TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                               S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 213/2015                                                                 Sucre: 27 de marzo 2015                                                           Expediente: PT 5 15 S.                                                         Partes: Karina Cordero Velasco c/ Fabián Choque Uño                        Proceso: Ruptura Unilateral                                                        Distrito: Potosí

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 567 a 570, interpuesto por Karina Cordero Velasco contra del Auto de Vista Nº 146 de 24 de noviembre de 2014 cursante de fs. 560 a 564 y vta., pronunciado por la Sala Familiar, Niñez y Adolescencia del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, en el proceso de ruptura unilateral, seguido por la recurrente en contra de Fabián Choque Uño, la concesión de fs. 573, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

La Jueza de Partido Primero de Familia de Potosí, dicta la Sentencia N° 58 de 30 de julio de 2014 que cursa de fs. 526 a 529 y vta., declarando probada la demanda de ruptura unilateral incoada a fs. 84 a 87 de obrados conforme al num. 4) del art. 130 del Código de Familia, otorgando la guarda en favor de la demandante, fijando el beneficio de asistencia familiar en la suma de Bs. 1.000 para cada uno de los menores y la suma de Bs. 500 en favor de la actora, asimismo dispuso que en relación a los bienes comunes se dispuso la división y partición para ejecución de Sentencia; asimismo dedujo que en relación al bien ubicado en la calle Bustillos Nº 1050 con folio real saliente a fs. 488 se ha comprobado que la misma es de propiedad de la tercerista Epifania Choque Uño, por lo que declaró probada la tercería de dominio excluyente.

Resolución de primera instancia que fue recurrida de apelación por la demandante y el demandado, que fue resuelta mediante el Auto de Vista de fs.  560 a 564 y vta., que confirma la Sentencia apelada, fallo que a su vez es recurrido de casación.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

1.- Acusa errónea valoración de la prueba, indicando que conforme al art. 1283 parágrafo I del Código Civil ha demostrado los aspectos que sustentan la unión concubinaria continua, pacifica, estable y bienes gananciales.

Señala que la unción conyugal, es sustentada por la prueba testifical que demuestra dicha unión desde el año 2006 hasta la gestión 2012 y dentro de dicho período se adquirió el inmueble excluido por la tercería interpuesta, arguyendo que la testigo Rosemary López Churruarin señala la conoce a los consortes desde la gestión de 2005, viviendo la testigo frente a la contraloría, la testigo Betty Salinas, refiere que la conoce desde el 2006 y conoce a ambos en relación de convivencia, la testigo Marina Esthela Angulo d Leon Arzadum, refiere que conoce a los consortes desde la gestión de 2006 estableciendo con dicha declaración la relación de concubinato y que dentro de dicha relación el inmueble fue adquirido; asimismo señala que la confesión provocada de fs. 469, señaló que existió convivencia pacifica continua y estable desde la gestión de 2006 hasta mediados de 2012, por lo que podía señalar que existiera incongruencia en las declaraciones de los testigos, cuando desde la gestión de 2006 se llegó a adquirir distintos bienes que debieran considerarse como gananciales, ente ellos el inmueble ubicado en la calle Bustillos, en vigencia del concubinato.

El Ad quem, no se llegó a referir sobre la calificación de contradicción de la prueba efectuada por la A quo, no se llegó a emitir pronunciamiento sobre dicho agravio, al contrario tan solo recopiló su recurso, refiriendo que viviría en la calle Bustillos y la recurrente hubiera indicado que vive en la calle Pavón, empero no existe contradicción, cuando los testigos sustentan la convivencia, pues la convivencia se inició en la calle Rafael Pavón, por ello se ha indicado en los agravios la errónea aplicación e interpretación indebida de los arts. 208, 111, 113, 114 del Código de Familia, que quedan corroborados por las pruebas que cursan en el expediente.

