TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                          S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 1153/2015 - L

Sucre: 16 de Diciembre 2015.

Expediente: B 32 11 - S

Partes: Jorge Chao Cartagena c/ Juan Carlos Tapia Cortez y Alberto Castellón

           Aguilar

Proceso: Usucapión

Distrito: Beni


VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 185 a 187, interpuesto por Jorge Chao Cartagena contra el Auto de Vista Nº 154, de fs. 181 y vta., de 08 de septiembre de 2011, pronunciado por la Sala Civil de la R. Corte Superior de Justicia del Beni, dentro el proceso de usucapión, seguido por el recurrente contra Juan Carlos Tapia Cortez y Alberto Castellón Aguilar; la concesión de fs. 190; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

La Juez de Partido Mixto y de Sentencia de San Borja Provincia Ballivian del Departamento del Beni, el 29 de abril de 2011 pronunció Sentencia, cursante de fs. 156 a 158 y vta., declarando Improbada la demanda de usucapión y Probada la Acción de Reivindicación y Mejor Derecho Propietario interpuesta por los demandados, disponiéndose que en ejecución de Sentencia se entregue el lote de terreno.

Contra la indica Resolución, presentó su recurso de apelación la parte demandante  exponiendo sus agravios sufridos, motivo por el cual, el Tribunal de Alzada en virtud a la apelación, emitió Auto de Vista por el cual Confirmó totalmente la Sentencia.

Resolución de segunda Instancia, recurrida en casación en el fondo, el mismo que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente, señala errónea apreciación de las pruebas de cargo, haciendo referencia que se probó la posesión por más de 20 años, la existencia de mejoras, que su posesión fue pacífica, quieta e ininterrumpida. Indicando que el folio real actualizado, presentado por los demandados, de forma clara se demuestra que el lote de terreno urbano se encontraba inscrito en los registros de Derechos Reales del Beni, desde el año 1968, en propiedad de Iraida Pinto de Eulert y posteriormente le vendió al señor José Javier Gonzales Hinojosa, quien lo inscribió en fecha 30 de agosto del año 2009, es decir después de más de 40 años, habiéndose cumplido con lo exigido por el art. 138 del C.C., por dicho motivo se violó e interpretó erróneamente los arts. 427, 444 del procedimiento Civil y 1327, 1334 del Código Civil.

Por otro lado, acusa que la Sentencia y el Auto de Vista serían contradictorios, respecto a la primera indica que por un lado señala que se ha demostrado la posesión del demandante y sin embargo declara improbada la demanda. Respecto del Auto de Vista hace referencia que de igual manera de forma errónea otorga valor a las pruebas testificales de descargo, cuando en realidad correspondía rechazarlas de oficio tal como lo señala la norma, no se toma en cuenta que el demandante ha poseído durante más de 20 años el inmueble y nunca ha sido perturbado en su posesión.

Con lo que termina peticionando que se case el Auto de Vista y se declare probado la demanda principal de usucapión e improbada la reconvencional de contrario.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

La uniforme jurisprudencia desarrollada por este Tribunal, entre ella, la  expresada en  el Auto Supremo: Nº 55, de 14 de febrero de 2011, estableció que el recurso de casación se equipara a una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una Sentencia o Auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos a la vez, de acuerdo a lo que establece el art. 250 del Código de Procedimiento Civil, en coherencia con lo establecido en los arts. 253 y 254 del mismo cuerpo legal.

Ahora bien, la finalidad del recurso de casación en el fondo es la de unificar la interpretación de las normas jurídicas de nuestro país creando la jurisprudencia correspondiente. En tanto que la finalidad del recurso de casación en la forma, es la de anular la Resolución recurrida o un proceso cuando al ser sustanciado se violan formas esenciales sancionadas con nulidad por la Ley, por ello, la interpretación de las leyes que regulan las nulidades debe ser uniforme. En ambos casos, son de inexcusable cumplimiento los requisitos establecidos en la norma del art. 258 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, que se debe citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error.

Asimismo, corresponde señalar que, cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el art. 253 del Código de Procedimiento Civil, destacando que si se pretende una nueva valoración y apreciación de la prueba, el recurrente tiene la obligación de acreditar la existencia de error de hecho o de derecho en su apreciación, puesto que ésta es una atribución privativa de los juzgadores de instancia incensurable en casación. En tanto que si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción intentada a las previsiones del art. 254 del Adjetivo Civil citado, señalando con precisión el vicio procesal a cuya consecuencia se deba disponer la anulación del proceso.

En virtud a esta diferenciación de la acción extraordinaria en análisis, la Resolución que se pronuncie también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los arts. 271 num. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, conforme lo  establecen los arts. 271 num. 3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de Resolución por improcedente o infundado.

En el caso de Autos, luego de la revisión detenida de antecedentes con relación al memorial del recurso que se resuelve, se advierte que el recurrente ha incumplido con los requisitos que prescribe el art. 258 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, puesto que de forma desordenada e incoherente, acusa sobre una supuesta errónea valoración de la prueba de cargo, sin indicar o hacer énfasis en cuál el error de hecho o de derecho que hubiesen cometido el Juez A quo y el Tribunal Ad quem, es más en el recurso de casación presentado, solamente de manera general acusa la errónea valoración probatoria.  Por otro lado acusa la infracción de los art. 444, 427, 397, 390, 377, 90 y 91 del Código de Procedimiento Civil, sin precisar, cómo el Tribunal de Alzada hubiera vulnerado dichas normas procedimentales; luego, también de forma confusa acusa la vulneración de los arts. 1283, 1286, 1327, 1330 del Código Civil, sin mencionar cual fuese la errónea interpretación de dichas disposiciones y de igual manera no especifica en qué consiste la violación, falsedad o error y cómo debieron ser aplicadas dichas normas legales, confundiendo totalmente la naturaleza jurídica y finalidad del recurso de casación.

Finalmente, de manera totalmente confusa acusa sobre una supuesta contradicción en la Sentencia y el Auto de Vista, indicando una total falta de congruencia y fundamentación en las resoluciones de instancia, denuncia que no debió ser planteada en el fondo, toda vez que la falta de fundamentación y de congruencia son cuestiones de forma y no de fondo, en ese sentido éste Tribunal Supremo no puede, a través de un recurso de casación en el fondo, ingresar a considerar la aparente falta de pronunciamiento o contradicción del Tribunal de Alzada o del Juez A quo.

En consecuencia, habiéndose formulado de manera inadecuada el señalado recurso de casación, corresponde a este Tribunal fallar conforme lo establecen los arts.  271 num. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial Nº 025 de 24 de junio 2010, y en aplicación de los arts. 271 num. 1) y 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo de fs. 185 a 187, interpuesto por Jorge Chao Cartagena contra el Auto de Vista Nº 154, de 08 de septiembre de 2011, de fs. 181 y vta., pronunciado por la Sala Civil de la R. Corte Superior de Justicia del Beni. Sin costas.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani