TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                        S A L A  C I V I L


Auto Supremo: 266/2015                                                        Sucre: 20 de abril 2015                                                                 Expediente:        T-3-15-S                                                                Partes:Industrias Agrícolas de Bermejo S.A. (I.A.B.S.A.). c/ Jaime Fructuoso

Ávila Balderrama.                                                            Proceso:Resolución de contrato de préstamo, cancelación de letras de cambio,

devolución de dinero y daños y perjuicios.                Distrito:Tarija.


VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 560 a 564 vta., interpuesto por Industrias Agrícolas de Bermejo Sociedad Anónima, contra el Auto de Vista Nº 165/2014 de 03 de Diciembre de 2014 de fs. 543 a 546 vta., pronunciado por la Sala Civil Comercial, de Familia, de la Niñez y Adolescencia, Violencia Intrafamiliar Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, en el proceso de Resolución de contrato de préstamo, cancelación de letras de cambio, devolución de dinero y daños y perjuicios., seguido por Industrias Agrícolas de Bermejo S.A. (I.A.B.S.A.), contra Jaime Fructuoso Ávila Balderrama, respuesta de fs. 566 a 567; concesión de fs. 568 y vta., los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:                                                        ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Por memorial de fs. 122 a 127 vta., Pastor Clímaco FerreyraTórrez e ImarCautotaGareca en representación de Industrias Agrícolas Bermejo S.A., demandan Resolución de Contrato de Préstamo, Cancelación de Letras de Cambio, Devolución de Dinero y Daños y Perjuicios, señalando que con el afán de buscar recursos y financiamiento hubieran tomado contacto finalmente con la persona que responde al nombre de Jaime Fructuoso Ávila Balderrama, con quien mantuvieron conversaciones  para acceder a un crédito de $us. 4.800.000, sosteniendo reuniones para finalmente firmar el contrato de préstamo por la suma señalada y bajo las garantías señaladas. Que posteriormente les habría convocado a fin de modificar el contrato y la petición de una suma adicional y la garantía de letras de cambio y girado en un número de cinco además la suma de $us. 35.000. Que posteriormente se habrían modificado hasta en una quinta oportunidad el contrato inicial estableciendo que el plazo para la devolución del dinero supuestamente prestado se computaría desde el momento en que el acreedor realice el desembolso, modificando una vez más las garantías con el giro de otras letras de cambio por las sumas que se detalla.

Que esperaron por más de tres meses para que haga efectivo el préstamo acordado y que obtuvieron información que el mismo no tuviera patrimonio alguno, dándose cuenta que fueron sorprendidos en su buena fe, engañados, iniciando la acción penal correspondiente.

Con esos antecedentes y el análisis de las pretensiones, incoan la demanda referida supra y luego de tramitado el proceso, el Juez de Partido Mixto y de Sentencia Primero de la ciudad de Bermejo Tarija, pronunció Sentencia de 4 de febrero de 2013 cursante de fs. 273 a 280, declarando: Primero.- Por suficiencia de méritos, con lugar en parte la pretensión deducida en la demanda de folios ciento veintidós a ciento veintisiete y, por insuficiencia de méritos, SIN LUGAR las pretensiones de devolución de dineros y pago de daños y perjuicios en la misma demanda. Segundo.- Consecuentemente, se declara RESUELTO Y SIN VALOR LEGAL el contrato suscrito en fecha 23 de marzo de 2010, por el que Jaime Fructuoso Ávila Balderrama otorga en calidad de préstamo a favor de Industrias Agrícolas de Bermejo Sociedad Anónima IABSA la suma de 4.800.00 $us., visible a folios 77 a 78, modificado por las mismas parte en los contratos suscritos en la ciudad de Yacuiba en fecha 05 de abril de abril de 2010, visible a folios 79 a 80, en la ciudad de Bermejo en fecha 13 de abril de 2010, visible a folios 81 a 82 y en la ciudad de Bermejo en fecha 23 de abril de 2010 visible a folios 83. Segundo.- (Sic) Como emergencia de ello, se declaran SIN VALOR LEGAL las letras de cambio giradas por IABSA como garantía de la obligación  cuya resolución ha sido dispuesta, conforme al detalle que se transcribe en la sentencia. Tercero.- Sin lugar a costas procesales, al no presentarse ninguna de los presupuestos previstos en el Art. 198 del CPC.

Resolución contra la que se interpuso recurso de apelación por Jaime Fructuoso Ávila Balderrama por intermedio de su apoderado Mijail Iván Rueda Soliz mediante memorial de fs. 281 a 283 vta.

