TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                         S A L A   C I V I L




Auto Supremo: 1102/2015 - L                                                                 Sucre: 03 de diciembre 2015                                                         Expediente: SC 158 11 S                                                            Partes: Elena Beatriz Candía Arce. c/ Joel Cesar Soria Padilla y Luis Soria Rua.

Proceso: Reconocimiento Judicial de Paternidad.

Distrito: Santa Cruz.

VISTOS: El recurso de casación de fs. 125 a 127, interpuesto por Vicente Padilla Flores, en representación legal de Joel Cesar Soria Padilla contra el Auto de Vista de 19 de octubre de 2011, de fs. 122 y vta., de obrados; pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Santa Cruz, en el proceso de declaración judicial de paternidad seguido por Elena Beatriz Candía Arce contra Joel Cesar Soria Padilla; la respuesta de fs. 129 a 130 vta.; el Auto de concesión de fs. 131; los antecedentes del  proceso, y:

CONSIDERANDO I:                                                                                       ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Elena Beatriz Candía Arce, por memorial de fs. 35 a 37, adjuntando las literales de fs. 1 a 34 interpone demanda de declaración judicial de paternidad contra Joel Cesar Soria Padilla, argumentando que el mes de abril de 2006 conoció a Joel Cesar Soria Padilla, con quien inicio en principio una relación de amistad para luego tornarse en un enamoramiento; señala que se encontraba muy feliz ya que su relación era estable, pues con su enamorado se veían todos los días. Refiere que a los ocho meses aproximadamente la pareja mantuvo relaciones intima, cuyo resultado fue la concepción un bebe, hecho que puso muy contenta a la pareja llegando inclusive su enamorado a proponerle matrimonio y entregarle un anillo; sin embargo poco tiempo y al enterarse la familia del ahora demandado de su estado de embarazo, conversaron con ella para ponerle en antecedente que no habría ningún matrimonio y que el niño sería reconocido por su padre a su nacimiento y previa prueba de ADN. Desde entonces el padre de su hijo desapareció y no la busco más, poniendo en riesgo su estado de embarazo, no habiendo recibido apoyo ni ayuda durante la gestación y el parto, menos haberlo reconocido hasta la fecha, no obstante haber ella intentado tomar contacto con él,

este se negó.

Considerando que todo niño, niña y adolecente tiene derecho a la identidad y filiación respecto de sus progenitores interpone la presente acción, amparada en el art. 59-IV de la Constitución Política del Estado, 206, 207 del Código de Familia con relación a los arts. 14 15-2), 19, 20, 21, 22 y 174-2) del mismo cuerpo de leyes, pidiendo, declarar probada la demanda de declaración judicial de paternidad contra Joel Cesar Soria Padilla y asistencia familiar en contra del mismo como padre y contra Luis Soria Rua como abuelo, por consiguiente se disponga: a) declarar la paternidad de Joel Cesar Soria Padilla con respecto al niño Adriel Soria Candía, b) se ratifique el nombre y apellidos de la partida de nacimiento del niño Adriel Soria Candía, registrada en la Oficialía de Registro Civil Nº 4197, bajo el Libro 62-G-08, Partida 42, Folio Nº 42, consignado al demandado como su padre biológico, c) se ordena el pago de Bs. 6.000 por concepto de gastos de gestación y parto y la suma de Bs. 6.000 por concepto de pensión de seis semanas antes y después del parto, d) se fije una asistencia familiar de Bs. 1.200 mensuales que pasaran su padre Joel Cesar Soria Padilla y su abuelo Luis Soria Rua en favor de su hijo y nieto, e) pago de costas y honorarios profesionales, f) gastos de la prueba de ADN.

Observada la demanda, la misma es subsanada por memorial de fs. 48 y vta.

Citado el demandado, mediante edictos de prensa, se le designa defensora de oficio a la Abogada Isabel Estrada Vásquez, quien se apersona por memorial de fs. 58 y vta., responde negando la demanda en todas sus partes, indicando que la demandante debe demostrar por todos los medios su pretensión.

