TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                 S A L A    C I V I L

Auto Supremo: 290/2015 - L                                                        

Sucre: 30 de abril de 2015                                                

Expediente: SC-50-10-S                                        

Partes: Oscar Alfonso Anglaril Jordán         c/ Banco de Crédito de Bolivia S.A.

Proceso: Reducción de prestación por excesiva onerosidad.        

Distrito: Cochabamba.


VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por José Francisco Arcenio Echazu Ramos en representación de Oscar Alfonso Anglaril Jordán contra el Auto de Vista Nº450 de 14 de septiembre de 2009, cursante de fs. 118 a 119, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso ordinario dereducción de prestación pro excesiva onerosidad seguido a instancias del recurrente contra el Banco de Crédito de Bolivia S.A., los antecedentes del proceso, auto de concesión del recurso de fs. 126 vta., y;


CONSIDERANDO I:                                                        

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, Oscar Alfonso Anglaril Jordán a través de su apoderado deduce demanda ordinaria de reducción de prestación por excesiva onerosidad al amparo de lo dispuesto por los arts. 581 y 582 del código Civil contra el Banco de Crédito de Bolivia S.A., demanda que admitida y citados legalmente el representante legal de la entidad bancaria, responden negativamente a la acción en los términos expuestos en el memorial de fs. 60 a 63 vta.

Tramitado el proceso, el Juez de Partido Tercero de partido en lo Civil y Comercial de la Capital pronunció la Sentencia Nº 41 de fecha 22 de abril de 2009 (fs. 103 a 104 vta.), declarando improbada la demanda principal, con costas, ocasionando que el actor interpongan recurso ordinario de apelación de fs. 107 a 109, el cual es resuelto por Auto de Vista No. 450 14 de septiembre de 2009, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, mediante el cual confirmó la Sentencia.

Contra esta última resolución, Oscar Alfonso Anglaril Jordán a través de su apoderado, interpone recurso de casación en la forma y en el fondo y que es motivo de autos.


CONSIDERANDO II:                                                                        

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del recurso de casación en la forma.

Que el Tribunal de Alzada no se pronunció respecto al reclamo referido a la falta de pronunciamiento en la Sentencia sobre el primer punto señalado en el Auto de relación procesal, referido al fallecimiento de su esposa y la reducción de sus ingresos económicos.

Del recurso de casación en el fondo:

El recurrente luego de realizar una exposición de los hechos que según él acontecieron en el proceso, acusa la falta de interpretación objetiva del art. 2 inc. d) de la “Recopilación de normas para bancos y entidades financieras”, emitida por la Superintendencia de Bancos, incumpliendo la entidad crediticia con la obligación de contratar el seguro de desgravamen a favor de ambos deudores como era su obligación y no solo a favor de uno de ellos.

Acusa de error de hecho y derecho en la valoración de la prueba, debido a que el Juez no consideró que el deceso de su esposa y la reducción de su salario afectaron sus ingresos y repercutieron en el cumplimiento de su obligación, los cuales pese a ser objeto de probanza conforme el auto de relación procesal no fueron considerados por el juzgador, hechos que no se constituyen en racionalmente previsibles, por cuanto conforme fs. 70 a 72 se demostró el buen estado de salud de su extinta esposa, vulnerando los art. 90.I, 190 con relación al art. 353 del Código de Procedimiento Civil, que recae en la nulidad prevista por el art. 254.4) y 7) del citado Código Procesal. 

Concluye pidiendo se case el Auto de Vista y se declara probada su demanda.


CONSIDERANDO III                                                        

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En la forma:

Con relación al agravio en sentido de que el Tribunal de alzada no se hubiera pronunciado respecto a la falta de consideración por parte del Juez A quo sobre el primer punto de los hechos a probar del Auto de relación procesal; de la revisión de la Sentencia de primer grado de fs. 103 a 104 vta., se tiene que la misma declaró improbada la demanda interpuesta por Oscar Alfonso Anglaril Jordan, con la que fue debidamente notificado el actor, conforme la diligencia de fs. 105 de obrados, quien no efectuó observación alguna, menos solicitó complementación o aclaraciónrespecto al punto que considera que no fue objeto de pronunciamiento por el Tribunal de Alzada conforme la facultad que le otorga el art.239 con relación al 196 del Código de Procedimiento Civil, pues si considera que se ha generado una irregularidad o un vicio de nulidad, el mismo debió de hacer notar dicho aspecto en su debida oportunidad, y no en etapa del recurso de casación;al margen de que este reclamo no altera el fondo de la determinación asumida por el Tribunal de alzada, debido a que dicho Tribunal confirmó la Sentencia de primer grado bajo el razonamiento de que quien se encuentra asegurado bajo la póliza de desgravamen es Oscar Alfonso Anglaril Jordán y que fue el mismo, quien contrató dicho seguro en forma individual y no a favor de su esposa Verónica Suárez Justiniano.

