TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                       S A L A   C I V I L

Auto Supremo:  195/2015 - L

Sucre:   20 de marzo 2015        

Expediente:  CH-15-2010-S

Partes:  Samuel Guzmán Surumi y Delia Padilla Torrez  c/ Justa Avalos        

             Vda. de Estrada.

Proceso:  Usucapión.  

Distrito:  Chuquisaca.

VISTOS: Los recursos de casación en la forma y en el fondo de fs. 300 a 302 y vta., de obrados interpuesto por Samuel Guzmán Surumi y Delia Padilla Torrez, así como de Justa Avalos Vda. de Estrada mediante recurso de casación en el fondo de fs. 306 vta. interpuesto contra el Auto de Vista Nº SCII-373/2009 de 18 de diciembre de 2009 cursante de fs. 293 a 296 y vlta, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca dentro el proceso de Usucapión incoado por Samuel Guzmán Surumi y Delia Padilla Torrez en contra de Justa Avalos Vda. de Estrada, la concesión de fs. 309; los antecedentes procesales; y:

CONSIDERANDO I:        

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


Que, el Juez Sexto de Partido Ordinario en lo Civil y Comercial de la Capital Sucre, pronunció Sentencia Nº 046/2009, cursante de fs. 193 a 196 y vta., declara: IMPROBADA la demanda de Usucapión decenal así como la excepción de falta de acción y derecho opuesta contra la reconviniente, sin costas al tenor del Art. 198 del precitado cuerpo legal y PROBADA la acción reivindicatoria planteada por la reconvencionista Justa Avalos Vda. de Estrada, debiendo proceder los demandantes a la desocupación y entrega del bien objeto de litigio a favor de la reconviniente, previo pago de compensación por las construcciones existentes del bien, monto que será determinado en ejecución de Sentencia.

Contra la referida Sentencia, Samuel Guzmán Surumi y Delia Padilla Torrez  interponen recurso de apelación de fs. 199 a 204, el cual previa sustanciación, es resuelto por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, mediante Auto de Vista Nº SCII-373/2009 de 18 de diciembre de 2009 cursante de fs. 293 a 296 y vta. lo cual ANULA, obrados hasta fojas 3 y vta., inclusive, es decir  hasta que los actores presenten su demanda ante el Juez competente por razón de cuantía.

Contra dicha determinación, los demandantes Samuel Guzmán Surumi y Delia Padilla Torrez, interponen recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 300 a 302 y vta., así como también la demandada Justa Avalos Vda. de Estrada recurre en casación en el fondo cursante de fs. 306 y vta., recurso que debidamente sustanciado es concedido por Auto de fs. 309 ante este Tribunal Supremo.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por Samuel Guzmán Surumi y Delia Padilla Torrez.

En la forma

1.- Acusa  al Auto de Vista  N° SCII-373/2009 de fecha 18 de septiembre de 2009, que se encontraría viciado de nulidad aduciendo que no se circunscribe lo resuelto por el inferior que han sido objeto de apelación, transgrediendo los arts. 236, 252 y 90 del Código de Procedimiento Civil.

En el fondo

1.- Acusa al Auto de Vista  N° SCII-373/2009 de fecha 18 de septiembre de 2009, que no tuvo una fundamentación sobre los agravios alegando que los transcriptos preceptos, art. 134 núm. 1) y el art. 177 núm. l) de la Ley de Organización Judicial aparentemente otorgan la misma competencia a los Jueces tanto de Partido como de Instrucción, pero la diferencia radica en la cuantía, aspectos que deben ser determinadas por la Sala Plena de la Corte Suprema.

Solicitando se case el Auto de Vista, deliberando en el fondo declarando probada la demanda de Usucapión e improbada la reconvencional de reivindicación o en su caso en la forma anule obrados hasta el vicio mas antiguo.

Recurso de casación interpuesta por Justa Dávalos Vda. de Estrada

En el fondo

1.- Refiere que el Auto de Vista resulta contradictorio y realiza una interpretación errónea sobre la resolución Nº 6/2007 de Sala Plena que ratifica en la Circular Nº 7/98 sobre la competencia privativa de los Jueces de Partido de Materia Civil en los procesos de Usucapión habiendo el Tribunal de Segunda Instancia realizado una errónea interpretación de la Ley al haber dispuesto la Nulidad de obrados.

Por lo que, solicita se Case el Auto de Vista y declare improbada la demanda principal y probada la demanda reconvencional.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

El art. 252 del Código de Procedimiento Civil, facultaba al Tribunal de Casación “anular de oficio todo proceso en el que se encontraren infracciones que interesen al orden público”, disposición legal que se relaciona con el art. 90 del Adjetivo Civil, que otorga el carácter de orden público a las normas procesales y por lo tanto de cumplimiento obligatorio; el art. 106 del actual Código Procesal Civil, Ley N° 439, previene en su parágrafo I que :“La nulidad podrá ser declarada de oficio o a pedido de parte en cualquier estado del proceso, cuando la ley lo califique expresamente”, preceptiva puesta en vigencia por la disposición transitoria segunda numeral 4) del recién aprobado adjetivo Civil en aplicación anticipada, en el entendido, de que se hubieran vulnerado las garantías constitucionales de las partes o de una de ellas, o en el que se encontraren infracciones que interesan al orden público; esto, porque en los procesos que llegan a su conocimiento se debe verificar si en ellos se observaron las formas esenciales que hacen eficaz a un proceso de conocimiento y fundamentalmente que las resoluciones que contenga, sean útiles en derecho y guarden la seguridad jurídica que las partes buscan a través de aquel.

En ese orden, de la revisión de los antecedentes del proceso, se evidencia que la demanda interpuesta por Samuel Guzmán Surumi y Delia Padilla Torrez, tiene como "causa pretendi", la Usucapión considerado “como un medio de adquirir la propiedad poseyéndola por cierto tiempo y bajo las condiciones determinadas por ley", conforme lo previsto en  el art. 110 del Código Civil, con relación a lo previsto por el art. 138 del mismo cuerpo legal.

Demanda de Usucapión planteada ante el Juez de Partido Sexto en lo Civil, de la Capital, que fue admitida, tramitada y emitida la Sentencia correspondiente, declarando improbada la demanda, dando lugar a la interposición del recurso de apelación por parte de los demandantes, misma que fue atendida y resuelta por la Sala Civil Segunda del Distrito Judicial de Chuquisaca, determinando la anulación de obrados hasta fojas 3 y vta. Inclusive, es decir hasta el estado en que los actores presenten su demanda ante el Juez competente por razón de cuantía, considerando que por razón de la cuantía del valor del bien inmueble a usucapir, que no excede los Bs.- 80.000.-, el Juez de Partido no gozaba de competencia para conocer esta causa.

En ese entendido diremos que el Ad quem tomó la decisión de anular obrados hasta la presentación de la demanda (fojas 3), bajo el único fundamento de que el Juez A quo no tiene competencia para el conocimiento del proceso en razón de la cuantía, ya que la presente causa según su criterio, correspondería sustanciarse dentro de un proceso sumario, de conocimiento del Juez Instructor, citando para el efecto los artículos 317 num. 1) del Código de Procedimiento Civil y 177 num. 1 y 134 num. 1) de la Ley de Organización Judicial.

Al respecto,  conforme el art. 117 núm. 1) de la Constitución Política del Estado de 1967 y 181 de la actual Constitución Política del Estado, el máximo Tribunal de la Jurisdicción Ordinaria es la Corte Suprema de Justicia, hoy Tribunal Supremo, lo que implica que este máximo Órgano de Justicia Ordinaria es a quien le compete interpretar las normas ordinarias, vale decir aquellas no constitucionales.

