TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A   C I V I L


Auto Supremo:132/2015

Sucre:02 de marzo 2015

Expediente: CH-71-14-S

Partes: Sonia Dávalos Saavedra en representación de Erika Pozo Huayas. c/

Ricardo Gonzales.

Proceso:Impugnación de Filiación.

Distrito:Chuquisaca.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 256 a 257 vta., de obrados  interpuesto por Sonia Dávalos Saavedra en representación de Erika Pozo Huayas, impugnando el Auto de Vista 524/2012, de fecha 10 de noviembre de 2014, pronunciado por la Sala Civil Comercial y Familiar Primera del Tribunal departamental de Justicia de Chuquisaca, dentro del proceso de Impugnación de Paternidad seguido a instancia de Erika Pozo Huayas contra Ricardo Gonzales,  la concesión de fs. 261, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:



Sonia F. Dávalos de Saavedra en representación de Erika Huayasinterpuso demanda de impugnación y nulidad de reconocimiento de hijo, observada la misma, por la Juez de la causa subsanó la misma, rectificando la demanda como  impugnación de reconocimiento de hijo contra Ricardo Gonzales. La cual notificada al demandante este contesta y opone excepciones perentorias de falta de acción y derecho e interpone a su vez demanda reconvencional de impugnación de filiación y resarcimiento de daños y perjuicios, los cuales deberán determinarse en ejecución de sentencia, y que provisionalmente solicita la suma de $us.12.000  Tramitado el proceso la Juez de Partido Segundo de Familia de la Capital pronunció Sentencia  Nº 82/2014, por la que declara probada la demanda de reconocimiento de hijo e improbada la excepción de falta de acción y derecho y dispone la supresión de la filiación paterna del niño José Guadalupe, es decir del apellido paterno Gonzales y el nombre y apellidos del progenitor Ricardo Gonzáles. La adición de la filiación paterna en la partida de nacimiento del niño José Guadalupe como Mamani, debiendo incluirse como progenitor biológico a Edgar Mamani Verbo. La partida de nacimiento asentada mediante Oficialía de registro Civil cinco, libro veintiuno guion cero nueve, partida ochenta y dos, folio ochenta y dos, correspondiente a la localidad de Sucre, Provincia Oropeza del departamento de Chuquisaca, deberá consignar como datos del inscrito a José Guadalupe Mamani Pozo, siendo sus progenitores Edgar Mamani Verbo y Ericka Pozo Huayas, ratificándose los demás datos por ser correctos. Se anula el reconocimiento realizado en fecha 14 de abril, mediante partida número cuarenta y nueve, libro veinte guión dos mil once, correspondiente a la oficialía del registro civil DR-10101019 de la ciudad de Sucre, Provincia Oropeza del Departamento de Chuquisaca. En ejecución de sentencia la demandante deberá proceder a la devolución de los gastos de manutención que hubiese erogado Ricardo Gonzales respecto del niño José Guadalupe, previa acreditación documentada que realice este. Ejecutoriada que se encuentre la presente Sentencia líbrese la respectiva provisión ejecutorial al SERECI a efecto de que proceda a dar cumplimiento a todo lo determinado en la presente resolución.

Contra la Sentencia Ricardo Gonzales interpone recurso de apelación, en conocimiento del mencionado recurso la Sala Civil y Comercial Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca  pronunció Auto de Vista Nº 524/2012, de fecha 10 de noviembre de 2014., por el que anuló obrados hasta fs. 29 inclusive, debiendo darse aplicación correcta al art. 353 del Código de Procedimiento Civil.

Contra esta resolución de segunda instancia Sonia Dávalos Saavedra en representación de Erika Pozo interpone recurso de casación en el fondo, el mismo que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


El recurrente interpone recurso de casación en el fondo, argumentando como agravios los siguientes:

1.- La recurrente expresa que  no amerita la nulidad de obrados dispuesta por el Tribunal de Alzada, porque el Auto de Vista, expresa que existiría una incongruencia que no puede satisfacer o desmerecer la petición del recurrente, cual es el pago del daño moral, violentando el art. 353 del Código de Procedimiento Civil, que al tratarse de una norma de orden público, delimita el área de acción y competencia de la autoridad jurisdiccional, que incide en la Sentencia según el art. 190 del Código de Procedimiento Civil, en ese entendido indica que  este razonamiento resulta inconsistente porque para que proceda la nulidad de obrados se tiene que vulnerar derechos y garantías constitucionales, como el debido proceso, el derecho a la defensa,  garantías y derechos que en el caso de Autos no se han vulnerado

Continúa expresando la recurrente que no existe vulneración del art. 353 del Código de Procedimiento Civil, porque   si bien no se acepta, sino por el contrario  se rechaza la demanda reconvencional, por la naturaleza del proceso judicial, el Auto de relación procesal no es impugnado por el demandado dejando precluir su derecho procesal. Expresa que el demandado presenta memorial de ofrecimiento de prueba en fecha 10 de mayo de 2013, el cual es rechazado por la Juez de la causa, mediante decreto de fecha 21 de mayo de 2013, por haberse presentado fuera del plazo previsto en el art. 379 del Código de Procedimiento Civil y por esta razón la Juez de Primera instancia pronunció sentencia estableciendo que no se puede considerar el pago de daños y perjuicios por daño moral al demandado, siendo que el propio demandado por su negligencia ha dejado vencer el plazo procesal para la producción de prueba que acredita el daño moral ocasionado.

3.-  Indica también que en el Auto de Vista, el vocal relator Natalio Tarija incurre en el error de consignar en el Auto de Vista el No524/2012, como si la resolución hubiera sido dictada el año 2012, siendo lo correcto el año 2014, y que al proceder a la nulidad de obrados, en un proceso donde no se han vulnerado derechos y garantías constitucionales, se está atentando contra el derecho a una correcta filiación ya que hasta la fecha desde el inicio del presente proceso el niño se encuentra lejos de sus padres, quienes trabajan en la República de la Argentina, quedando el menor con la abuela materna, y se estaría  negando al menor el derecho de tener una familia que lo proteja, vulnerando de esta manera el art. 60 de la Constitución Política del Estado, que establece que el Estado tiene la obligación de priorizar el interés superior del niño, niña y adolescente  que comprenda la prominencia de su derechos de recibir protección y socorro en cualquier circunstancia, todo con relación al art. 7 del Código del Niño, Niña y Adolescente, insiste que debido a este proceso el menor no puede estudiar con su apellido paterno correcto, privándole también de poder viajar a la Argentina a reunirse con sus padres y gozar del afecto de una familia constituida

Concluye su recurso solicitando que se case el Auto de Vista y se confirme la Sentencia de primera instancia.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:


Es conveniente recordar a la recurrente que contra un Auto de Vista anulatorio lo que corresponde es interponer un recurso de casación en la forma, ya que el Tribunal de segunda instancia no se ha pronunciado respecto al fondo del proceso, lo contrario sería un per saltum lo cual no está permitido, por consiguiente, no  se abre la competencia de este Tribunal.

Al margen de esa primera aclaración, del fundamento del recurso de casación en el fondo,  existen puntos de impugnación referidos al fondo y a la forma, por lo que este Tribunal pasa a considerar las impugnaciones de forma:

1. Respecto al primer punto de impugnación referido que no se justifica la anulación de obrados hasta la emisión del Auto de relación procesal, por  cuanto los fundamentos de  la anulación por el Tribunal de Alzada, se refieren a errores de procedimiento, referidos a que en el Auto de relación procesal se estableció como un punto de hecho a probar, por parte del demandado:demostrar la magnitud del daño moral ocasionado, sin embargo, en el mismo Auto de relación procesal al referirse la Juez A quo a la demanda reconvencional de impugnación de filiación y resarcimiento de daños y perjuicios, determina no ha lugar su admisión toda vez que la naturaleza de la presente acción no admite demanda reconvencional, entonces existe incongruencia, al establecer como punto de probanza del demandado al demostrar la magnitud del daño moral ocasionado a su persona, contradicción que observa el Tribunal de segunda instancia, y considera que el Auto de relación procesal debido a esta contradicción vulnera el art. 353 del Código de Procedimiento Civil que indica: “presentados los escritos de demanda, reconvención y respuesta de ambas, quedará establecida la relación procesal que no podrá ser modificada posteriormente”. En ese sentido de la revisión del Auto de relación procesal  cursante a fs. 29 de obrados, se establece que evidentemente como un punto de hecho a probar, es demostrar el daño moral ocasionado al demandado y en el mismo Auto existe el rechazo a la demanda reconvencional de impugnación de filiación y resarcimiento de daños y perjuicios, existiendo evidentemente una contradicción reprochable a la Juez A quo, porque el Auto de relación procesal tiene que ser orientador a las partes en litigio toda vez que establece el marco legal en el que se desenvolverá el proceso una vez conocidas las pretensiones de las partes en litigio y conforme dispone el art. 371 del Código de Procedimiento Civil, fija los puntos de hecho a probarse en el marco de las pretensiones de cada una de ellas, estableciendo que los puntos de hecho a probar podrán ser objetados dentro del tercer día y dará lugar a pronunciamiento previo e inmediato de la revisión de actuados, se establece que ninguno de los puntos de hecho a probar fue objetado por ninguna de las partes. En el caso de Autos la fijación de los puntos de hecho a probar y  el rechazo de la demanda reconvencional,  le perjudicaba al demandado que reclama la impugnación de filiación y el resarcimiento de daños y perjuicios por daño moral como pretensión reconvencional, sin embargo de la revisión de actuados se evidencia con total claridad que el Auto no ha sido objetado por el demandado, y al no realizar objeción a dicho Auto ha permitido que el proceso continúe ciertamente con esa contradicción, observada por el Tribunal de Alzada,pero que al dejar pasar este vicio y no reclamarlo en el momento oportuno con la objeción correspondiente, ha convalidado una actuación procesal precluyendo su derecho a hacerlo y permitiendo que la pretensión interpuesta en la demanda reconvencional nunca formará parte de la relación jurídica procesal.

