales a tiempo de dictar el Auto de Vista, ratifican el error (voluntario) del A quo y ratifican este error al manifestar que la posesión de la recurrente en su lote de terreno no es total, y que solamente ocupa una parte, y que se remite al informe técnico que es pieza principal  de la demanda (fs. 20 a 31) en la cual se detalla que tiene construida su humilde vivienda en medio del terreno y que la parte posterior la utiliza en los baños, esta situación la constató el Juez y prosigue la interpretación errónea indicando que mis testigos de cargo han manifestado que su persona ocupaba en calidad de cuidante, ahora ya cambia oficiosamente la apreciación antes era detentadora, en la apreciación jurídica la sana crítica no significa que el juzgador puede darles el valor que bien le parezca, la sana crítica significa asignar el real valor a las pruebas con prudencia y criterio jurídico, en este caso la apreciación es defectuosa  porque se pretende otorgar derechos a quien no le corresponde, a quién jamás tuvo posesión real ni corporal del lote de terreno, jamás fue propietaria, además añade que ella no demando una porción de su lote sino demando en su totalidad porque en justicia me pertenece.

El auto recurrido realiza una apreciación jurídica y correcta del devenir del proceso, cuando reconoce que efectivamente la recurrente ocupa su lote de terreno por más de 40 años, pero lastimosamente concluye tergiversando su criterio y análisis indicando que se ha demostrado que he poseído parte del lote de terreno por más de 40 años y se le otorga el derecho de usucapir la parte del terreno que ocupa y si el caso fuera así ¿quién poseyó la otra parte? Si los supuestos propietarios jamás tuvieron el derecho de posesión ¿a quién le correspondería en derecho la otra parte?, si la documental presentada como prueba de descargo (fs. 46 a 53) ha sido denunciada como viciada de ilegalidad y que aparece después de la recurrente requiriere de DD.RR. el informe de fecha 16 de octubre del 2008, certificación en la cual no existe su lote de terreno, en el caso de autos los demandados fundan su contestación en que la demandante no tiene derecho a usucapir su lote de terreno, sin embargo la Sentencia y el Auto de Vista aplican oficiosamente y ultra petita sin que se lo pidan y le otorgan derechos de propiedad de algo que nunca tuvieron, situación ajena al proceso y dictan un Auto de Vista híbrido conculcando derechos consagrados en nuestra Constitución Política del Estado, revoca la sentencia y declara probada en parte la demanda en franca parcialidad a favor de los demandados incurriendo en el mismo error del Juez Aquo, por lo que la recurrente solicita que el Tribunal Supremo de Justicia dicte resolución declarando probada su demanda.




CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

I. Sobre el primer punto, de la tesis de la recurrente se tiene que la demandada a tiempo de contestar a la acción hubiera confesado que su posesión del inmueble que pretende usucapir es libre, pacífica y continuada, sin embargo este hecho no es evidente ya que de la revisión del memorial de fs. 47 a 49 de fecha 9 de Enero de 2009, se tiene que la demandada contestó la pretensión de la actora en los siguientes términos: “…contesta a la demanda ordinaria de usucapión interpuesta  en mi contra por la Sra. Concepción Sapiapuca Nosa en forma negativa refutando todos los hechos expuestos en la demanda y que tramitado el proceso declare IMPROBADA la demanda y ordene el desalojo de los ocupantes del inmueble y sea con costas”, por lo que no es cierta la violación de los arts. 1321 del Código Civil y el art. 404-II de su procedimiento, ya que la demanda no confesó como erróneamente se sostiene; se menciona además de que existiera error de derecho en la valoración de la prueba, al respecto corresponde señalar que cuando se acusa error de derecho en la valoración de la prueba, resulta recurrible cuando el medio de prueba que los de instancia han considerado han confundido en cuanto a la asignación del valor probatorio, ejemplo declaraciones testificales con el valor probatorio de una confesión, para recurrir sobre  la misma, de acuerdo al Código Civil, corresponderá señalar que unas son valoradas de acuerdo a las reglas de la prueba tasada y otras de acuerdo a las reglas de la sana critica, así pues en el caso de la prueba tasada; puede que el Juez no la haya otorgado el valor que la ley le atribuye a cierto medio de prueba, como sería obviar un certificado emitido por autoridad competente o documento privado suscrito por las partes contratantes, que se encuentra regulado por la prueba tasada, no sucede lo mismo con las pruebas que deben ser sujetas a la valoración por la sana critica, en ellas se deberá observar si al momento de valorarlas el Juez los ha apreciado conforme a la lógica, ciencia y experiencia, que resultan ser las directrices que regentan a la valoración de la prueba del sistema de la sana critica, estos aspectos no han sido argumentados por la recurrente, por lo que erradamente la recurrente señala que también se habría vulnerado lo previsto por el art. 1286 del Código Civil y art. 397 de su Procedimiento.

