TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                               S A L A  C I V I L


Auto Supremo: 145/2015                                                                      Sucre: 6 de marzo 2015                                                                Expediente: O 1 15 S                                                                   Partes: Inelda Patricia Soria de Guarachi c/ Roberto Efraín Del Barco Escobar           Proceso: Maltrato                                                                                 Distrito: Oruro.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 276 a 279, interpuesto por Roberto Efraín Del Barco Escobar contra el Auto de Vista Nº 208 emitido el 27 de octubre de 2014 cursante de fs. 266 a 270 vta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro, en el proceso de maltrato seguido por Inelda Patricia Soria de Guarachi en contra del recurrente, la concesión de fs. 288 los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:                                                                         ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez de Partido de la Niñez y Adolescencia, pronuncia la Sentencia N° 57 de 28 de agosto de 2014 que cursa de fs. 233 a 241 vta., declarando probada en parte la denuncia de maltrato de fs. 6 a 10 vta., e imponiendo al demandado la medida de advertencia, asimismo declaró improbada la excepción de falta de legitimación para obrar formulada por el recurrente.

Resolución de primera instancia que es recurrida de apelación y resuelta por Auto de Vista de fs. 266 a 270 vta., que confirma la Sentencia apelada, con la aclaración que la pretensión que se declaró probada es por la causal prevista en el numeral 6) del art. 109 del Código Niño, Niña y Adolescente e improbada respecto al resto de los hechos denunciados, disponiendo labrarse el acta de compromiso que señala el art. 220 de la Ley N° 2026, asimismo confirmó el Auto pronunciado en audiencia de 19 de agosto que cursa de fs. 218 a 223 vta., fallo que a su vez es recurrido de casación, objeto de estudio.

CONSIDERANDO II:                                                                         DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En el fondo.-

Se ha vulnerado el art. 1283.I del Código Civil, señalando que la parte demandante no ha presentado pruebas que demuestren las afirmaciones de todos los hechos alegados en la demanda, en sentido de que el Auto de Vista al describir los hechos de la demanda alega a 8 hechos, mediante los cuales hubiera infringido maltrato, hechos con los cuales correspondía confrontar el art. 109 de la ley N° 2026, empero no se ha probado los hechos: 1) ante el extravío de objetos personales el recurrente procedió a revisarles haciéndoles desvestir en medio de los demás compañeros, 2) a los alumnos nuevos les decía que se vayan del Colegio, 3) que al alumno José Pablo Carvallo Soria, al ser aceptado por la banda del Colegio, posteriormente fue echado, no obstante haber comprado instrumentos y haber realizado la confección del uniforme, 4) que su expulsión se debe por haber defendido a otro compañero acusado de incendiar un basurero, 6) que en fecha 16 de agosto de 2013 el menor hubiera llegado atrasado oportunidad en la cual se indagó si el menor era repartidor de drogas y hubiera aseverado contar con una lista de alumnos que hubieran asegurado tal extremo, 7) que el Director molesta a las chicas, les coquetea y piropea, 8) por el maltrato sufrido, el menor tendría problemas de salud, nauseas, temor reverencial, e inclusive se hubiera acusado que la profesora Nilda, habría afirmado que los jóvenes del curso del menor son consumidores de pildoritas. Deduciendo que estos hechos descritos no han sido demostrados.

Refiere que la parte demandante no ha demostrado, que el menor hubiera sido retirado públicamente delante de todos los estudiantes en forma humillante; manifiesta que las pruebas descritas en el Auto de Vista, consisten en  documentación de fs. 2 a 3, análisis de laboratorio realizado al menor en fecha 17 de agosto de 2013, con el oficio de solicitud de informe de fs. 4 y la copia de denuncia de maltrato de fecha 13 de agosto de 2013, no demuestran maltrato.

Acusa violación del art. 1283 del Código Civil, en sentido de que para declarar probada la demanda por el num. 2 del art. 109 de la Ley N° 2026, pues no se adjunto ningún medio legal de prueba, dentro del marco que señala el art. 275 primera parte de la Ley N° 2026, en sí, no se demostró el alejamiento público del menor, menos se acreditó el que la salud del mismo fuera deteriorado; señalando que el Auto de Vista hubiera vulnerado el art. 1330 del Código Civil, al no valorar la prueba testifical de descargo que cursa de fs. 218 a 222, que demuestra la conducta jovial del menor y la participación del mismo en los juegos de fulbito, por lo que refiere no haberse generado maltrato, pues el estudiante se encuentra bien conforme al informe de fs. 215.

Asimismo señala que de acuerdo al informe de fs. 29, se desvirtúa la acusación relativa a que al menor se le hubiera retirado delante de todo el alumnado.