En mérito a esos antecedentes la Sala Civil, Comercial, de Familia, de la Niñez y Adolescencia, Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija (existiendo Auto de Vista de fs. 421 a 424 que fue anulado por Auto Supremo Nº 633/2014 que cursa de fs. 527 a 529 de obrados), emitió el Auto de Vista cursante de fs. 543 a 546, por el que revoca parcialmente la Sentencia de fs. 273-280. En consecuencia se declara improbada la demanda; lo cual importa que las cosas se mantienen en el estado en que se encontraban al momento de plantearse la demanda, es decir eficaz el contrato y sus modificaciones así como las garantías establecidas para asegurar su cumplimiento consistentes en las letras de cambio que figuran en dicho documento.

Resolución que dio lugar al recurso de casación en la forma y en el fondo, interpuesto por parte de Industrias Agrícolas de Bermejo S.A., que se analiza.

CONSIDERANDO II:                                                                        HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En la forma

Que amparado en el art 254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil, interpone recurso de casación en la forma o nulidad, en razón a que dentro del marco de los puntos resueltos por el inferior y que hubieran sido apelados y fundamentados como refieren los arts. 227 y 236 del CPC, el Auto de Vista no se sujetaría al principio procesal de congruencia. Acusa de constituiratentado al principio mencionado al dice no haberse sujetado a los puntos apelados por el demandado que señala y que los descritos agravios fueran los únicos, sin embargo el Ad quem resolvería por señalar que el contrato no fuera perfecto y por lo mismo no debe considerarse su resolución. Además dice que fuera necesario indicar que el recurrente no habría cuestionado desde su apersonamiento ni su recurso de apelación el tipo de acción iniciada, limitándose únicamente haber cumplido con la entrega del dinero, por lo cual consideran haber excedido por parte del Ad quem en su límite de competencia. Señalando jurisprudencia que transcribe, finalizando por señalar que al haber sido lesionado el principio normativo procesal contenido en los arts. 227 y 236 solicitando se declare su nulidad.

En el fondo

1.- Que el Auto de Vista contuviera errores in judicando al contener disposiciones contradictorias, ya que definiría  la situación jurídica del contrato de préstamo de dinero y por ello no fuera posible su resolución por no haber nacido a la vida jurídica al no cumplirse los requisitos de formación para su validez, y sin embargo definiría también la situación jurídica de las letras de cambio otorgadas en calidad de garantía  con valor legal al quedar el contrato eficaz. Se transcribe parte de las consideraciones efectuadas por el Ad quem, estableciendo que  se habría definido la situación jurídica del contrato de préstamo de dinero, que éste no ha nacido a la vida jurídica  por tanto la parte resolutiva fuera contraria a la consideración realizada. Se interroga como podría haberse establecido la eficacia y validez en la parte resolutiva si luego del análisis se concluyó que no nació a la vida jurídica, califica de ligereza el razonamiento del Auto de Vista.

2.- Que de igual forma de manera contraía a las consideraciones realizadas en cuanto a la validez del contrato objeto de resolución, determinaría la situación jurídica de las letras de cambio que el Tribunal los denominaría accesorios, estableciendo que no habría nacido a la vida jurídica por falta de requisito de formación, pero al final señalaría que queda eficaz así como sus accesorios, que nuevamente se estuviera frente a disposiciones contradictorias, que si no nació a la vida jurídica y fue definido contrato inválido e imperfecto, cómo era posible que se llegue a la conclusión que sus accesorios sean eficaces y válidas. Aspecto que dice debe ser reparado.

Bajo esos fundamentos pide se case el Auto de Vista recurrido y se declare sin valor legal las letras de cambio giradas por IABSA en calidad de garantía, que se constituirían en accesorios del contrato principal, en razón a la definición del fallo recurrido que el contrato principal no habría nacido a la vida jurídica y no fuera válido ni perfecto.

CONSIDERANDO III:                                                                FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En la forma