En ese entendido, respecto a la competencia del Juzgado que debe atender los tramites de Usucapión, éste Tribunal Supremo, mediante Circular Nº 07/98 de 18 de agosto de 1998, dispuso que los Juicios de Usucapión son de competencia privativa de los Jueces de Partido y así se tramitan en la actualidad para revestir de las solemnidades que caracterizan al proceso ordinario y otorgar mayor seguridad a los ciudadanos. Disposición ratificada mediante la circular Nº 25/07 de 12 de abril, que precisó que la anterior disposición fue adoptada en razón a la naturaleza del proceso ordinario, misma que se halla ratificada por Sentencia Constitucional N° 1138/2004-R. que refiere “…. por determinación de Circular de la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia de 12 de agosto de 1998, al no estar expresamente prevista en la ley la competencia para conocer y resolver los procesos de Usucapión, se determinó que tales juicios son de competencia privativa de los jueces de partido en materia Civil, dada la naturaleza del proceso y sin interesar la cuantía de la causa “.  Esas determinaciones asumidas por Sala Plena, se encuentran vigentes y no pueden ser desconocidas, modificadas o dejadas sin efecto, correspondiendo su cumplimiento y observación.

En el caso de Autos, el proceso de Usucapión fue tramitado correctamente ante un Juez de Partido, además, según la norma contenida en el art. 134 num. 2) de la Ley de Organización Judicial, vigente al momento de tramitarse el proceso, el único Juez competente para conocer procesos ordinarios como lo es el de Usucapión tiene que ser exclusivamente por la naturaleza de la materia un Juez de Partido, consiguientemente, un Juez Instructor carece en absoluto de competencia para conocer esta clase de procesos, bajo pena de nulidad.

En ese orden, la decisión asumida por el Tribunal de Alzada ha sido incorrecta de anular lo obrado por una aparente incompetencia, ya que conforme el razonamiento brindado, es indiscutible que el conocimiento de las demandas de Usucapión, por la naturaleza del proceso, es de exclusiva competencia del Juez de Partido en lo Civil y no como erradamente interpreto y aplicó la normativa el tribunal Ad quem, que en lugar de resolver la apelación, anuló obrados, por una supuesta incompetencia del Juez en razón de la cuantía, disponiendo equivocadamente sea el Juez de Instrucción quien conozca la causa.

Consiguientemente la decisión anulatoria del Tribunal Ad quem viola el derecho a la tutela Judicial efectiva de los justiciables y el derecho al debido proceso legal en su elemento de congruencia al haber omitido pronunciarse sobre los supuestos agravios esgrimidos en la apelación, viciando de nulidad su fallo, por la causal prevista en el artículo 254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil.

Que en dicho contexto, es evidente también que el Tribunal de Alzada, en el Auto de Vista recurrido, no ingresó a analizar los agravios expresados en el recurso de apelación, renunciando a su propia competencia y privando a los apelantes del legítimo derecho de que el fallo impugnado sea revisado por el superior en grado.

Conforme a los antecedentes descritos siendo evidente la nulidad de obrados a disponerse no corresponde pronunciarse sobre el recurso de casación de Samuel Guzmán Surumi y Delia Padilla Torrez; y Justa Dávalos Vda. de Estrada.

Por todo lo expuesto, corresponde fallar en la forma prevista por los arts. 271 num. 3), 275 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil de Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial Nº. 025 del 24 de junio de 2010 y en aplicación de los arts. 271 num. 3), 275 del Código de Procedimiento Civil, ANULA el Auto de Vista Nº SCII-373/2009 de 18 de diciembre de 2009, que cursa a fs. 293 a 296 y vta., disponiéndose que sin espera de turno y previo sorteo el Tribunal Ad quem emita nueva Resolución resolviendo la apelación deducida contra la Sentencia de primera instancia con la pertinencia prevista por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

Siendo excusable el error no se impone multa.

En aplicación del art. 17.IV de la Ley Nº 025, notifíquese al Consejo de la Magistratura a los fines consiguientes de ley.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Segundo