2.- Refiere errónea aplicación del art. 208 del Código de Familia a efectos de determinarse el inicio del periodo de convivencia, arguyendo que el Ad quem,  señalan como parámetro del inicio de la convivencia el nacimiento de su hijo amparado dicho entendimiento en el art. 208 del Código de Familia, sobre los 300 días antes del nacimiento de su hijo, norma que se encuentra destinada a la probanza o no de la declaración de paternidad (aspecto que no fue objeto de probanza), que concluyó en sentido que su relación concubinaria fuera a partir del 11 de mayo de 2007, que no es evidente ya que la prueba testifical y confesión señalan que la relación concubinaria data desde la gestión 2006, pues el periodo de gestión de un hijo no puede negar la existencia de una convivencia anterior; por ello, señala que la relación de concubinato data desde la gestión 2006 al 2013 en el que se obtuvo el bien ubicado en la calle Bustillos Nº 1050 que no debió ser excluido del acervo común. 

3.- Refiere que en cuanto a la vulneración de preceptos legales establecidos en el art. 111 y 113 del Código de Familia en lo que corresponde a los bienes comunes por modo directo y presunción de comunidad, manifiesta que  conforme al primer articulado los bienes adquiridos con el trabajo o industria de los cónyuges  son comunes y de la prueba aportada se ha demostrado que la recurrente con esfuerzo logró adquirir el inmueble en la calle Bustillos Nº 1054, el cual erróneamente se tendría como propio del demandado, por lo expuesto acusa vulneración del art. 111 y 113 del Código de Familia.

Señala también que se ha omitido una fundamentación que sustente la confirmación de la Sentencia recurrida.

Por ello solicita casar el Auto de Vista.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Antes de analizar las infracciones deducidas en el recurso de casación se debe recordar que mediante Auto Supremo Nº 14 de 16 de febrero de 2012, se ha desarrollado el concepto básico de los caracteres de singularidad y estabilidad que deben concurrir en una unión conyugal libre o de hecho, conforme a lo siguiente: “De acuerdo a lo expuesto se establece que la unión conyugal libre para surtir los mismos efectos que el matrimonio civil, debe reunir las siguientes características: 1) debe tratarse de una unión libre, es decir voluntariamente consentida, esto supone la ausencia de vicios del consentimiento; 2) Estabilidad, lo que implica continuidad o permanencia en la comunidad de vida, de tal forma que aquellas uniones esporádicas, ocasionales o momentáneas no producen el efecto jurídico de las uniones libres o de hecho. Como se señaló anteriormente, la determinación de la estabilidad corresponde al juez, quien en base a su sano criterio debe apreciar las circunstancias para establecer si una comunidad de vida goza de estabilidad o por el contrario se constituye en una mera relación esporádica; 3) Singularidad, esto es que los convivientes o concubinos no mantengan relación de concubinos o concubinas con otras personas distintas. Esta característica esta referida al hecho de que en nuestro Estado la monogamia es la base fundamental de la familia…”

Ahora de acuerdo a las infracciones deducidas en casación, se dirá lo siguiente:

1.- Sobre la acusación de haberse infringido el art. 1283 parágrafo I del Código Civil, en la que alega la prueba de testigos en las declaraciones de Rose mary López Churruarrin, Betty Salinas, Marina Esthela Angulo d León Arzadum, se debe indicar que la atestación de la primera testigo se encuentra en el acta de fs. 460 en el que señaló lo siguiente. “conozco a la señora Karina cordero y al señor Fabián choque desde el año 2005 ya que yo era inquilina de la señora madre de la señora Karina y también don Fabián y doña Karina vivían juntos en la calle Frías frente a la contraloría lugar en el cual los veía juntos. El trato que tenían era de esposos ella se encargaba del internet también se ocupaba de la tienda y tienen dos hijos…”, dicha atestación es respondida al interrogatorio de fs. 456 relativo a la data de conocer a los consortes el trato empleado y los hijos procreados, la testigo solo refiere conocer a los consortes desde la gestión de 2005, por haber sido inquilina de la madre de la actora y también de las partes (actora y demandado), sin especificar desde que fecha era inquilina de cada una de esas partes, además refiere que las partes vivían en la calle Frías, cuando en el contenido de la demanda la actora señala que en la gestión de 2006 vivieron con su cónyuge en la calle Rafael Pabón y luego en la gestión de 2009 vivieron en la calle Bustillos y Frías, esto quiere decir que la convivencia que conocía la testigo fue desde que los consorte vivieron en este ultimo inmueble.