Fundamentalmente la acusación en el recurso de casación en la forma radica en la presunta infracción de los arts. 227 y 236 del Código de Procedimiento Civil que se adecuarían a lo previsto por el art. 254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil en razón a la incongruencia que refiere existir. Revisado los antecedentes, se verifica que si bien es cierto que el Tribunal Ad quem no ingresó a resolver estrictamente lo apelado por el recurrente de manera particularizada, en su análisis comprendió los aspectos reclamados como agravios, esto conforme se verifica de lo expresado en los considerandos I, II y III, dando respuesta pertinente a lo reclamado en apelación, siendo evidente que el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, marca el ámbito de contenido de la resolución a dictarse en apelación, pues estipula que la misma, deberá circunscribirse a los puntos resueltos por el inferior y que además hubieran sido objeto de apelación y fundamentación, de manera que el Juez o Tribunal Ad quem, no puede ir mas allá de lo pedido, salvo en los casos en que los vicios de nulidad constituyan lesiones a derecho y garantías constitucionales cuando la nulidad esté expresamente prevista por ley. Sin embargo de lo anterior, y si bien el Tribunal de segunda instancia debe sujetarse a lo establecido por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, al constituirse en instancia de segundo grado que conoce los recursos de apelación en que las partes exponen sus agravios en procura de que el superior en grado enmiende conforme a derecho la Resolución emitida por el A quo, se constituye en un Tribunal de conocimiento no sujeto a las restricciones y limitaciones legales impuestas al Tribunal de Casación, por ser este último de puro derecho, consecuentemente si bien el Tribunal de Alzada se encuentra reatado a circunscribir su resolución  sobre los puntos resueltos por el inferior y que fueron cuestionados mediante apelación, no menos evidente que con tal finalidad el Tribunal asume competencia para analizar todos los hechos que considere guardan relación con la respuesta que pretende dar al agravio formulado, en ese sentido, en el caso de autos, el Ad quem, con la finalidad de absolver los agravios formulados en apelación, consideró necesario analizar los hechos y los antecedentes que dieron lugar a la litis en su verdadera dimensión y, como consecuencia  de esa consideración concluyó que el contrato de préstamo de dinero no se perfeccionó, en ello no puede reclamarse falta de congruencia porque la consideración efectuada por el Tribunal de Alzada respecto al perfeccionamiento o no del contrato resultaba un presupuesto para el análisis de fondo del agravio formulado en apelación.

Bajo esa concepción cuando el Ad quem a tiempo de resolver los agravios planteados como apelación ingresó a considerar aspecto referidos a la demanda misma, no vulneró las disposiciones legales citadas como infringidas, adecuándose en la parte de la fundamentación a los antecedentes contenidos en la causa.

No advirtiéndose por lo mismo infracción de las normas citadas, correspondiendo pronunciamiento por este Supremo Tribunal en cuanto al recurso de casación en el fondo, conforme prevé el art. 271 num. 2) del Código de Procedimiento Civil

En el fondo

Conforme a lo denunciado en el fondo, debemos señalar que las resoluciones que se emitan deben contener una debida relación entre la parte considerativa con respecto a la parte resolutiva, en razón a que lo que se resuelve en la parte dispositiva es el reflejo de lo analizado en la parte primera, de ahí que se exige la pertinencia necesaria y relación lógica entre lo analizado y lo resuelto. Conforme a ello si bien es cierto que en el caso presente, el Auto de Vista de manera coherente efectuó el análisis respecto a la procedencia o no de la demanda de Resolución de Contrato de Préstamo de Dinero, estableciendo de manera clara que el contrato de préstamo de dinero es un contrato real porque para que nazca a la vida jurídica requiere los requisitos establecidos en el art. 452 del Código Civil y para su perfeccionamiento requiere de la tradición de la cosa conforme a lo previsto por el art. 879 así como lo dispuesto por el art. 895 de la norma sustantiva civil, estableciendo que en el caso concreto no se demostró el perfeccionamiento del contrato por la no evidencia del desembolso del dinero, es decir, que no se produjo la tradición de la cosa, -el dinero-, no pudiendo prosperar la resolución de un contrato no perfeccionado, arribando a la conclusión pertinente de que bajo esas condiciones no era posible demandar la resolución de contrato, analizando que para “…la resolución contractual sea cual fuere la causa de esta, se requiere la existencia de un contrato válido y perfecto pues solo un contrato válido y perfecto produce efectos como son las obligaciones, que en definitiva son las que dejan sin efecto cuando se produce la resolución, de ahí que, la norma del art. 568 del CC faculta a las partes a optar por la resolución del contrato cuando la otra parte no la cumple, ello importa prima facie que exista un contrato válido y perfecto.”  Aspecto que denotó coherencia con la parte dispositiva del fallo en la que declara improbada la demanda respecto a la procedencia de la misma. Sin embargo de aquel coherente análisis y conclusión, en un segundo párrafo, de manera por demás errada y contradictoria mantiene la eficacia del contrato y sus modificaciones así como de  las garantías establecidas para asegurar su cumplimiento, consistentes en letras de cambio que figuran en dicho documento, situación que sin duda llama la atención a este Supremo Tribunal, pues si se estableció a efectos de revocar la Sentencia el válido argumento que el contrato principal no nació a la vida jurídica por el no perfeccionamiento del contrato por no haberse operado el desembolso del dinero, de ninguna manera podía mantenerse la vigencia ni eficacia del mismo, menos aun de las garantías establecidas para asegurar su cumplimiento. Si las letras de cambio fueron libradas como garantía de cumplimiento del contrato principal cuya existencia jurídica ha sido desestimada porque el mismo no se perfeccionó, como expresamente lo establece el Auto de Vista, no corresponde reconocer la validez de lo accesorio, porque dada su naturaleza accesoria sigue la suerte de lo principal, no gozando de autonomía pese a la naturaleza de una letra de cambio, en virtud a que en el proceso se tiene demostrado que las mismas fueron libradas para garantizar el cumplimiento de un contrato de préstamo cuyo perfeccionamiento no operó.

