TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL


Auto Supremo: 111/2015

Sucre: 13 de febrero2015

Expediente: Cb-138-14-S

Partes: Joan Magaly y Janette RossMary Jaldin Meruvia en representación de

Jhonny Miguel JaldinMeruvia c/ Daniel Olivera Guardia y CarmenAldunate de Olivera            

Proceso: Mejor derecho de Propiedad.        

Distrito: Cochabamba.

VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Janette RossMary y Joan Magaly JaldinMeruvia de fs. 329 a 332 vta., el recurso de casación y nulidad presentado por Daniel Olivera Guardia y Carmen Aldunate de Olivera de fs. 338 a 343, ambos impugnando el Auto de Vista  de fecha 15 de agosto de 2014 de fs. 318 a 322, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso de mejor derecho de propiedad, seguido por Joan Magaly y Janette RossMary Jaldin Meruvia en representación de Jhonny Miguel JaldinMeruviacontra Daniel Olivera Guardia y Carmen Aldunate de Olivera, la concesión de fs. 388, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juzgado de Partido Noveno en lo Civil y Comercial de la capital, emitió Sentencia en fecha 30 de agosto 2013 cursante de fojas 273 a 281 vta., declarando improbada la demanda de declaratoria de Mejor Derecho de Propiedad y Accesión, Improbada la demanda reconvencional de Reivindicación y entrega de Fracción de Muro, Accion Negatoria y Pago de Daños y Perjuicios, Improbada las excepciones perentorias de falta de acción y derecho en el demandante, improcedencia, ilegalidad, falsedad, falta de interés legítimo y legitimación, caducidad y prescripción, Probada en parte la acción reconvencional de Validez de Documentosde Derecho Propietario opuesto por los demandados. No se condenó en costas a las partes por ser juicio doble.

Contra dicha Resolución, ambas partes interpusieron recurso de apelación, motivo por el cual, el Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba emitió el Auto de Vista, Resolución que confirmó totalmente la Sentencia.

Dicha Resolución dio lugar al recurso de casación y recurso de nulidad consecutivamente, interpuestos también por ambas partes, recursos que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Recurso de Casación de Janette Ros Mary y Joan Magaly Jardín Meruvia:


Acusa la valoración de la pruebas de fs. 19, 20 y 21 del expediente, las cuales demostrarían que el inmueble de las recurrentes hace más de cien años, solo poseía un muro medianero el que colindaba con la propiedad de María Saravia y no así con los demandados.


Por otro lado, acusan que las documentales de fs. 15, 16, 17 y 18 consta que el inmueble objeto de litis no tiene paredes medianeras excepto la parte que colinda con María Saravia. También acusan la errónea valoración del informe pericial, concluyendo que no se valoró correctamente la prueba presentada, indicando que un solo medio de prueba no siempre basta para producir el convencimiento, en lo general se necesita la colaboración de varios medios de prueba.


Finalmente hace mención que el Auto de Vista lejos de resolver su recurso de apelación no considera ninguno de los fundamentos de la apelación, limitándose a confirma la Sentencia.


Por dicho motivo, peticiona que se Revoque el Auto de Vista y resolviendo en el fondo se declare probada la demanda principal e improbada la acción reconvencional.


Recurso de Casación de Daniel Olivera Guardia y Carmen Aldunate de Olivera:

En la forma:


Los recurrentes indican que debió anularse el proceso hasta el vicio más antiguo, toda vez que la demanda no se tramitó con el Código Civil anterior conforme lo establece el art. 1567.  También indican que la Sentencia se aparta de la relación procesal y los puntos de hecho a aprobar, en virtud que los demandantes al igual que los demandados, peticionaron se declare la propiedad exclusiva de la pared y no así se declare la medianera de la pared, acusan de ser ultra y extra petita la Resolución dictada por el Juez A quo, además de falta de congruencia entre la parte considerativa y la resolutiva.


