TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                                                      S A L A   C I V I L

Auto Supremo: 243/2015                                                                

Sucre: 14 de Abril 2015

Expediente: CB 15 15 S                                                   

Partes: Adolfo Arce Tejada por María Paz Panoso Vda. de Galindo c/ Jorge

            Faviano Galindo Panoso, Eduardo Ovidio Galindo Panoso, Juan Rafael

            Galindo Panoso, Rose Mary Galindo Panoso y Christian Mauricio

            Galindo Panoso

Proceso: Demanda ordinaria de reconocimiento de derecho propietario y

               nulidad de transferencia de acciones y derechos sobre inmueble

Distrito: Cochabamba


VISTOS: El recurso de casación de fs. 291 a 294 y vta., interpuesto por Adolfo Arce Tejada en representación legal de María Paz Panoso Vda. de Galindo, contra el Auto de 12 de septiembre de 2014, cursante a fs. 287 a 289 y vta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba en el proceso ordinario de reconocimiento derecho propietario y nulidad de transferencia de acciones y derechos sobre inmueble contra Jorge Faviano, Eduardo Ovidio, Juan Rafael, Rose Mary y Christian Mauricio todos Galindo Panoso; el Auto de concesión de fs. 298; los antecedentes del  proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Adolfo Tejada Arce, en representación legal de María Paz Panoso Vda. de Galindo, por memorial de fs. 31 a 34, adjuntado las literales de fs. 1 a 30, interpone demanda de Reconocimiento de Derecho Propietario y Nulidad de Transferencia de Acciones y Derechos sobre Inmueble contra Jorge Fabiano Galindo Panoso, Eduardo Ovidio Galindo Panoso, Juan Rafael Galindo Panoso, Rose Mary Galindo Panoso y Christian Mauricio Galindo Panoso. Señala que a solicitud de sus hijos Eduardo Ovidio y Juan Rafael Galindo Panoso habrían adquirido un inmueble ubicado en la calle General Achá Esq. Pasaje Joaquín Zenteno Anaya, Mz. Nº 080, Distrito 10, Subdist. 7 de la ciudad de Cochabamba, con una superficie de 1153.18 m2, debidamente registrado en Derechos Reales a nombre solo de los hijos, por motivos de financiamiento y a la avanzada edad de la demandante, haciendo constar la compra de dos inmuebles, uno de ellos adquirido de la Ex Inmobiliaria ¨Multiactiva¨ S.R.L. y la otra de Christian Sabag Nasser y Ángel Fernando Issa Chiade,  fusionados en uno solo y registrado en Derechos Reales bajo la Matricula No. 3011990011036 a nombre de José Ovidio y Juan Rafael Galindo Panoso, financiados ambos por entidades bancarias, habiendo llegado a construirse una galería denominada ¨Galindo¨, administrada por la demandante, debido a que los hijos residían en los Estados Unidos, fungiendo como propietaria, suscribió contratos de anticresis y alquileres de los locales comerciales, canceló los prestamos obtenidos de entidades bancarias y con la finalidad de ser reconocida su inversión conjuntamente sus hijos en fecha 15 de diciembre de 1997 se suscribió un documento privado con José Ovidio y Juan Rafael Galindo Panoso, mediante el cual sus hijos reconocieron los derechos y acciones que tenía su madre sobre el inmueble, (de un 33.33%). Sin embargo cambio la situación cuando uno de los hijos José Ovidio retorno al país y se hizo cargo de la administración del inmueble privándole de percibir ingresos que generaba el inmueble y siendo una persona de avanzada edad requería recursos económicos para su mantención, atención médica y otros gastos.