Lo anterior conduce a afirmar que al haberse establecido el no perfeccionamiento de contrato de préstamo de dinero, ese contrato no generó ningún efecto, de manera que no puede mantenerse la eficacia y validez de las letras de cambio que fue aclarado que se constituyeron en calidad de garantía. Concluyendo que si lo principal nunca se perfeccionó y nunca generó efecto jurídico, no es posible concebir la tesis de que lo accesorio pueda quedar como válido, consecuentemente en el caso de autos en razón a que el Ad quem de manera correcta estableció que el contrato de préstamo no era válido por no haberse perfeccionado el préstamo, resulta correcta la determinación de revocar la Sentencia en cuanto a la pretensión de resolución del mismo por su manifiesta improcedencia, sin embargo, respecto a la pretensión de Cancelación de Letras de Cambio, la determinación debió guardar coherencia con lo establecido respecto al no perfeccionamiento del contrato y en consecuencia confirmar la Sentencia en cuanto a la determinación de declarar sin valor legal  todas las letras de cambio giradas por IABSA como garantía de cumplimiento del contrato de préstamo no perfeccionado.

En el entendido anterior no se cumplió con los principios que hacen a una resolución judicial como son los de seguridad jurídica y eficacia que configuran además el debido proceso, evidenciando existencia de disposiciones contradictorias conforme prevé el art. 253 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

Por todas las consideraciones realizadas, corresponde emitir resolución en sujeción a lo previsto por el art. 271 num. 4) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por los arts. 41 y 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y los Arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma y en relación al recurso de casación en el fondo en sujeción a lo previsto por el art. 271 num. 4) y 274 del Codigo de Procedimiento CivilCASAparcialmente el Auto de Vista Nº 165/2.014 y deliberando en el fondo, establecido el no perfeccionamiento del contrato de fs. 77 a 78 de fecha 23 de marzo de 2010, así como de sus modificatorias de fs. 79 a 80 de cinco de abril de dos mil diez, de fs. 81 a 82 de 13 de abril de 2010 y de fs. 83 y vta., de 23 de abril de 2010, declara la ineficacia de las letras de cambio signadas con los números:1.- No. 11346 por la suma de $us. 5.856.00.-, 2.- No. 169750 por la suma de $us. 1.171.200.00.-, 3.- No. 095301 por la suma de $us. 1.171.200.00.-,  4.- No. 095302 por la suma de $us. 1.171.200.00.-, 5.- No. 095303 por la suma de $us. 1.171.200.00.-, 6.- No. 095304 por la suma de $us. 1.171.200.00.-, 7.- No. 095305 por la suma de $us. 234.240.00.-, 8.- No. 095306 por la suma de $us. 234.240.00.-, 9.- No. 095307 por la suma de $us. 234.240.00.-, 10.- No. 095308 por la suma de $us. 234.240.00.-; 11.- No. 095309 por la suma de $us. 234.240.00.-; 12.- No. 11731 por la suma de $us. 234.240.00.-; 13.- No. 11723 por la suma de $us. 234.240.00.-; 14.- No. 11724 por la suma de $us. 234.240.00.-; 15.-  No. 11725 por la suma de $us. 234.240.00.-; 16.- No. 11726 por la suma de $us. 234.240.00.- 17.- No. 11727 por la suma de $us. 1.171.200.00.-; 18.- No. 11728 por la suma de $us. 1.171.200.00.-; 19.- No. 11729 por la suma de $us. 1.171.200.00.- y 20.- No. 11730 por la suma de $us. 1.171.200.00.- por ser accesorios al contrato principal. Sin responsabilidad, por ser excusable el error.

Se regulan los honorarios profesionales del abogado en la suma de Bs. 1.000.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.                                                


Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Tercero