Refiere error de hecho y de derecho, la haberse valorado la prueba de fs. 29 en su contra, ha sido valorada como prueba de cargo, cuando esa prueba fue presentada en calidad de descargo, no siendo evidente que el alumno haya sido retirado del acto cultural delante de todo el alumnado.

Acusa error de hecho y de derecho en la apreciación de la prueba sobre los informes del equipo interdisciplinario, refiriendo que los mismos no son medios de prueba, pese que fueron observados por haber sido elaborados en forma unilateral, la trabajadora social refiere haber efectuado el informe en base a entrevistas, técnicas de observación, revisión documental, adujo que no realizó visita el Colegio; la psicóloga, señaló que el hecho de habérsele quitado la hoja al estudiante constituye discriminación, sin embargo no se presentó prueba para demostrar dicho extremo, debe constar que la psicóloga tampoco fue al colegio a realizar las entrevistas.

Asimismo refiere vulneración del art. 108 del Código Niña, Niño y Adolescente, de dicha describe el maltrato entre varias hipótesis, como el acto de violencia ejercido por responsables y terceros, mediante omisión que atente los derechos de los menores a la dignidad y protección, que se haya causado daños mentales o emocionales, cuando el  alumno era alegre, jovial, juguetón.

En la forma.-

Conforme al art. 254 num. 7) del Código de Procedimiento Civil,  acusando que no se ha cumplido con el art. 110 de la Ley Nº 2026,  en cuanto a la denuncia sobre un supuesto maltrato, deben ser denunciados ante la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, fiscal de materia, los que tienen la obligación de presentar denuncia en el término de 24 horas ante el Juez de la niñez y Adolescencia, no se ha cumplido con dicha norma y se ha vulnerado el debido proceso establecido en el art. 115 de la Constitución.

Por lo que solicita se case el Auto de Vista.

CONSIDERANDO III:                                                                         FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Tomando en cuenta que se ha formulado recurso de casación tanto en el fondo como en la forma, primero se resolverá el que corresponde a la forma, pues en caso de advertir vicio de procedimiento y asumir por una anulación de obrados ya sería innecesario considerar los argumentos del recurso en el fondo.

En la forma.-

Respecto a la infracción del art. 110 del Código Niño, Niña y Adolescente y el art. 115 de la Constitución Política del Estado, por no haberse presentado la denuncia ante la Defensoría de la Niñez o al Fiscal de materia; corresponde indicar que el art. 110 del Código Niño, Niña y Adolescente, no prohíbe a los padres que -en ejercicio de su autoridad parental- puedan efectuar la denuncia directamente ante el Juez de la Niñez y Adolescencia, para el resguardo y protección de los niños, niñas y adolescentes conforme al art. 32 del mencionado Código los padres tienen el deber de proteger a sus hijos respecto de terceros, por lo que no se advierte infracción del art. 110 de la Ley Nº 2026.

En el fondo.-

Se debe indicar que el Auto de Vista (fs. 269),  en el inciso C) señaló que el único hecho de relevancia de las ocho acusaciones contenidas en la denuncia de maltrato, que se ha constatado es el de 12 de agosto de 2013, en el que, en la “hora cultural” del Colegio Americano, el adolescente J.P.C.S., fue convocado por el profesor Petricio para participar de esa actividad, designación que no fue compartida por el Director (demandado) de dicha Unidad Educativa, quien a tiempo de llevarse a cabo dicho acto procedió a quitar la hoja de ayuda memoria para la intervención del referido adolescente y designó a otra estudiante en su lugar, luego de ello en el inciso D) del mencionado Auto de Vista, el Ad quem asume el criterio de que lo expuesto se encuentra probado, por la propia admisión de las partes los documentos de fs. 4 y 29, asimismo refirió que la conducta demostrada por el demandado resulta ser un hecho de maltrato, como desvalorización, menosprecio y discriminación.

En cuanto a la infracción del art. 1283 del Código Civil, refiriendo que no se presentó pruebas que demuestren que el menor hubiera sufrido nauseas y cefaleas, se debe indicar que el Ad quem, dedujo que la infracción se encuentra por haber desplazado al menor de la participación de la “hora cultural”, no arribó a la conclusión de haber generado maltrato porque al menor se le hubiera causado nauseas o cefaleas; Tampoco señaló el Ad quem que el maltrato subsumido, hubiera generado la pérdida del año escolar, si bien ese antecedente consta en el Auto de Vista (fs. 270 renglón 10 y ss.) solo fue una alusión referente al informe social, empero no se arribó a la conclusión que por efecto del maltrato producido el menor hubiera perdido el año escolar, ese es un aspecto que no ha sido demostrado.