Asimismo señala que los copropietarios habrían dispuesto arbitrariamente sus acciones y derechos (33.33 %) sobre la galería ¨Galindo¨, al haber transferido estas en favor de sus tres hermanos de nombres Jorge Faviano, Rose Mary y Christian Mauricio Galindo Panoso, sin autorización alguna de su parte, afectando su derecho propietario, por tanto privándola de percibir las utilidades que le correspondían, ante los reclamos de la demandante los hijos reconocieron el error que habían cometido al disponer los derechos y acciones de su madre, comprometiéndose a dejar sin efecto la transferencia efectuado mediante Escritura Pública No.198/2005 de 01 de abril de 2005, sin embargo Jorge Faviano Galindo Panoso, (uno de los hijos) se habría negado rotundamente a restituir los derechos de su madre, por lo que se vio obligada a instaurar la presente acción en contra de sus hijos, pidiendo se le reconozca el derecho propietario de las acciones, resarcimiento de daños y perjuicios por no recibir utilidades sobre su inversión, nulidad de transferencia de las acciones y derechos, con costas.

Citados los demandados, cuatro de ellos se allanaron a la demanda y reconocieron los derechos de su madre sobre el bien y otro de ellos negó la acción y opuso excepciones.

Sustanciado el proceso en primera instancia el Juez Doceavo de Partido en Materia Civil y Comercial de Cochabamba, mediante Sentencia de 02 de mayo de 2013, cursante de fs. 239 a 249, declaró probada en parte la demanda. Contra esa Resolución de primera instancia, el demandado Jorge Faviano Galindo Panoso representado por Fernando Maldonado Rojas interpuso recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, por Auto de Vista de 12 de septiembre de 2014, revoca la Sentencia apelada; en contra de esta última Resolución de segunda instancia la demandante recurre de casación en el fondo, mismo que se pasa a considerar y resolver.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del contenido del Recurso de Casación se resume lo siguiente:

  1. Acusa que al Auto de Vista habría vulnerado disposiciones legales al omitir pronunciarse sobre el reconocimiento de derecho propietario de acciones en el 33.33% sobre el inmueble adquirido conjuntamente sus dos hijos, habido vulnerado los arts. 105, 405, 452, 510, 519,1288, 1290, 1296,1297, 1321 y 1330 del Código Civil y 236 del Código de Procedimiento Civil y tampoco habría valorado correctamente la prueba, vulnerando los arts. 397 y 476 del Código de Procedimiento Civil.
  2. El Auto de Vista al desconocer el derecho propietario de la recurrente vulnera los arts. 56, 67 y 68 el Nuevo Código Procesal Civil, la despoja de su legítimo derecho reconocido y confesado, dejándola en la peor pobreza y sin recursos para su manutención, pues al haber sido reconocidos sus derechos y acciones, situación que anularía toda transferencia en la que no intervino ni otorgó su consentimiento.
  3. El art. 1286 del Código Civil faculta al juez valorar la prueba de acuerdo a ley o sana critica, durante el proceso se ha demostrado que la demandante es legítima propietaria de acciones y derechos, prueba valorada por el Juez de primera instancia de acuerdo a la ley y la sana critica, transgrediendo los art. 450 y 452 del Código Civil.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Antes de ingresar a considerar los agravios acusados, es necesario precisar el concepto de Contrato en General señalando que; es el acuerdo de voluntades del que nacen obligaciones de contenido patrimonial, regulado por ley y con consecuencias jurídicas. Conforme señala el art. 452 del Código Civil son requisitos de la formación de los contratos: el consentimiento de las partes, el objeto, la causa, la forma siempre que sea legalmente exigible, por lo que inferimos que el contrato necesariamente debe contar con estos requisitos en su formación para ser útil, elementos que deben acudir al contrato de forma válida, dentro de los parámetros establecidos por ley.

¨La invalidez de los actos vía nulidad importa, conforme doctrina, una sanción legal con la cual el contrato pierde sus efectos en virtud de una causa originaria, es decir establecido en su celebración, referida también como ineficacia estructural, infiriendo tres características de la sanción: a) la nulidad debe ser expresa, b) deja sin sus efectos propios, y c) su causa es contemporánea a la celebración del acto, es decir es un vicio congénito.

Nuestra legislación tipificó los supuestos de invalidez por nulidad de los contratos, cada una con características distintas que responden a situaciones abstractas por las que el contrato es nulo¨. A.S. 518/2014  de 8 de septiembre.

En cuanto a que existiría vulneración de los arts. 105, 450, 452, 510, 519,1288, 1290, 1296, 1297, 1321 y 1330 del Código Civil y 236 del Código de Procedimiento Civil, ni valorado correctamente la prueba vulnerando el art. 397 y 476 del Código de Procedimiento Civil, al respecto la recurrente señala que el Auto de Vista no habría hecho referencia al documento de reconocimiento de derecho propietario de las acciones y derechos suscrito en fecha 15 de diciembre de 1997, entre Eduardo Ovidio, Juan Rafael Galindo Panoso y María Paz Panoso Galindo, mediante el cual los copropietarios reconocieron los derechos y acciones que tenía su  madre sobre el inmueble en cuestión.

El Tribunal de Alzada ingresa a considerar directamente la Escritura Pública Nº 198/2005 de 01 de abril, misma que habría cumplido con los requisitos establecidos por el art. 452 del Código Civil. El art. 549 del mismo cuerpo de leyes, señala los casos de nulidad de contratos; indicando que el contrato será nulo: 1) por faltar en el contrato, el objeto o la forma  prevista por la ley como requisito de validez. 2) Por faltar en el objeto del contrato los requisitos señalados por ley. 3) Por ilicitud de la causa y por ilicitud del motivo que impulso a las partes a celebrar el contrato. 4) Por error esencial  sobre la naturaleza o sobre el objeto del contrato. 5) En los demás casos señalados por ley.

Enfocando el análisis sobre la ilicitud de la causa y la ilicitud del motivo que impulso a las partes a celebrar el contrato el art. 489 del Código Civil, tipifica la causa ilícita señalando que: ¨la causa es ilícita cuando es contraria al orden público o a las buenas costumbres o cuando el contrato es un medio para eludirla aplicación de una norma imperativa¨ se hace preciso indicar que la causa como un elemento constitutivo del contrato, está en la función económica social que el contrato desempeña, que a decir de los hermano Mazeaud ¨…esta cumple una función económico social, que el contrato cumple, y consiste en la modificación de una situación existente que el derecho objetivo considera importante para sus propias finalidades;  como tal, la causa es constante e inmutable, sea cual fuere la intensión personal de cada una de las partes¨. Al respecto  el A.S. Nº 120/2012 de 17 de mayo, señaló que ¨resulta necesario aclarar que como señala Francisco Messineo, la causa, entendida como el  fin económico - social, tiene una función teleológica (es el porqué del contrato). En otras palabras para analizar la causa de un contrato debemos tener en cuenta el fin económico y social del mismo.

En un contrato de venta el objetivo es la transferencia de la propiedad de una cosa, en tanto que la causa, en términos generales, será el intercambio de una cosa a cambio de un precio y, en particular, para el vendedor la obtención del precio de la cosa, mientras que para el comprador la adquisición de la propiedad de la cosa, lo que no quiere decir que el precio sea legalmente cancelado o la cosa sea realmente entregada, por lo que la causa se enmarca al fin económico social que el contrato busca en su celebración, en ese marco el contrato se considera nulo por ilicitud de causa cuando la finalidad del contrato es contraria al orden público (contrato prohibido) o a las buenas costumbres (contrato inmoral) o cuando el contrato es un medio para eludir la aplicación de una norma imperativa (contrato ilegal).

Por otro lado cabe precisar que el motivo ilícito encuentra su asidero legal en el art. 490 del Código Civil, que a la letra dice ¨El contrato es ilícito cuando el motivo que determina la voluntad de ambos contratantes es contrario al orden público a las buenas costumbres¨. Al respecto cabe señalar que el motivo es el elemento  subjetivo, la voluntad del sujeto a asistir al contrato, por lo que pareciere irrelevante el móvil de las partes, por separado, para la validez del contrato, sin embargo cuando ese motivo en conjunto determina el acuerdo arribado por las partes y el mismo es contrario al orden público o a las buenas costumbres, ese contrato es considerado ilícito.

