TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A   C I V I L



Auto Supremo: 1130/2015 - L                                

Sucre: 07 de diciembre 2015

Expediente: LP 144 11 S

Partes: Domingo Zabala Gonzales. c/ Ana María Casazola Soto.

Proceso: Daños y Perjuicios.

Distrito: La Paz.

VISTOS: El recurso de casación de fs. 419 a 423 vta., de obrados, interpuesto por Domingo Zabala Gonzales contra el Auto de Vista  Nº 19/2011 de fecha 31 de enero de 2011, cursante de fs. 407 a 408, pronunciado por la Sala Civil Tercera de la entonces Corte Superior de Justicia de La Paz dentro del proceso ordinario de daños y perjuicios seguido por Domingo Zabala Gonzales contra Ana María Casazola Soto, el Auto de concesión del recurso de fs. 426, los antecedentes del proceso; y

CONSIDERANDO I:                                                                                   ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez de Partido Sexto en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz mediante Sentencia Nº 115/2008 de fecha 24 de Mayo de 2008 cursante de fs. 380 a 382, por la cual declara improbada  la demanda de fs. 51-53 interpuesta por Domingo Zabala González sobre Daños y Perjuicios, con costas y demás condenaciones de ley.

Contra esa Sentencia de primera instancia el demandante, dentro el plazo legal interpuso recurso de apelación.

Concedido el indicado recurso la Sala Civil Tercera  de la entonces Corte Superior de Justicia de La Paz, pronunció el Auto de Vista Nº 19/2011 de fecha 31 de enero de 2011, cursante de fs. 407 a 408, por el cual confirma la Sentencia; contra esta resolución de segunda instancia el demandante  interpuso recurso de casación.

CONSIDERANDO II:                                                                                                 DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente de forma desordenada y confusa hace una relación de actuados, mencionando aspectos que a decir del ahora recurrente hubiera probado durante la tramitación del proceso, que pese a que el Auto Supremo anulo obrados, pese a los decretos de cúmplase, la Juez no cumplió con la ley, que durante la vigencia del plazo probatorio ofreció sus probanzas, que no se tomo en cuenta la confesión provocada de la demandada, que las excepción perentoria no fue resuelta en debida forma.

Por último señala que el recurso de casación ha sido instituido para buscar la uniforme interpretación de las leyes, constituye una demanda de puro derecho tendiente a averiguar si existe o no violación o aplicación falsa o errónea de las normas legales que la ley reserva para el litigante perdidoso.

Concluye solicitando que se case el Auto de Vista y Auto complementario y deliberando en el fondo se anulen obrados hasta fs. 331 o hasta el vicio más antiguo.

CONSIDERANDO III:                                                                                  FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Resulta necesario aclarar que, el recurrente aduce que interpone recurso de casación para que este Tribunal anule el Auto de Vista o en su caso case la resolución recurrida, desglosando los supuestos agravios en forma desordenada y confusa al margen de no realizar diferenciación entre uno y otro motivo, es decir cuales corresponden al recurso de casación en el fondo y cuales al recurso de casación en la forma o nulidad.

Por ello y en correspondencia a lo precedentemente advertido, corresponde realizar las siguientes puntualizaciones, relativas al hecho de que todo recurrente debe tener en cuenta que el recurso de casación está considerado como aquel medio impugnatorio vertical y extraordinario procedente en supuestos estrictamente determinados por ley y dirigido a lograr que el Máximo Tribunal revise y reforme o anule las resoluciones dictadas por los Tribunales Departamentales de Justicia, que infringen las normas de derecho material, la doctrina jurisprudencial, las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales. Por ello, la uniforme jurisprudencia sentada por la extinta Corte Suprema de Justicia, señaló en reiteradas oportunidades que el recurso de casación se equipara a una demanda nueva de puro derecho, que  ha sido concebido para invalidar una Sentencia o Auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo ser de casación en el fondo, en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecido en el art. 250 del Código de Procedimiento Civil.

Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo o por errores in iudicando, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el art. 253 del Adjetivo Civil, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva resolución, unificando la jurisprudencia e interpretación de las normas jurídicas o creando nueva jurisprudencia; en tanto que si se plantea en la forma o por errores in procedendo, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo, cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. Exigencias que no han sido cumplidas por el supra nombrado recurrente, debido a que en principio no efectúa la diferenciación entre uno y otro recurso, no cita de manera expresa y concreta que disposiciones legales fueron vulneradas o erróneamente aplicadas en el curso del proceso, limitándose a realizar un relato desordenado de lo acontecido en el proceso así como su disconformidad con las resoluciones dictadas por los de instancia; sin indicar tampoco que normativa legal considera infringida o violada, cómo se hubieran vulnerado las mismas, interpretado erróneamente o aplicado indebidamente éstas, conforme lo exige el art. 258 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, desconociendo totalmente la naturaleza y finalidad del recurso extraordinario interpuesto,  dificultando a este Tribunal Supremo resolver el cuestionamiento expuesto.

En base a los fundamentos expuestos, corresponde a este Tribunal fallar conforme establece los arts. 271 num. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de fecha 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 num. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación interpuesto por Domingo Zabala Gonzales contra el Auto de Vista Nº 19/2011 de fecha 31 de enero de 2011, pronunciado por la Sala Civil Tercera de la entonces Corte Superior de Justicia de La Paz. Sin costas por no haber sido respondido el recurso.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani