TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                              S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 292/2015 - L                                                        

Sucre: 4 de Mayo2015                                

Expediente: CH-29-10-A                                                    

Partes: Daniela Celene Claure Villarroel c/ Nery Justiniano Cossio, Julio

            Fernando Rojas Justiniano, Juan Pablo Rojas Justiniano, Jorge Roberto

            Rojas Justiniano

Proceso: Declaración Judicial de Paternidad.                                

Distrito: Chuquisaca

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 110 a 112 y vta., interpuesto por Julio Ariel Coronado López en representación de Julio Rojas, contra el Auto de Vista No. SCI-069 de 8 de marzo de 2010 de fs. 83 a 86, pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior de Justicia de Chuquisaca (hoy Tribunal Departamental), en el proceso de Reconocimiento Judicial de Paternidad, seguido por Daniela Celene Claure Villarroel, contra Nery Justiniano Cossio, Julio Fernando Rojas Justiniano, Juan Pablo Rojas Justiniano, Jorge Roberto Rojas Justiniano, concesión de fs. 118, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:                                                        

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Cuarto de Partido de Familia de Sucre, dictó Auto Interlocutorio de fecha 21 de diciembre de 2009 cursante de fs. 41 vta. a 42 vta. (Testimonio), por el que rechaza la objeción efectuada por Julio Ariel Coronado López en representación de Julio Fernando Rojas Justiniano, contra puntos de hecho a ser demostrados por la demandante y por los demandados, manteniéndose incólume el Auto de relación procesal de fs. 66 (del cuaderno original). 

Resolución contra la que se interpuso recurso de apelación por José Roberto Rojas Justiniano, mediante memorial de fs. 45 y vta. (del Testimonio).

En mérito a esos antecedentes la Sala Civil Segunda de la Corte Superior de Justicia de Chuquisaca (hoy Tribunal Departamental) emitió el Auto de Vista cursante de fs. 83 a 86, por el que ANULA TOTALMENTE el Auto No. 025 de 5 de febrero de 2010, ordenando que el juez de la causa proceda al archivo de obrados, quedado a salvo el derecho de la parte demandante para que lo ejerza de acuerdo a los términos del artículo 65 de la Constitución Política del Estado y/o iniciar la acción ordinaria de comprobación de paternidad.

Resolución que dio lugar al recurso de casación en el fondo y en la forma, interpuesto por parte de Julio rojas por intermedio de su apoderado Julio Ariel Coronado López, que se analiza.

CONSIDERANDO II:                                                                

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En el fondo

Refiere al art. 253-1) del Código de Procedimiento Civil. Habría violación del art. 236 del CPC, fallando fuera de los puntos objeto de apelación. Se cuestionaría el Auto de relación procesal, sin embargo terminaría con el pleito, decidiendo en vulneración del derecho de ambas partes, que no fuera posible que el Auto de Vista  falle sobre aspectos no tocados en apelación. Que contendría interpretación errónea y aplicación indebida de la Constitución que dispondría presunción juris tantum en el art. 65, es decir la posibilidad de presunción con prueba válida, que en el caso habría reconvención por lo cual se cumplirá lo dispuesto por la Constitución Política del Estado. Si la Constitución dispone una presunción a favor de los niños ésta debe hacerse valer dentro de un proceso, que en el caso ya existiríacon la reconvención. Se acusa de haberse ignorado por los Vocales el art. 352 -sin señalar de que norma- cuya sustanciación y Resolución fuera conjunta con la demanda principal. Refiere a la contrademanda que niega la filiación lo que debía hacerse es continuar con el proceso, y hacer valer dice la presunción, pero también permitir el derecho a la defensa y acceso a la justicia, lo que no debía hacer es dejar sin efecto la reconvención por ser demanda nueva en la que se estaría formulando oposición a la presunción constitucional. Por tanto además se habría interpretado de forma errada el art. 65 de la CPE, al considerar que lo establecido como presunción fuera incontestable, que no fuera cierto. Esa presunción podría desvirtuarse en proceso judicial expreso y fuera precisamente el formulado en reconvención, en la que se negaba la presunción, eso fuera vulneratorio del derecho de acceso a la justicia.

Con esos antecedentes pide se case el Auto de Vista a fin de que deliberando en el fondo se determine continúe el proceso en base a la demanda reconvencional.

En la forma

Nombra el art. 254-4) del Código de Procedimiento Civil, recordando que fue su poderdante que planteó apelación, refiriendo que solo debieran pronunciarse sobre aspectos cuestionados y que el Auto de Vista fuera ultra petita, que el principio de congruencia fuera limitante para los jueces de alzada que deben resolver solo lo reclamado, en el caso se habría violentado ese principio. Refiere luego al principio de no empeorar la situación del recurrente, cuestionando el actuar del Ad quem, concluyendo que fuera ultra petita violentando el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, al haber otorgado mas de lo pedido.  Por lo que pide se anule el Auto de Vista y se pronuncie sólo sobre los puntos objeto de apelación.

CONSIDERANDO III:                                                        

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

A efectos de resolver el recurso de casación formulado en el caso de Autos, este Tribunal realizará consideraciones respecto a su tramitación, en primer término señalar que el recurso de casación se considera como aquel medio impugnatorio vertical y extraordinario procedente en supuestos estrictamente determinados por ley y dirigido a lograr que el máximo Tribunal  revise y reforme o anule las Resoluciones expedidas en apelación por los Tribunales Departamentales que infringen las normas de derecho material, las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.  Es así que en nuestra legislación el recurso de casación tiene dos componentes: uno  en la forma, conocida como recurso de nulidad, y otro en el fondo conocido como recurso de casación propiamente dicho, cada uno de ellos con causales distintas para formularlos, sea en la forma conforme al art. 254 del Código de Procedimiento Civil y en el fondo de acuerdo a las causales establecidas en el art. 253 del mismo cuerpo legal.