En el caso de Autos la demandante no habría probado las causales de nulidad invocadas en su demanda previstas en los num. 3) y 4) del art. 549 del Código Civil, no obstante haber sido el tema de debate, razonamiento parcialmente correcto efectuado por el Tribunal de Alzada, pues al revocar totalmente la Sentencia de primera instancia habría dejado de lado el valor de las confesiones espontaneas de los demandados que reconocieron las acciones y derechos de la demandante, en el documento que cursa a fs. 6 en la que intervinieron Eduardo Ovidio y Juan Rafael Galindo Panoso y María Paz Panoso Vda. de Galindo, mismo que constituye confesión espontánea favorable a la demandante, los allanamientos presentados por Eduardo Ovidio Galindo Panoso de fs. 40, Rose Mary Galindo  Panoso de fs. 45, Juan Rafael Galindo Panoso de fs. 50 y Christian Mauricio Galindo Panoso de fs. 77, mismos que también constituyen confesiones espontaneas legalmente establecidas en el art. 404 II del Código de Procedimiento Civil que a la letra dice: “Sera espontanea la que hiciere en la demanda, contestación o en cualquier otro acto del proceso y aun en ejecución de sentencia….”. Hugo Alsina, en su obra “Derecho Procesal” al referirse a la definición de confesión cita la de Lessona que dice: “La confesión es la declaración judicial o extra judicial (espontanea o provocada por interrogatorio de la parte contraria o por el juez directamente) mediante la cual una persona es capaz de obligarse y con ánimo de suministrar una prueba al contrario en perjuicio propio, reconoce total o parcialmente la verdad de una obligación o de un hecho que se refiere a ella y es susceptible de efectos jurídicos”.

Del análisis de la citada norma se tiene que los cuatro hijos de la demandante han confesado y reconocido los derechos y acciones que su madre tiene sobre la galería “Galindo” (33.33%). Haciendo constar que Jorge Fabiano Galindo no se allanó a la demanda, al resepcto se debe tener presente lo previsto por el art. 407 del Código de Procedimiento Civil, en el entendido de que la confesión de un litis consorte no perjudica a los otros.

Por todo lo señalado precedentemente, se concluye que el Ad quem consideró correctamente la normativa aplicable a la Escritura Pública Nº 198/2005 respecto de las acciones transferidas en favor de Jorge Fabiano Galindo Panoso, equivalente al 11.1% sobre la galería “Galindo” de la ciudad de Cochabamba, correspondiendo a éste Tribunal resolver conforme lo estipulado en los arts. 271 num. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 41 y 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto por los arts. 271 num. 4) y 274.I y II del Código de Procedimiento Civil, CASA PARCIALMENTE el el Auto de Vista de 12 de septiembre de 2014 pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, que cursa a fs. 287 a 289 y vta., deliberando en el fondo declara probada en parte la demanda de reconocimiento de derecho propietario del 22.22% de las acciones y derechos sobre el inmueble (Galería Galindo) en favor de la actora correspondientes a Rose Mary Galindo Panoso y Christian Mauricio Galindo Panoso, manteniendo subsistente el derecho propietario del (11.1%) de Jorge Fabiano Galindo Panoso sobre el bien ubicado en la calle General Achá Esq. Pasaje Joaquín Zenteno Anaya (galería “Galindo”), consiguientemente se deja sin efecto la transferencia efectuada en favor de Rose Mary Galindo Panoso y Christian Mauricio Galindo Panoso, registrado bajo la matricula Nº 3.01.1.99.0011036 del asiento Numero 2-A del registro de Derechos Reales y en ejecución de sentencia el Juez A quo proceda a la cancelación de dicho asiento respecto de las acciones y derechos de los codemandado antes mencionados; debiendo registrarse en el 22.22% de las acciones en favor de la demandante María Paz Panoso Vda. de Galindo.

Siendo excusable, no se impone multa

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Duran.


Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Tercero