TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A   C I V I L


Auto Supremo: 206/2015

Sucre: 27 de marzo de 2015                

Expediente: CB-3-15-S

Partes: Constructora W.M. Quinteros representada por Walter Maldonado

Quinteros. c/ Valeriano Sánchez Álvarez.

Proceso: Cumplimiento de Contrato y resarcimiento de daños y perjuicios.

Distrito: Cochabamba.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs.288 y vta., de obrados  interpuesto por Constructora W.M. Quinteros representada por Walter Maldonado Quinteros, impugnando el Auto de Vista Nº 241 de fecha 30 de septiembre de 2014, cursante de fs. 280 a 281 vta., pronunciado por  la Sala Civil  Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso de Cumplimiento de Contrato y resarcimiento de daños y perjuicios, seguido por Constructora “W.M. Quinteros” representada por Walter Maldonado Quinteros contra Valeriano Sánchez Álvarez, la respuesta del recurso de fs.292,  la concesión de fs. 293, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:                                                                ANTECEDENTES DEL PROCESO:

La Empresa Constructora W. M. Quinteros representada por Walter Maldonado Quinteros inició demanda ordinaria de Cumplimiento de Contrato y resarcimiento de daños y perjuicios contra Valeriano Sánchez Álvarez manifestando que suscribió un contrato de prestación de servicios con el señor Valeriano Sánchez Álvarez para la construcción de una vivienda unifamiliar de dos plantas más altillo, en el lote de terreno ubicado en la zona de Villa Busch Norte, distrito 3, lote signado con el Nº 025, bajo la modalidad de obra vendido por el precio libremente convenido entre partes de $us 53.400, a la facción del mismo la empresa recibió $us. 10.000 como adelanto y el dinero restante se pagaría en cómodas cuotas $us 6.200, empezando el mismo 27/11/20110 sucesivamente hasta llegar a cubrir el monto total. Indicó también que la última cuota amortizada por el contratista data de 27/11/11, habiendo ingresado en mora el propietario contratista según cláusula 4.2. del documento. Al comunicarse con el propietario Valeriano Sánchez Álvarez y pedirle que cumpla con su obligación solo ha recibido desplantes, malos tratos e insultos y tampoco puede ingresar a la obra y sacar sus herramientas y materiales porque el propietario ha cambiado las chapas  y al amparo del art. 327 del Código de Procedimiento Civil, interpusodemanda de  cumplimiento de Contrato y resarcimiento de daños y perjuicios.

Contestada la demanda por el demandado, niega la demanda e interpone excepciones perentorias de falta de derecho en la acción del demandante, ilegalidad, falsedad y temeridad, asimismo interpone reconvencional, por resolución del contrato, la demolición de obra y pago de daños y perjuicios porque el contratista no cumplió con lo pactado en la cláusula tercera.

Tramitado el proceso el Juez de Partido Cuarto en lo Civil de la ciudad de Cochabamba pronunció la Sentencia de fecha 12 de agosto de 2013, cursante de fs. 252 a 259 por la que declaroImprobada la demanda y probada las excepciones perentorios opuestas por el demandado, probada la demanda reconvencional e improbadas las excepciones opuestas a la acción reconvencional sin costas por ser juicio doble. Consecuentemente dispone la resolución por incumplimiento del contrato de 27 de octubre de 2010, la entrega del plano de construcción por parte del constructor en favor del propietario. La devolución de dineros por parte del constructor y sea previa conciliación de cuentas de lo gastado hasta el estado de paralización de obras, asimismo debe cubrir los gastos emergentes por las obras adicionales de soporte técnico estructural conforme establecen los criterios técnicos expresados en el informe pericial de la parte demandada. La averiguación de daños y perjuicios en ejecución de Sentencia.

Contra la Sentencia la empresa Constructora W.M. Quinteros interpone recurso de apelación en conocimiento del mencionado recurso, la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba pronuncio Auto de Vista Nº241, de fecha 30 de septiembre de 2014, por el que confirmó la Sentencia con costas para el apelante.