Se ha dejado claramente establecido que los recursos de casación en la forma y en el fondo son distintos y las finalidades que persiguen cada uno de ellos también son distintos, pues el recurso de casación en la forma siempre busca una anulación de obrados, dicho de otra forma busca retrotraer la secuencia procesal, para corregir ese defecto de procedimiento por cualesquiera de sus  hipotéticos o aspectos que causen indefensión; en cambio en el recurso de casación propiamente dicho, se impugna a los efectos de que se analice si la deliberación en el fondo es, o no, la correcta y que de esta manera directamente mediante la emisión de última instancia, se pueda verificar y evaluar si lo otorgado o negado en el fondo de la polémica se ha enmarcado de acuerdo a la normativa legal vigente, sin necesidad de buscar retrotraer el procedimiento.

De lo anterior se concluye que cuando se impugna una Resolución anulatoria, corresponde plantear el recurso de casación en la forma y no así en el fondo, por dos situaciones:  la primera porque planteando el recurso en la forma de acuerdo a las causales previstas en el art. 254 del Código de Procedimiento Civil, el Tribunal Supremo podrá analizar si el Auto de Vista impugnado anuló obrados conforme los principios que rige la materia de nulidades; es decir el de convalidación, trascendencia, legalidad y finalidad del acto y advertir de esta manera si la nulidad dispuesta no ha sido excesiva, de lo contrario si la nulidad de obrados se alejó de dichos principios se solicitará la anulación del Auto de Vista para que el Tribunal Supremo anule el mismo y el Ad quem pronuncie nuevo fallo en sujeción a lo previsto en el art. 236 del adjetivo Civil y obviamente en apego a los principios antes mencionados. Y segundo, porque al ser la Resolución del Ad quem anulatoria ésta no ingresó a considerar el fondo de la litis o la pretensión, por lo que mal podría plantearse el recurso en el fondo, siendo línea jurisprudencial consolidada que al ser anulatoria de obrados la Resolución de alzada, no contiene pronunciamiento de fondo dellitigio; en consecuencia no procede recurso de casación en el fondo, sino simplemente en la forma.

En el caso de Autos, el recurrente interpuso recurso de casación en la forma y en el fondo, que por las consideraciones realizadas supra no es posible analizar ambos, sino simplemente el de forma, siendo improcedente el de fondo. Bajo ese antecedente corresponde señalar que se acusa infracción del art. 236 con relación al art.254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil presuntamente por no haberse sujetado a los puntos apelados y resolver sólo aquellos, calificándolo de ultra petita. Respecto a lo anterior, si bien es evidente que el Art. 236 del Código de Procedimiento Civil, marca el ámbito de contenido de la Resolución a dictarse en apelación, al sentir de la norma que señala deberá circunscribirse a los puntos resueltos por el inferior y hubieran sido objeto de apelación y fundamentación, que el Juez o Tribunal Ad quem, no puede ir mas allá de lo pedido, salvo en los casos en que los vicios de nulidad constituyan lesiones a derechos y garantías constitucionales cuando la nulidad esté expresamente prevista por ley. No obstante lo anterior, y conforme la norma señala, el Tribunal de segunda instancia debiera sujetarse a lo establecido por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, al constituirse en instancia de segundo grado que conoce los recursos de apelación en que las partes exponen sus agravios en procura de que el superior en grado enmiende conforme a derecho la Resolución emitida por el A quo, se constituye en un Tribunal de conocimiento no sujeto a las restricciones y limitaciones legales impuestas al Tribunal de Casación, por ser este último de puro derecho, consecuentemente si bien el Tribunal de alzada se encuentra reatado a circunscribir su Resolución  sobre los puntos resueltos por el inferior y que fueron cuestionados mediante apelación, no menos evidente es que con tal finalidad el Tribunal asume competencia para analizar todos los hechos que considere guardan relación con la pretensión incoada, en ese sentido, en el caso de Autos, el Ad quem, con la finalidad de absolver la problemática planteada, consideró necesario analizar los hechos y los antecedentes que dieron lugar a la litis en su verdadera dimensión, así como la vigencia de un nuevo orden constitucional, como consecuencia de esa consideración concluyó que debiera darse preeminencia de lo dispuesto por el art. 65 de la Constitución Política del Estado y/o iniciar la acción ordinaria que se sugiere sea la de comprobación de paternidad. Aquello está dentro del marco legal correspondiente si se considera a la Constitución Política del Estado de preferente aplicación a la norma ordinaria.

Bajo esa consideración, no se advierte infracción de la normacitada por el recurrente como infringido, correspondiendo pronunciamiento por este Supremo Tribunal en cuanto al recurso de casación en la forma, conforme prevé el art. 271 num. 2) del Código de Procedimiento Civil

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y los Arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma e IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo formulado contra el Auto de Vista No. SCI- 069/2010 de fs. 83 a 86 (testimonio) mediante memorial de fs. 110 a 112 y vta., por Julio Rojas por intermedio de su apoderado Julio Ariel Coronado López. Sin costas por no haber respuesta.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.                                

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.        


Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Tercero