II. En lo que respecta a la supuesta violación de los arts. 1321 y 1286 del Código Civil además del art. 476 de su Procedimiento es necesario precisar que la recurrente menciona que se ha tergiversado la prueba testifical,  ahora para remitirnos al contenido de dicha norma corresponde rescatar el criterio doctrinario de Carlos Morales  Guillen quien en su obra CODIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL COMENTADO Y ANOTADO, al comentar el art. 476 señala lo siguiente: “Las reglas de la sana crítica, son elementos (abstractos que ninguna regla legal define ni concreta) de apreciación, referidos a la persona del testigo, a las condiciones de formación del testimonio, al contenido de la declaración y al examen dice Alsina, quien para determinarlas de alguna manera, considera que debe tenerse en cuenta los factores siguientes… h) Concordancia o ausencia de contradicciones en la deposición, porque siendo un hecho verídico, no es posible que la misma persona lo refiera de distinta manera. La contradicción puede resultar de la misma declaración o de otra en otro proceso. Tratándose de la contradicción entre los testigos de una y otra parte, siendo las condiciones de ellos iguales, debe prescindirse de la prueba, a menos que pueda determinarse mayor credibilidad a unos que a otros. i) Exposición o sea la animosidad, animadversión, la afectación, la minuciosidad que emplee el testigo en su relación, puede revelar propósito de perjudicar o favorecer a una de las partes, o que la declaración ha sido preparada y convenida. j) Razón del dicho, que permite apreciar la eficacia de este medio de prueba, según la forma en que se ha conocido el hecho, las circunstancias que le rodearon, la intervención que tuvo el testigo, por lo cual el Código la exige como requisito de forma para determinar si el testigo declara la verdad o falta a ella (art. 463, I)...”, de lo anterior y de la revisión de obrados se tiene que los Jueces de instancia  han valorado las declaraciones de acuerdo a las reglas de la sana crítica que resulta ser incensurable en casación, dejándose establecido que el Auto de Vista no basó su decisión única y exclusivamente en una sola declaración sino en el principio de unidad de la prueba, por lo que las vulneraciones reclamadas devienen en infundadas.

III. Finalmente en lo que respecta al error de hecho en la apreciación de la prueba del auto recurrido, la recurrente hace mención al informe técnico (fs. 20 a 31) como pieza principal de la demanda; en lo que se refiere al error de hecho                                                                                                                                                                                                                        en la apreciación de la prueba, se debe indicar que la apreciación de la prueba es facultad privativa de los jueces de grado, de acuerdo a la valoración que les otorga la ley y cuando ésta no determina otra cosa, podrán hacerlo conforme a su prudente criterio o sana crítica, según dispone el art. 1286 del Código Civil concordante con el art. 397 parágrafo I de su Procedimiento. En esa tarea jurisdiccional la examinación de la prueba es de todo el universo probatorio producido en proceso (principio de unidad de la prueba), siendo obligación del Juez el de valorar en la Sentencia las pruebas esenciales y decisivas, ponderando ellas por sobre las otras; apreciación probatoria incensurable en casación, por ser una facultad privativa de los juzgadores de instancia, salvo que se demuestre error de hecho o de derecho, conforme establece el art. 253-3) del Código de Procedimiento Civil, para que el Tribunal de Casación aperture su competencia y realice el examen sobre el error denunciado. Conforme lo manifestado la  recurrente debe indefectiblemente individualizar el elemento probatorio que estima en su valoración se cometido yerro, señalando a cabalidad el tipo de error -de hecho o de derecho en su caso- por la naturaleza diferente de cada uno, y considerar la apreciación correcta que, según ella, debería otorgarse a ese medio probatorio.

Nada de lo exigido ha cumplido la recurrente, advirtiéndose en el recurso deficiencia en su fundamentación, por lo que corresponde aplicar la previsión que para estos casos establecen los arts. 271-2) y 273) del Código de Procedimiento Civil. . 

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010 y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fs. 207 a 208 vta. de obrados interpuesto por Concepción Sapiapuca Nosa contra el Auto de  Vista No. 046/2010 de fecha 05 de Mayo de 2010, con Costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Cuarto