Contra esta resolución de Alzada, Walter Maldonado Quinteros interpone recurso de casación en el fondo el mismo que se analiza:

CONSIDERANDO II:                                                                        DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente,  al amparo del art. 250 y siguientes del Código de Procedimiento Civil, interpone recurso de casación en el fondo expresando los siguientes agravios:

Manifiesto que el art. 236 del Código de Procedimiento Civil prescribe que el Auto de Vista debe circunscribirse a los puntos resueltos por el inferior y que hubieren sido objeto de apelación, pese a que esta norma es clara y constituye el marco de competencia del Tribunal de Alzada, el Auto de Vista pronunciado no se ajusta al mismo, simplemente de manera lírica en su segundo considerando se refiere a los puntos e apelación 2,3,4,y 5, referidos a que no es suficiente que el propietario deliberadamente haya interrumpido la realización de los trabajos, imponiendo su voluntad, porque no solo ha impedido la conclusión de la obra, sino que ha causado grandes perjuicios económicos al retener indebidamente por más de ocho meses la maquinaria, herramientas y material de construcción, incumpliendo las órdenes del A quo para que haga entrega de las mismas.

Indicó que al haber interrumpido violentamente el demandado la prosecución de los trabajos. Incumpliendo lo pactado carecía de derecho para pedir la resolución del contrato por la vía de la reconvención. Pese a que el Tribunal de Alzada estaba obligado a analizar considerar o rechazar los argumentos señalados como agravios lo único quehizofue analizar la diferencia doctrinal entre contratos de ejecución instantánea y de tracto sucesivo, explayándose de manera ociosa e innecesaria sobre las diferencias de estos dos tipos de contratos y sobre la base de esta diferenciación, atribuye haber caído en mora a los tres días de incumplimiento de cualquiera de las cuotas, sin mencionar en que prueba se basa para llegar a esta conclusión.

Concluye su recurso indicando que el Auto de Vista incurre en la situación prevista en el art. 253 inc 1) del Código de Procedimiento Civil, debiendo en consecuencia el Tribunal Supremo casar el Auto e Vista y deliberando en el fondo declarar probada mi demanda e improbadas las excepciones así como la mutua petición, ordenando el cumplimiento por parte del demandado de los tres contratos y resarcimiento de daños y perjuicios.

CONSIDERANDO III:                                                                FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Del recurso de casación en el fondo interpuesto por Walter Maldonado Quinteros en representación de la Constructora W.M Quinteros, se infiere que el mismo no cumple con la técnica recursiva necesaria, al finalizar su recurso indica que el Auto de Vista emitido por el Tribunal de Alzada hubiera incurrido en la causal de  del art. 253 núm. 1) es decir, cuando la Sentencia contuviera violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la Ley, sin embargo no indica que norma se hubiera violado, interpretado erróneamente, o se hubiera aplicado indebidamente, sin embargo de ello soslayando la deficiencias del recurso daremos  respuesta al mismo.


El recurrente indica que el Auto de Vista no se hubiera circunscrito al art. 236 del Código de Procedimiento Civil, es decir que  no se hubiera pronunciado sobre los puntos de apelación, impugnación que debió plantearse en la forma, al tenor de lo establecido en el art 254 num. 4), sin embargo de  la revisión del Auto de Vista se establece que el Tribunal Ad quem dio respuesta a los puntos de impugnación del recurso de apelación.