Por otra parte en cuanto a la declaración de Betty Salinas, se debe indicar que la misma atestó en el Acta de fs. 461 lo siguiente: “conozco a la señora Karina cordero aprox. Desde el 2006 ya que sus padres iban frecuentemente a millares también me llevaban en su camioneta y le recogíamos a la señora Karina y también al retorno le dejaban en la misma calle. Ellos vivían juntos como marido y mujer y tienen dos hijos y me consta que compraron una casa en la calle Bustillos…”, sin embargo de ello pese que la atestación refiere que conoció a la actora desde la gestión de 2006, pese que refirió que en forma constante la actora abordaba y se quedaba en el domicilio de la calle Rafael Pavón, no señaló que desde esa fecha mantuvieron esa relación con los caracteres de singularidad y estabilidad, pues podía haberla confundido con una relación de enamoramiento o hasta una relación de dependencia laboral, la testigo también refirió que los consortes vivían  como esposos, aludiendo que compraron un inmueble y procrearon hijos, sin embargo de ello, dicha aseveración de “esposos” no tiene data precisa, como para efectuar el cómputo del inicio de la relación conyugal libre o hecho, con los caracteres de singularidad y estabilidad, que son imprescindibles como para determinar el inició de esa relación concubinaria, de acuerdo a este criterio se tiene que es insuficiente; así mismo, toma en cuenta la declaración de la testigo Marina Esthela Andulo D´León Arzadum, quien señaló en el acta de fs. 463 vta., lo siguiente: “Conozco a los señores cordero choque aprox. Desde el año 2006 ya que yo trabajaba en la tienda que tienen ellos de computadoras llamadas computerland. Ellos tienen la tienda de computerland, u internet, una casa en la calle bustillos frias…” dicha atestación tan solo refiere que desde esa gestión la testigo conocía a los consortes, empero de ello no señala que los mismos vivían juntos, tenían el trato de esposos, con el carácter de singularidad y estabilidad referidos al inició de los fundamentos de la presente Resolución.

Por otra parte en cuanto a la confesión provocada a la que fue emplazada la actora, se debe señalar que el testimonio de una confesión provocada no puede generar prueba para el propio emplazado, de lo contrario estuviéramos yendo a la credibilidad por versión propia.  

Consiguientemente, al no ser precisas las preguntas formuladas en el interrogatorio de los testigos de cargo, por falta de tecnicismo, se tiene que la actora no ha demostrado que el inició de la relación concubinaria se hubiera iniciado en la gestión de 2006.

Conforme a lo expuesto no se evidencia infracción de los arts. arts. 208, 111, 113, 114 del Código de Familia, como acusa la recurrente.

2.- Refiere errónea aplicación del art. 208 del Código de Familia a efectos de determinarse el inicio del periodo de convivencia, se debe indicar que el A quo entendió que existió convivencia entre los consortes, por el nacimiento de los hijos, para ello ante la insuficiencia de la prueba testifical es que tomó como parámetro los 300 días anteriores al nacimiento del primer hijo, no es que este proceso se trate de uno de paternidad, sino por la falta de tecnicismo de los patrocinantes de la actora, no pudo probar con exactitud el inicio del concubinato, con sus caracteres de singularidad y estabilidad, como exige el ordenamiento jurídico, por lo que la norma no fue erróneamente aplicada.

3.- Refiere que en cuanto a la vulneración de preceptos legales establecidos en el art. 111 y 113 del Código de Familia, se tiene que respecto al inmueble litigado, no se evidencia que la relación concubinaria hubiera sido iniciada en la gestión de 2006 sino en la gestión 2007, en ese sentido al cursar la Escritura Pública de transferencia sobre el inmueble a fines de la gestión de 2006, esto es antes del inicio de la relación concubinaria, se tiene que el mismo ha sido adquirido antes del inicio del concubinato, por lo que se reputa como propio del concubino y demandado, consiguientemente no se evidencia infracción de los arts. 111 y 113 del Código de Familia.

Por lo expuesto, corresponde emitir Resolución en la forma prevista en el art. 271 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO.- La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO, el recurso de casación en el fondo de fs. 567 a 570, interpuesto por Karina Cordero Velasco contra del Auto de Vista Nº 146 de 24 de noviembre de 2014 cursante de fs. 560 a 564 y vta., pronunciado por la Sala Familiar, Niñez y Adolescencia del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí. Con costas.

Se regula honorario en la suma de Bs. 1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Dr. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Tercero