TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                        S A L A  C I V I L


Auto Supremo: 125/2015                                                        Sucre: 26 de febrero 2015                                                         Expediente:        P-15-14-S                                                        Partes:Nancy Ivana Herrera Pérez c/ Jorge Guido Arcani Lazarte             Proceso: Resolución de contrato.                                                Distrito:Pando

VISTOS: El recurso de casación de fs. 412 a 414., interpuesto por  Jorge Guido Arcani Lazarte así como el formulado por Waldo Blanco Hinojosa por memorial de fs. 416 a 418 vta., contra el Auto de Vista No. 120 de 30 de octubre de 2014 de fs. 405 a 408, pronunciado por la Sala Civil,Social, de Familia del Tribunal Departamental de Justicia de Pando, en el proceso de Resolución de Contrato, seguido por Nancy Ivana Herrera Pérez contra Jorge Guido Herrera Pérez, respuesta de fs. 420 a 422; concesión de fs.425 vta., los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:                                                                ANTECEDENTES DEL PROCESO:

La actora por memorial de fs. 5 a 6, señalando que en su calidad de propietaria de 40 hectáreas de superficie de terreno, suscribió a favor de Jorge Guido Arcani Lazarte, que hubiera cumplido como vendedora en hacer entrega del inmueble, sin embargo el comprador habría vendido ya varios lotes de terreno sin haber cumplido con su obligación de cancelar por la referida compra  en los plazos fijados en el documento que adjunta. Que el comprador garantizó la venta con tres departamentos y habría comprometido entregar los documentos sin haberlo hecho hasta esa fecha. Que demanda resolución de contrato por incumplimiento, al no haber cancelado la venta del inmueble referido. Con esos antecedentes, el Juez Primero de Partido Mixto en lo Civil de Cobija (Pando), pronunció Sentencia cursante de fs. 337 a 339 vta., declarando: PROBADA la demanda interpuesta por Nancy Ivana Pérez en contra de Jorge Guido Arcani Lazarte e IMPROBADA la demanda reconvencional interpuesta por Jorge Guido Arcani Lazarte en contra de Nancy Ivana Herrera Pérez. Consecuentemente, se declara resuelto el Contrato de Compra Venta de inmueble de fecha 14 de mayo de 2012, reconocido el 28 de noviembre de 2012 en el Formulario No. 0437661 de la Serie A-OJ-RF-2012. Debiendo las partes contratantes restituirse mutuamente lo que hubieran recibido como emergencia del contrato que se declara resuelto.

Apelada la referida Sentencia por Guido Jorge Arcani Lazarte por memorial de fs. 356 a 359 vta.; Jhonny Choque Condori por memorial de fs. 366 y vta., así como por Waldo Blanco Hinojosa por memorial de fs. 369 y vta., es resuelta por la Sala Civil,Social, de Familia del Tribunal Departamental de Justicia de Pando, que emitió el Auto de Vista cursante de fs. 405 a 408, que confirma la Sentencia Nº 022/2014 de 8 de julio, cursante a fs. 337 a 339 y vta.

Resolución que dio lugar al recurso de Casación, interpuesto por parte de Jorge Guido Arcani Lazarte y Waldo Blanco Hinojosa de manera separada, que se analiza.

CONSIDERANDO II:                                                                        HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Recurso de casación de Guido Jorge Arcani Lazarte