Evidentemente el Tribunal de Alzada ha cumplido con su rol de fiscalizador observando esta contradicción, sin embargo de ello la anulación del proceso se da cuando evidentemente se han vulnerado derechos y garantías como el debido proceso, y sobre todo que esta vulneración haya sido observada por la parte perjudicada, aspecto que en el presente proceso no ha sucedido porque no ha existido objeción alguna por parte del directamente perjudicado como es el demandado. Al respecto es conveniente recordar los principios procesales como  el de  convalidación,  dice "Couture", toda nulidad en derecho procesal civil se convalida por el consentimiento si la parte perjudicada ratifica el acto viciado expresa o tácitamente. El principio de convalidación tiene íntima relación con el de preclusión, que tiene lugar cuando los justiciables no ejercen en forma oportuna o legal los recursos previstos por la ley adjetiva. Si los procesos deben sustanciarse en forma ordenada, así también las partes deben exponer sus reclamaciones dentro el tiempo y en la forma debida, esto por un elemental sentido de seguridad jurídica el de convalidación de los actos”. De lo que se concluye que evidentemente ha existido un vicio convalidado por el demandado, al margen de ello en el caso de Autos, estando fijado como punto de hecho a probar el daño moral causado, no ha existido producción de prueba que demuestre este punto porque el demandado ha presentado su prueba de manera extemporánea, es decir,cuando el plazo probatorio se encontraba cerrado, razón por la cual no ha sido considerado. Revisando la Sentencia cursante de fs. 221 a 225 la Juez A quo ha declarada probada demanda  e improbada la acción de falta de acción y derecho sin referirse siquiera al daño moral porque evidentemente esta pretensión nunca formó parte de la relación jurídica procesal. De lo que se concluye que el Tribunal Ad quem ha determinado una nulidad que ha sido convalidada y que no ha sido objetada en el momento oportuno por el demandado. Al margen de ello se deben considerar los principios procesales que rigen las nulidades como el de transcendencia  que establece que la nulidad es la sanción que acarrea la invalidez del acto procesal, cuando en su producción existe un alejamiento de las formas procesales; pero la mera desviación de las formas no puede conducir a la declaración de nulidad, por ello habrá que tener presente que no hay nulidad sin daño o perjuicio "pas de nullitesansgrieg". Este principio indica que no puede admitirse la nulidad por la nulidad, sino que a tiempo de determinarla habrá que tener presente el perjuicio real que ocasiona al justiciable el alejamiento de las formas prescritas, pues las formas no han sido establecidas para satisfacer "pruritos formales". Por regla general, un acto procesal que adolezca de nulidad puede generalmente convalidarse, en consecuencia, la nulidad será la sanción excepcional, que se declara únicamente cuando el acto viciado acarreó un perjuicio cierto e irreparable que sólo pueda subsanarse mediante la sanción de nulidad.

3- Sobre el punto referido a que en el Auto de Vista se consigna como número del mismo 524/2012, en vez de 2014,  siendo emitido en fecha 10 de noviembre  de 2014, entendemos que ha sido un error involuntario que no resulta transcendente, por lo que no es necesaria su consideración teniendo en cuenta que el Auto tiene fecha de emisión.  Respecto a los demás puntos de impugnación referidos al fondo del litigio, no se consideran los mismos, en atención  a que la competencia de este Tribunal  no está abierta para pronunciarse respecto al fondo, en mérito a que el tribunal Ad quem ha pronunciado una resolución anulatoria.

Por los fundamentos expuestos considera este Tribunal que el Tribunal de Alzada, no ha tomado en cuenta los principios procesales desarrollados en el presente Auto, ni ha considerado que aun existiendo la incongruencia en el Auto de relación procesal, esta no ha sido objetada en su oportunidad ni ha formado parte de la relación jurídica procesal, por lo que la nulidad dispuesta hasta el Auto de relación procesal, resulta inadecuada, debiendo el Tribunal Ad quem, emitir nuevo Auto de Vista, respondiendo a los puntos de impugnación plasmados en el recurso de apelación interpuesto por el  demandado.

Por lo anteriormente señalado, correspondiendo fallar en la forma prevista por los arts. 271 num. 3) y 275  del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia,  con la facultad conferida por el art.42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial Nº 025 de 24 de junio 2010, en aplicación de lo previsto por los arts. 254 num. 4), 271 num. 3) y 275 del Código de Procedimiento Civil, ANULA el Auto de Vista Nº SCI-Nº 524/2012 de 10 de noviembre de 2014 cursante de fs. 251 a 252 vta., pronunciado por la Sala de Civil, Comercial y Familiar Primera del Tribunal Departamental de Chuquisaca y dispone que  previo sorteo y sin necesidad de turno, se pronuncie un nuevo Auto de Vista que resuelva la causa dentro del marco jurisdiccional que le fija el art. 236 del Código Procedimiento Civil en función a la apelación formulada contra la Sentencia dictada en la causa.

Siendo excusable el error, no se impone multa alguna.

Cumpliendo lo previsto por el art. 17 parágrafos IV de la Ley del Órgano Judicial, comuníquese la presente decisión al Consejo de la Magistratura a los fines de ley.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán.


Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Segundo