Por otro lado con referencia al Auto de Vista indica que no se pronunció sobre los puntos apelados, al no analizar la falta de congruencia de la Sentencia entre la parte considerativa y la resolutiva, incumplimiento con lo previsto por el art. 236 del CPC. Incurriendo en causal de nulidad del fallo de segunda instancia.


En el fondo:

Acusa la errónea determinación de declarar improbada la acción reconvencional, mencionan que existe suficiente y plena prueba sobre la propiedad de la pared, realizan el análisis de la superficie de los demandantes con la superficie de los demandados concluyendo que la superficie de los demandantes se incrementa y de las recurrentes disminuiría.


Vuelven a indicar y a objetar el dictamen del perito de oficio en lo referidos a los tramos 3-4 donde existiría un muro portante para la cubierta de teja de la Flia. Olivera y la existencia de otro elemento portante para la cubierta de Calamina de la Flia. Jaldin, por lo cual no puede existir muro medianero, al igual que en el tramo 4-5-6-7 y 8 en el cual se evidencia que la Flia.Jaldin tiene construcciones propias con cubierta de calamina con muros propios y el lado de la Flia Olivera tiene sus muros propios, tramos que tienen sus propias paredes portantes, por lo cual no hay razón ni fundamento legal para declarar una medianería inexistente.


Finalmente, indican que el Juez A quo como el Tribunal Ad quem incurrieron en mala valoración de la prueba ofrecida, por lo cual solicitan que se cite Auto Supremo casando parcialmente en parte la sentencia y deliberando en el fondo se declare probada la demanda reconvencional, disponiendo que la pared del límite Sud del inmueble de los recurrentes es de exclusiva propiedad.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Recurso de Casación de Janette Ros Mary y Joan Magaly Jaldín Meruvia:

La parte recurrente considera que los Tribunales de instancia no realizaron la correcta valoración de las pruebas presentadas, en especial de las Escrituras Públicas de compra y venta adjuntadas a la litis, por las cuales se habría demostrado que el inmueble de su propiedad en la parte que colinda con los demandados tenía un muro propio.

Al respecto, se debe indicar que en la litis al tratarse de hechos que requerían conocimientos especializados, los Tribunales de instancia basaron su Resolución al análisis efectuado en el informe pericial de fs. 219 a 241, conforme lo determina el art. 1331 del Código Civil, la parte recurrente se sometió a las decisiones asumidas en dicho informe, mismas que resultanser claras al señalar y dar respuesta a todos los puntos objeto de pericia en relación a “…explicar sus conclusiones con razones técnicas acerca de los indicios que permiten señalar a que propiedad pertenecía el muro en conflicto.”, estableció que: “…por lo observado físicamente en cuanto a los aspectos constructivos que se ha podido valorar, tales como: el muro contencioso ha servido de apoyo común a ambas propiedades para el emplazamiento y apoyo de cubiertas, existiendo revoques en ambas caras de los muros, dan la pauta que en un determinado momento el muro contencioso correspondía a una medianería, hipótesis que es corroborada por los datos técnicos contendidos en la plancheta (plano de archivo anteriormente explicado y cuya fotocopia se acompaña en ANEXO); y que por las acciones realizadas posteriormente de remodelación o modificación de las construcciones adyacentes al muro contencioso en el lado de la FliaJaldín, se habría definido un límite propietario entre ambos lotes, el mismo que puede ser determinado físicamente de acuerdo al plano 1 de 2 del ANEXO.”, conclusión que establece con claridad que el muro es medianero y con el transcurso de los años fue modificado, mediante diferentes construcciones o remodelaciones efectuadas por la Flia. recurrente.

En ese entendido, la errónea valoración de las pruebas acusadas que hacen referencia a las Escrituras Públicas adjuntadas al proceso las cuales demostrarían que no existía muro medianero, no son suficientes para desvirtuar lo establecido por el perito dirimidor quien con un trabajo por demás detallado, estableció la existencia de un muro medianero, el cual  se encuentra corroborado por la plancheta de fs. 227, fotografías de fs. 228 a 241 y en especial por inspección que cursa de  fs. 168 a 171, donde el Juez de primera instancia de manera personal cercioró todos los hechos que se dilucidaron en la litis.

Por dicho motivo, la errónea valoración de las documentales indicadas, los simples indicios que a criterio de los recurrentes tendría el informe pericial, no puede servir de excusa para pretender una nueva valoración de las pruebas que resultan irrelevantes frente a lo físicamente establecido en la litis, toda vez que para el correcto análisis y determinación, se requerían conocimientos especializados, los cuales comprobaron la hipótesis de la medianería del muro; en tal sentido, el Juez concluyo que dicho muro contencioso es en la actualidad  un muro medianero, por lo cual el elemento probatorio que acusan de errónea valoración, no puede desvirtuar, la eficacia probatoria que le asiste al informe pericial conforme  lo establecido en el art. 441 del Código de Procedimiento Civil. En tal razón,  no siendo sustentable los fundamentos que hacen al recurso de casación en el fondo, este es infundado.

Recurso de Casación de Daniel Olivera Guardia y Carmen Aldunate de Olivera:

Los recurrentes peticionan la nulidad de obrados, hasta el vicio más antiguo en base al argumento de que el presente proceso debió tramitarse en estricta aplicación del art. 1567 del Código Civil, o sea conforme las disposiciones del Código Civil Santa Cruz; al respecto cabe aclarar que en el presente caso, conforme a los hechos facticos expuesto en la litis, se tiene que hacen referencia a situaciones físicas y objetivamente actuales, donde el debate se centra en la determinación de medianería del muro colindante, si bien, se tiene que conforme a las Escrituras Públicas de ambas partes, estas se celebraron bajo disposiciones del Código Civil anterior, en la presente causa, no se está debatiendo sobre la  validez o invalidez de las mismas, u otro aspecto referente al contrato u acto jurídico celebrado en dichos documentos, como se dijo, lo que aquí se tiene que decidir es sobre la propiedad del muro contencioso en base a situaciones físicas actuales.

Por otro lado, los recurrentes indican que la Sentencia se apartó de la relación procesal y de los puntos de hecho a probar; al respecto, del análisis de las consideraciones de la Sentencia y de los puntos a probar, se tiene que ambas partes no probaron la propiedad exclusiva del muro contencioso, motivo por el cual el Juez A quo declaró improbadas ambas demandas y conforme a los antecedentes del proceso que se debatieron y de acuerdo a las pruebas que las mismas partes generaron en la tramitación del proceso, el juez concluyo que dicho muro no era de propiedad de ninguna de las partes, éste se constituía en muro medianero, correspondiendo en propiedad a cada una en la proporción del 50%, decisión que tiene estrecha relación con las pretensiones de ambas partes, la cual de ninguna manera resulta contradictoria o incongruente como erradamente argumenta la parte recurrente, toda vez que la parte considerativa de la Sentencia con la parte resolutiva, cuentan con la debida congruencia, por ende no existe vulneración alguna, ni mucho menos nulidad como pretenden hacer ver los recurrentes.

Finalmente sobre el agravio que el Auto de Vista no se pronunció sobre los puntos apelados, se debe considerar que  la Resolución de segunda instancia, ha emitido respuesta a cada uno de los puntos apelados de acuerdo a la pretensión del recurso, que para el caso de Autos, son dos apelaciones, disgregando cada agravio denunciado por los apelantes y otorgando la repuesta a cada uno de ellos,  ahora si el Auto de Vista no ha considerado el punto referido a la falta de congruencia de la Sentencia entre la parte considerativa y resolutiva, los recurrentes tenían la vía para solicitar complementación y enmienda, conforme al art. 239 del Código de Procedimiento Civil, empero éstos no optaron por dicha facultad, por lo cual, la supuesta infracción no puede ser motivo de anulación de la indicada Resolución.

Entrando al análisis de fondo, se tiene que los recurrentes observan de manera parcial las determinaciones asumidas, solo respecto a la parte que declara improbada la acción reconvencional; al respecto se debe tener en cuenta que la demanda reconvencional fue iniciada solicitando la reivindicación y entrega efectiva de la fracción del muro y superficie de terreno sobre el cual a criterio de los recurrentes, perdieron posesión, al respecto como se tiene establecido en la litis, ninguna de las partes contendientes, probaron tener derecho sobre el muro contencioso, al no tener derecho exclusivo sobre dicho muro, no correspondía la declaración de reivindicación. 

El recurrente acusa que en el proceso existe bastante prueba que no fue tomada en cuenta por los Tribunales de instancia como la confesión judicial espontaneacontenida en la demanda de fs. 22 a 26, el acta de confesión judicial provocada de las actoras, el testimonio expedido por Derechos Reales y otros documentos que no fueron observadas ni objetadas por las demandantes y tienen pleno valor legal mientras no se declare su anulación mediante Sentencia judicial.  En ese marco de análisis, resulta imprescindible señalar que la valoración de la prueba es facultad privativa de los jueces de grado, de acuerdo a la valoración que les otorga la ley y cuando ésta no determina otra cosa, podrán hacerlo conforme a su prudente criterio o sana crítica, según dispone el art. 1286 del Código Civil concordante con el art. 397.I de su Procedimiento.

En esa tarea jurisdiccional la examinación de la prueba es de todo el universo probatorio producido en proceso (principio de unidad de la prueba), siendo obligación del Juez el de valorar en la Sentencia las pruebas esenciales y decisivas, ponderando ellas por sobre las otras; apreciación probatoria incensurable en casación, por ser una facultad privativa de los juzgadores de instancia, salvo que se acuse error de hecho o de derecho, conforme establece el art. 253 num. 3) del Código de Procedimiento Civil, para que el Tribunal de Casación aperture  su competencia y realice el examen sobre el error denunciado.

Como se ha observado, el recurso de casación en el fondo transita sobre apreciaciones subjetivas, defectos fácticos por valoración defectuosa del elemento probatorio, sin que el recurrente determine si en esa valoración ha existido error de hecho o de derecho de esos medios probatorios, que posibilite a éste Tribunal en aplicación del art. 253 núm. 3) del Código de Procedimiento Civil examinar la prueba acusada de yerro en la valoración realizada por el juzgador, en otras palabras, al no acusar error en la apreciación de la prueba el recurrente pretende que este Tribunal actué como Juez de instancia y desborde su competencia, valorando todo el conjunto probatorio, que como se dijo, es una actividad privativa de los tribunales inferiores;en tal caso el recurso resulta infundado.

Finalmente, respecto a la prueba pericial de oficio, se debe tener presente que dicho informe establece que las propiedades cuentan con propios muros portantes, que se encuentran detallados en cada tramo del informe pericial de fs. 219 a 224, así tenemos en el tramo 1-2 se establece que: “En este primer tramo que comienza en la rasante municipal sobre la calle Esteban Arce que no forma parte del muro contencioso, cada una de las propiedades tiene su propio muro portante…”, nosiendo evidente que dicho informe establezca como muro medianero toda la pared colindante, la cual como se tiene establecido por las fotografías de fs. 228 a 241 se encuentran claramente determinadas.

Por lo manifestado resultainfundado los argumentos expresados en el recurso de casación, correspondiendo resolver en la forma prevista por los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42.I num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara: INFUNDADOS  el recurso de casación interpuesto por Janette RossMary y Joan Magaly Jaldín Meruvia de fs. 329 a 332 vta., así como el recurso de casación y nulidad presentado por Daniel Olivera Guardia y Carmen Aldunate de Olivera de fs. 338 a 343; ambos impugnando el Auto de Vista  de fecha 15 de agosto de 2014 de fs. 318 a 322, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. Sin costas.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Segundo