Señala que el auto es “intrapetita”, en la que después de un inentendible y escueto análisis de la Sentencia esta no tuviera relación con la demanda menos el Auto de Vista con la Sentencia por los fundamentos y razones de forma que refiere a continuación: 1.-Habría demanda de resolución de contrato privado, que en abuso de ejercicio habría anotación preventiva sobre otro contrato diferente, y no  habría citación con la demanda sino después de 5 meses que se inició la demanda. 2.-Porque a fs. 80 existiría informe de Derechos Reales de rechazo de anotación preventiva, por la existencia de errores en la superficie y por matrícula diferente. 3.- Presentada la excepción de incumplimiento habría dos contratos, el demandado y el inscrito  No. 1046/2012, que considera no cumplir uno de ellos, el simulado que fuera demandado como ordenaría el art. 573 del C.C.4.- Se reconvendría pidiendo cumplimiento de contrato mas daños y perjuicios en la que se ofrecería prueba que no fuera considerada en Sentencia ni Auto de Vista. 5.- Rechazadas las excepciones se habría opuesto apelación en el efecto diferido que se resolvería en Auto de Vista, fuera nulo por no haberse considerado la prueba con la reconvención, negando prueba plena preconstituida, que estuviera por encima de la prueba testifical.

Con ese antecedente y calificando al Auto de Vista como ilegal que contendría errónea interpretación de la norma adjetiva, mas expresamente una errónea interpretación de las normas sustantivas, (sin concluir la idea), pasa a señalar que plantea recurso de casación en el fondo y en la forma. 1.- Que el art. 250  -no dice de que norma legal- se concedería contra Sentencia o Auto definitivo, señalando cuatro incisos que presuntamente señala el art. mencionado. 2.- Por otro lado menciona que por error in procedendo tuviera las características que menciona en tres incisos.

En el punto II bajo el rótulo de “del recurso de casación” señala que el mismo tiene carácter de extraordinario pues recaería sobre dos presupuestos., “sustancial” cuando ha habido infracción de la norma sustantiva “error in iundicando” referido a la casación en el fondo. Y de forma cuando la infracción es en la aplicación de la norma adjetiva que dice fuera error “imprecedendu”. Desglosa su criterio del porque resultaría importante el recurso de casación.

En el punto III subtitula como “del recurso de casación en la forma error in precedendum ”, explicando desde su perspectiva el art. 254 num. 4), que el tribunal convalidaría la Sentencia no obstante la pretensión principal solo de la  resolución de contrato privado. Que fuera una contradicción no pronunciarse sobre la escritura pública que fuera diferente, haciendo alusión a la presunta simulación.

Que el recurso de casación en el fondo estuviera directamente relacionado con la equivoca aplicación e interpretación de la norma sustantiva, que fuera norma sustantiva de preferente aplicación a la norma adjetiva. No se habría considerado la prueba documental testimonio 1046/12, que fuera introducida antes del plazo probatorio, en abusiva violación del art. 330 y 331 del C.P.C., en violación del art.1296 y 1288 del C.C., pues faltando a la verdad pretendería imponer testigos por encima de un instrumento público.

Por lo que dice interponer recurso de casación contra el “Auto y Sentencia”, a fin de que el Tribunal Supremo en la sala civil anule, revoque la Sentencia y Auto. Además señala que se admita la excepción de incumplimiento de contrato al ser este simulado.

Recurso de casación de Waldo Blanco Hinojosa

De manera absolutamente desatinada, describe los antecedentes del proceso y su tramitación del proceso, en las que habría presuntamente irregularidades del mismo, hace referencia a las excepciones que hubiera presentado el demandado principal, utiliza calificativos contra el Auto de Vista y finalmente señala sobre lo que fuera un recurso de casación, para en un punto aparte referir como recurso de “Casación en la forma”, acudiendo al art. 254 num. 4), que minimizaría el Auto de Vista la consideración de un testimonio público. Que el recurso de casación en el fondo estuviera relacionado con la equívoca aplicación e interpretación de la norma sustantiva, que habría errónea interpretación de los alcances universales del incumplimiento como excepción del Código Civil. No se habría considerado  prueba adjunta con la reconvención, repite lo que señaló el co-recurrente en referencia a los arts. 330 y 331 del C.P.C.

Por lo anterior dice interponer recurso de casación “contra el “Auto y Sentencia” repitiendo el mismo tenor de lo expresado por Jorge Guido Arcani Lazarte en su memorial de “recurso”, señalando que debiera asimismo admitirse la excepción de incumplimiento de contrato privado.