En el fondo:

Respecto a la falta de interpretación objetiva del art. 2 inc. d) de la “recopilación de normas para bancos y entidades financieras”, debido a que el Banco de Crédito S.A. incumplió su obligación de contratar el seguro de desgravamen a favor de ambos deudores; en principio diremos que el recurso de casación en el fondo conforme el art. 253 inc. 1) del Código de Procedimiento Civil, procede: “Cuando la Sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley”, sin embargo, el recurrente acusa falta de interpretación objetiva, cuando seguramente su pretensión estaba destinada a acusar errónea interpretación de la norma señalada, que a efectos de resolver el presente agravio será considerada como tal, dentro de ese marco se tiene que el Tribunal de Alzada a tiempo de confirmar la Sentencia argumentó que: “conforme se demuestra por la orden judicial de fs. 25 que quien se encuentra asegurado bajo la póliza de desgravamen hipotecario es el señor Oscar Alfonso Anglaril Jordán, y que la señora Verónica Suárez Justiniano no fue asegurada……. La declaración de salud de fs. 58, demuestra que Oscar Alfonso Anglaril Jordán, fue la persona que realizó los trámites para obtener en forma individual la póliza de seguro en la cual no fue incluida Verónica Suárez Justiniano”, razonamiento que resulta correcto, pues a momento de la suscripción del contrato de préstamo con garantía hipotecaria, pese a que el mismo fue solicitado y concedido a favor de Oscar Alfonso Anglaril Jordán y Verónica Suárez Justiniano, la póliza de seguro se suscribió a favor únicamente del primero de los nombrados, conforme el formulario llenado por el mismo ahora  recurrente, formulario que en su primera parte, en cuanto a su alcance de cobertura del seguro, presenta dos alternativas: “Ud. (s) solicita (n) el seguro (alcance o cobertura) de tipo: individual o mancomunada”, habiendo elegido el recurrente la cobertura individual, motivo por el que se llenó los datos requeridos sólo del titular 1 de la solicitud de crédito con garantía hipotecaria, habiendo cumplido por su parte la entidad crediticia con la contratación del seguro de desgravamen previsto por el art. 2 inc. d) de la recopilación de normas para bancos y entidades financieras emitida por la Superintendencia de Bancos reclamada por el ahora recurrente. Por cuyo motivo se concluye que el argumento del reclamo no es evidente.

Con relación al segundo agravio referido al error de hecho y de derecho en la valoración de la prueba, en sentido de que el recurrente hubiera acreditado efectivamente el primer punto fijado para la parte actora contenido en el Auto de relación procesal, se tiene que efectivamente el actor probó el deceso de su esposa y la reducción de sus ingresos a efectos de cumplir con las cuotas convenidas con la entidad crediticia, empero, estos argumentos resultan insostenibles para su pretensión bajo el amparo de los arts. 581 y 582 del Código Civil, ya que no se trata de una reducción en los términos de las norma planteadas, sino su pretensión radica en la liberación del pago de la deuda en el 50% a favor del Banco de Crédito con cargo al seguro de desgravamen, que equivale a la liberación de la deuda, pretensión que no amparan las normas referidas pues conforme la parte pertinente del art. 582 del Código Civil dispone: “… cuando se trata de contratos con prestación unilateral, la parte perjudicada puede demandar se reduzcan sus prestaciones a la equidad o se modifiquen las modalidades de ejecución que, a juicio del Juez, sean suficientes para esa reducción a la equidad”, es decir, que el demandado bajo el amparo de esta norma, debió solicitar la reducción de las cuotas que venía pagando por el crédito adquirido junto a su extinta esposa Verónica Suárez Justiniano, acreditando la reducción de sus ingresos económicos que alegó en su demanda o en su caso solicitar la reprogramación de las cuotas de pago acorde a los ingresos que hoy genera en consideración a los hechos mencionados, pero de ninguna forma la liberación del 50% de la deuda pendiente de pago que a su entender le correspondía a su cónyuge en su calidad de co deudora del préstamo principal, en otras palabras, las normas bajo las cuales se ampara el actor para incoar su pretensión de “reducción o modificación judicial por excesiva onerosidad de los contratos”, no ampara la liberación de la deuda que le correspondería a su extinta cónyuge como erradamente comprende, pues cuando se trata de una prestación unilateral el obligado puede solicitar la reducción a la equidad de la prestación que a criterio del Juez puede cumplir, mas no la supresión o extinción de la deuda, bajo esos parámetros resulta intrascendente la prueba producida referida al estado de salud anterior al deceso de su cónyuge y la reducción de sus ingresos, alegando que los mismos constituyen hechos imprevisibles.

Correspondiendo aclarar que resulta impertinente en este agravio la acusación de la vulneración de los art. 90.I y 190 con relación al art. 353 del Código de Procedimiento Civil, acomodándose a la nulidad prevista por el art. 254.4 y 7) del mismo adjetivo civil, aspectos que hacen a la forma del recurso de casación y no al fondo, que no merece mayor análisis.

Por los fundamentos vertidos, corresponde a este Máximo Tribunal fallar conforme disponen los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.


POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 42 num. 1 de la Ley del Órgano Judicial de fecha 24 de junio de 2010, y en aplicación de los artículos 271-1-2), 272 y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por Oscar Alfonso Anglaril Jordán contra el Auto de Vista No. 450 de 14 de septiembre de 2009, cursante de fojas 118 a 119. Con costas.

Habiéndose dado respuesta al recurso, se regula el honorario profesional del Abogado patrocinante de la parte demandada en la suma de Bs. 1.000.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Relatora: Mgda Dra. Rita Susana Nava Durán.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Tercero