Sobre la acusación de la infracción del art. 1330 del Código Civil, en sentido de no haber valorado la prueba testifical de descargo de fs. 218 a 222, se debe indicar que la valoración de la prueba debe ser integral, así el Ad quem arribó a la conclusión de haberse generado maltrato emocional, en base a las documentales de fs. 4 y 29, literales en las que se demuestra que el menor al ser convocado para participar de “la hora cultural”, fue desplazado por el Director (demandado), corroborado por la confesión espontanea generada en la contestación a la demanda (fs. 30 vta., renglón 20 y ss.) al haber considerado la Dirección (a cargo del demandado) que al alumno (menor) no le correspondía ser parte de ese acto, por lo que ante la prueba literal emitida por el propio demandado (fs. 29) y la propia confesión espontánea, resulta ser suficiente, no pudiendo variar dicha aseveración las atestaciones de descargo.

Ahora el hecho de que la documental de fs. 29, no haya descrito que el menor fuera retirado del acto en presencia del alumnado, no es suficiente, sino que el maltrato radica en que al ser designado el menor- por el asesor del curso para la participación de “la hora cultural” y que dicha designación fue retirada por la Dirección (demandado), llega a constituirse en maltrato, precisamente porque inicialmente se ha generado emotividad positiva para el menor, convocándole a participar en dicho acto, y luego de ello la conducta de haber revocado esa decisión y al haberlo desplazado de dicha actividad, llega a afectar la autoestima del menor, desvalorizando la personalidad del menor y esa elección que en el criterio del menor la hubiera obtenido, esa en una afectación psicológica que recae sobre la autoestima del menor, no siendo necesario que el desplazamiento debiera ser en presencia del alumnado  estudiantil. 

En cuanto al error de hecho del documento de fs. 29 en sentido de que se valoró un medio de prueba en contra del recurrente, se debe indicar que, los medios de prueba deben ser valorados en su conjunto, esto quiere decir que un medio de prueba presentado por el actor pueda servir a su contraparte, ese criterio es adoptado en base al principio de adquisición de la prueba por el que se entiende como: “…que una vez aportadas las pruebas por las partes, éstas no son de quien las promovió, sino que serán del proceso, en otras palabras, puede decirse que al momento de que las partes introduzcan de manera legal las pruebas en el proceso su función será la de probar la existencia o inexistencia de los hechos del proceso con independencia, de que lleguen a beneficiar o perjudicar a quien las promueva, o a su contradictor, quién de igual forma puede llegar a invocarla…”, por ello no se advierte error de hecho en la apreciación de la prueba de fs. 29.  

En cuanto a la valoración de la prueba de los informes de fs. 124 a 129 y de fs. 210 a 215, se debe indicar que el maltrato, conforme razonó el Ad quem, fue probado por las literales de fs. 4 y 29 y la confesión espontanea contenida en el memorial de contestación a la demanda, por lo que los mencionados informes tan solo corroboran dichos medios de prueba.

En cuanto a la infracción del art. 108 respecto a las diferentes hipótesis, se debe indicar que el Ad quem, dedujo haberse generado maltrato emocional, por haber menoscabado la autoestima del menor, no así respecto a la discriminación, por cuanto  el criterio de sometimiento de aislamiento se da cuando se priva a la víctima de oportunidad de establecer relaciones sociales, más aun si se considera que el Decreto Supremo Nº 762 de 5 de enero de 2011 que en su art. 20 señala lo siguiente: “(ACTOS QUE NO CONSTITUYEN RACISMO NI DISCRIMINACIÓN). Los actos que no constituyen racismo ni discriminación son los siguientes… 2. En el ámbito educativo y laboral, los requisitos académicos previamente establecidos con carácter general y público…”, al ser así se deduce haberse generado maltrato en los términos expuestos en el Auto de Vista aclarados en la presente Resolución, pues la violencia se ha evidenciado sobre el aspecto emocional del menor, en sentido que inicialmente se ha motivado al menor para la participación de “la hora cultural” en su Unidad Educativa y luego de ello el demandado le hubiera desplazado (acción) de participar en dicho acto, esa es una conducta que atenta contra la autoestima del menor, de ahí el daño emocional.

En lo demás la acusación de la imposición de costas en segunda instancia no se encuentra plenamente fundamentada y expuesta la norma infringida por lo que no corresponde emitir pronunciamiento al respecto.

Consiguientemente, en base a los fundamentos expuestos corresponde emitir Resolución en la forma prevista en el art. 271 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fs. 276 a 279, interpuesto por Roberto Efraín Del Barco Escobar contra del Auto de Vista Nº 208 emitido el 27 de octubre de 2014 cursante de fs. 266 a 270 vta.

Se regula honorario del abogado de la parte demandada en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Segundo