CONSIDERANDO III:                                                        FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

De manera profusa se estableció por el Tribunal Supremo, que el recurso de casación puede ser interpuesto en la forma, en el fondo o en ambos al mismo tiempo, siendo de distinta naturaleza uno y otro medio de impugnación.

Habiéndose aclarado que cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, se lo hace por errores en la Resolución de fondo o en la Resolución de la controversia, y los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva Resolución, que en base a una correcta interpretación o aplicación de la ley sustantiva o eliminando el error de hecho o de derecho en la valoración de la prueba, resuelva el fondo del litigio. En tanto que si se plantea el recurso de casación en la forma, se la hace por errores de procedimiento, la fundamentación de agravios debe adecuarse a las causales contenidas en el artículo 254 del adjetivo civil, siendo su finalidad la anulación de la Resolución recurrida o del proceso mismo, lo primero se concretará cuando la Resolución recurrida contiene infracciones formales, y lo segundo cuando en la sustanciación del proceso se hubieren violado las formas esenciales del mismo y que se encuentren sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandata del art. 258 num.2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

De lo desarrollado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen finalidades diferentes.

En el caso que se analiza, la argumentación que realiza el recurrente es absolutamente confusa y sin mayor concreción, en razón a que deinicio hace una relación de antecedentes en la que aparentemente no encuentra coherencia en la resolución de segunda instancia al exponer los antecedentes desde su perspectiva.

Ya ingresando a lo que refiere ser su recurso de casación, pretende la existencia de sustento para plantear recurso de casación en el fondo y en la forma, señalando que al art. 250 sin especificar a que norma refiere- describiendo en cuatro incisos lo que desde su perspectiva contuviera esa norma, si pretendió señalar al Código de Procedimiento Civil, esta norma adjetiva no contiene sino dos parágrafos sin incisos que la subdividan, consecuentemente resulta ajeno a lo determinado por la norma procesal aquel aspecto de considerar que la alegación fuera al procedimiento civil; para  concluir este punto cuando señala en tres incisos lo que presuntamente fueran las causales de casación en el fondo, refiriendo error in procedendo, la idea queda pendiente, pues luego de describir en los incisos señalados, no existe razonamiento que describa alguna conclusión que amerite ser tomado en cuenta.

En un segundo acápite cuando subtitula “Del recurso de casación”, una vez mas describe a su naturaleza, al abordar el entendimiento que debiera ser en lo sustancial y la forma y el objeto que tuviera. No existiendo una vez mas denuncia alguna que configure a la vez al recurso de casación en alguna de sus formas, concluyendo que se trata de una reflexión desde su perspectiva.

Y si bien  en el punto III parece concretar su recurso en la forma cuando alega la aplicación del art. 254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil, lo hace en razón de encontrar contradicción en la Resolución de segundo grado que “convalidaría” la sentencia, reclamando el presunto no pronunciamiento respecto de la Escritura Pública suscrito entre partes sobre el mismo lote de terreno, pretendiendo la existencia de simulación en relación al contrato inserto a fs. 2 con reconocimiento de firmas y rúbricas de fs. 1, este aspecto resulta ambiguo en razón a que se pretende un no pronunciamiento al respecto, sin embargo en el Considerando VI, el Auto de Vista analiza este aspecto, relacionando su contenido a que no existiera referencia en el aludido testimonio No. 1046 que contuviera un segundo contrato, respecto al que se demanda de nulidad para considerar que el segundo contrato fuera modificatorio y el primero debiera considerarse simulado, habiendo incluso sustentado ese razonamiento con la no adecuación de lo previsto por el art. 545.II del Código de Procedimiento Civil, consecuentemente lo denunciado por el recurrente en este  punto no tiene sustento evidente, pues el Ad quem sí se pronunció respecto de lo extrañado por el recurrente.