El recurrente considera que de manera lírica en el segundo considerando, especialmente los contenidos en los puntos 2,3, 4 y 5 referidos a que no es suficiente que el propietario deliberadamente haya interrumpido, la realización de los trabajos imponiendo su voluntad y al impedir que la construcción se concluya, en ese sentido el recurrente debe tener en cuenta que a la suscripción  del contrato cursante de fs. 5-6, tanto el propietario contratista como la empresa constructora, tenían obligaciones recíprocas, la empresa contratada para la construcción de la vivienda unifamiliar de dos plantas, de acuerdo al pliego de especificaciones y por itemes elaborados, y el propietario la obligación de cancelar el monto estipulado por la obra, dicha cancelación conforme el contrato se debió realizar de la siguiente manera: $us 10.000 a la suscripción del contrato y saldo en siete cuotas cada una de ellas $us 6.200. Del planteamiento de la demanda por la empresa constructora, refiere que el propietario fue quien incumplió las cuotas razón por la cual la Empresa Constructora W.M. Quinteros demanda el cumplimiento del contrato y resarcimiento de daños y perjuicios, sin embargo con la contestación del demandado, que niega la demanda y opone excepciones perentorias de falta de derecho a la acción, ilegalidad, temeridad y  en el proceso mismo, a través de toda la prueba producida tanto de cargo como de descargo, como ser el informe pericial(por peritos tanto del demandante como del demandado), la inspección judicial, la prueba testifical, se constata que quien incumplió la prestación asumida en el contrato de prestación de servicios fue la empresa contratista porque se demostró que la obra tiene fallas y defectos estructurales que hacen insegura su habitabilidad y que la edificación no cuenta con garantías mínimas de continuar con su construcción, razón por la cual el propietario contratante no ha seguido desembolsando los pagos, yse determinó claramente que quien incumplió con la prestación de construir la vivienda unifamiliar de acuerdo con los ítems y materiales determinados en el pliego de especificaciones fue la empresa constructora, quien al incumplir la prestación que le correspondía no podía solicitar el cumplimiento del contrato y conforme lo establece el art. 573 del Código Civil en los contratos con prestaciones reciprocas cualquiera de las partes puede negarse a cumplir su obligación si lo otra no cumple o no ofrece cumplir al mismo tiempo la suya, a menos que se hubiera convenido otra cosa, o de la naturaleza del contrato resultaren términos diferentes para el cumplimiento, de lo que resulta que el recurrente no puede acusar que el propietario deliberadamente haya interrumpido los trabajos, imponiendo su voluntad arbitrariamente, sino que esa interrupción fue producto del incumplimiento de la Empresa Constructora, y el demandado conforme indica en la contestación a la demanda de fs. 49 a 52 de obrados,  percatado que no se estaba cumpliendo el pliego de especificaciones consultó con la Empresa Constructora, recibiendo como respuesta que el hierro que utilizaban era el correcto y las medidas también, sin embargo el Colegio de Arquitectos le asignó dos profesionales quienes previa observación in situy haciendo las correspondientes valoraciones de columnas y vigas emitieron informe en el que señalaron que la edificación no cuenta con las garantías mínimas de continuar su construcción menos su habitabilidad, hechos que se demostraron en el proceso mismo, con toda la prueba introducida y valorada por el Juez A quo, por lo que no resulta evidente que al haber interrumpido la construcción el demandado, hubiera incumplido lo pactado y por lo tanto carecía de derecho para pedir la resolución del contrato por la vía de la reconvención, deviniendo el reclamo en infundado.


Respecto a que el Tribunal de Alzada solo hubiera realizado la diferencia doctrinal entre contratos de ejecución instantánea y de tracto sucesivo y sobre la base de esa diferenciación le hubiese atribuido al  recurrente caer  en mora a los tres días de incumplimiento de cualquiera de las cuotas, sin mencionar en que prueba se basó para llegar a esta conclusión, aclarar al recurrente que el Tribunal de Alzada, en atención al recurso de apelación vio por conveniente establecer la diferencias entrecontratos de ejecución instantánea y de tracto sucesivo respecto a los efectos de la resolución por incumplimiento de las partes, indicando que en los contratos de ejecución instantánea es posible retrotraer las cosas a su estado anterior, en cambio en los contratos de tracto sucesivo, como es el caso del contrato de prestación de servicios, no cabe la posibilidad de destruir el pasado, la resolución solo opera para el futuro, en el caso de Autos el Tribunal de Alzada analizó las estipulaciones contenidas en los contratos de fs. 5 y 6 y 9 y 11, en base a ese análisis estableció que el incumplimiento de cualquiera de las prestaciones asumidas por los contratantes generaría la resolución del contrato, pero esta únicamente afectaría a la parte no cumpliday que el Juez A quo al determinar la resolución del contrato por incumplimiento así como la devolución del plano de construcción  y la devolución de los dineros por parte del constructor previa conciliación de cuentas de lo gastado hasta el estado de la paralización de las obras, así como el de cubrir los gastos emergentes por las obras adicionales de soporte técnico estructural, conforme a criterios técnicos expresados en el informe pericial.

Por los fundamentos expuestos corresponde a este Tribunal fallar conforme a lo establecido en  los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO.- La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art.42.I num.1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010; y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del mismo compilado legal declara INFUNDADO, el recurso de casación en el fondo de fs.288 y vta., interpuesto por Walter Maldonado Quinteros en representación de Constructora W.M. Quinteros, impugnando el Auto de Vista Nº 241 de fecha 30 de septiembre de 2014, pronunciado por  la Sala Civil  Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. Con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs.700.oo

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora:Mgda. Dra. Rita S. Nava Durán.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Tercero