Sin embargo de lo anterior, una vez mas ingresa en confusión cuando analiza de manera no diferenciada la presunta aplicación de la norma sustantiva con preferencia a la adjetiva, incidiendo una vez mas en la presunta no consideración de la prueba documental Testimonio No. 1046/12, y sin respaldo alguno de manera genérica señalar que hubiera violación de los arts. 330 y 331 del Código de Procedimiento Civil, así como de los arts. 1296 y 1288 del Código Civil, con el entendimiento de que se daría preeminencia a la declaración de testigos por encima de un instrumento público, aspecto que resulta alejado de la realidad, pues el fallo de segunda instancia en ningún momento realiza ese análisis y mas bien toma en cuenta la confesión al que analizó el A quo tanto lo referido a la confesión judicial espontanea como provocada, en consecuencia, cuando el recurrente expone la presunta valoración de prueba testifical por sobre un instrumento público, analiza de manera parcial lo expuesto en Auto de Vista, sin que sea evidente aquel extremo.

El petitorio formulado al recurso, resulta una vez mas confuso al extremo, pues interpone recurso de casación contra el “Auto y Sentencia”, con la pretensión de que se  “Anule”, “revoque la Sentencia y Auto”, además de solicitar de manera irregular la admisión de una excepción que se hubiera planteado. Bajo esas consideraciones aun de haber dado explicación a la carencia de fundamentos para dar lugar a su recurso, que no concretó a vía correspondiente y no tiene sustento alguno su petitorio, pues no es posible solicitar la nulidad, y al mismo tiempo la revocatoria de la Sentencia y Auto, sin establecer a que “Auto” se refiere, sin tomar en cuenta además que la Resolución de un Auto Supremo debe estar enmarcada a lo previsto por el art. 271 del Código de Procedimiento Civil, es decir por la improcedencia, el infundado, anulación de obrados, y la casación del auto de vista, no existiendo la posibilidad de resolver conforme alega el recurrente.

Por lo expuesto y sustento a que se absolvió los puntos cuestionado en el fondo pese a la deficiencia con la que se formuló, en sujeción a lo previsto por el art. 180.II de la Constitución Política del Estado, este Tribunal asume decisión conforme prevé el art. 271 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

Recurso de casación de Waldo Blanco Hinojosa

Sin embargo de la dilatada exposición que se hace en lo que considera recurso de casación y/o nulidad, habrá que puntualizar que si bien a tiempo de apersonarse al proceso y apelar señala que lo hace en su condición de tercero coadyuvante, en aquel recurso apelación- no fundamentó los puntos que hoy pretende se analice en casación, y de manera irregular hubo señalado en su memorial que en “…apelación demando nulidad por simulación absoluta del contrato que curso a fs. 1,2,3, mas el resarcimiento de daños y perjuicios ocasionados…”, siendo ése el presunto fundamento y pretensión del recurso de apelación, si esto es así, resulta impertinente lo argüido en casación en la que se expone copia- argumentos del demandado sin discreción alguna, que no tienen sustento jurídico ni factico para su consideración en relación a su intervención y pretensión, no existiendo entendimiento alguno que posibilite el análisis de lo glosado en el memorial que lo denomina “casación y/o nulidad”.

Por lo expresado, corresponde resolver el “recurso de casación y/o nulidad” planteado, en sujeción a lo previsto por el Art. 271 num.1) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art., 42.Inum. 1) de la Ley del Órgano Judicial y los Arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación formulado por Jorge Guido Arcani Lazarte; y en sujeción a lo previsto por el art. 271 num. 1) y 272 de la norma adjetiva civil IMPROCEDENTE el recurso de casación formulado por  Waldo Blanco Hinojosa por memorial de fs. 416 a 418 vta., contra el Auto de Vista Nº 120, cursante de fs. 405 a 408. Con costas.

Se regulan los honorarios del abogado en la suma de Bs. 1.000.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.                                

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Segundo