Sustanciado el proceso, el Juez de Partido Sexto de Familia de la ciudad de Santa Cruz, en suplencia legal del Juzgado de Partido Quinto de Familia, mediante Sentencia de 25 de octubre de 2010, cursante de fs. 96 a 98 y vta., declaró probada la demanda de declaración judicial de paternidad, pago de gastos, pensiones de asistencia familiar de fs. 35 a 37, determinándose que: el menor Adriel Soria Candía tiene como progenitores a los Sres. Joel Cesar Soria Padilla Y Elena Beatriz Candía Arce, en consecuencia dispone la inscripción del menor con los datos en la Dirección Departamental de Registro Civil, el pago de gastos de gestación, parto y asistencia familiar en la suma de Bs. 3.000 y se fija una asistencia familiar en favor del menor de Bs. 250 que el padre deberá otorgar en forma mensual y global.

Contra esa resolución de primera instancia, la parte demandada a través de su abogado apoderado de fs. 109 a 111 vta., interpuso recurso de apelación en cuyo mérito la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, por Auto de Vista de 19 de octubre de 2011, cursante a fs. 122 y vta., confirma la Sentencia de fecha 25 de octubre de 2010, con costas. Resolución recurrida en casación en la forma y en el fondo por Vicente Padilla Flores, cursante a fs. 125 a 127, el mismo que se pasa a considerar y resolver.

CONSIDERANDO II:                                                                                            HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del contenido del Recurso de Casación, se advierte que el mismo es interpuesto en la forma y en el fondo.

En la  forma:

Acusa que el Auto de Vista de fs. 122 y vta., en su segundo considerando, parágrafo segundo, da por bien hecha la citación con la demanda conforme lo dispone el art. 124 del Código de Procedimiento Civil, no obstante cursar a fs. 50 informe del Oficial de Diligencias que acredita que el demandado se encontraba fuera del país, procediendo su citación acorde al art. 123 II del mismo cuerpo legal, acto que constituiría flagrante violación a los derechos de su poderdante, contenido en el art. 115-II de la Constitución Política del Estado, provocando indefensión en su representado.

En merito a los fundamentos expuestos pide dictar Auto Supremo, anulando obrados con reposición hasta el vicio más antiguo, de conformidad al art. 252 y 271 inc.3) del código de Procedimiento Civil.

En el fondo:

1.- Rechaza el Auto de Vista recurrido, alegando que el mismo no reuniría los requisitos correspondientes conforme lo dispone el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, resolución que debería contener suficiente motivación, además de no haber el mismo considerado los fundamentos expuestos en el memorial de apelación.

2.- Acusa  aplicación indebida del art. 59 del Código de Procedimiento Civil, aludido en el Auto de Vista impugnado, en el entendido de que el mismo no es aplicable en acciones de carácter personalísimo y que solo competirían al demandante y demandado.

3.- Acusa aplicación indebida de la norma, cuando el Juez de primera instancia convalida la citación con la demanda de acuerdo al art. 124 del Cuerpo Adjetivo Civil, confirmado por el Auto de Vista de fs. 122 y vta., incidiendo en el informe de fs. 50 de obrados, por lo que a su criterio debió aplicarse el art. 123.II del citado Procedimiento Civil.

4.- Acusa violación y negación de los recursos fundamentales, alegando que como consecuencia de las aplicaciones indebidas y omisiones de las normas pertinentes descritas, se habría dado lugar a la violación y negación de los derechos fundamentales de su  mandante; como el derecho al debido proceso art. 115.II, derecho a la igualdad de oportunidades en el proceso y derecho a ser oído y juzgado previamente en un debido proceso, conforme lo disponen los arts. 115. II, 119.I y 117 de la CPE., respectivamente.

Por todo lo fundamentado a nombre de su mandante interpone recurso extraordinario de nulidad y de casación en el fondo, al amparo de los art. 257, 255, 251, 253 inc. 1) y 3) del todos de Código de Procedimiento Civil y art. 384 del Código de Familia., pidiendo que el Tribunal Supremo de Justicia proceda a dictar el correspondiente Auto Supremo, anulando obrados de conformidad al art. 271 inc. 3) del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO III:                                                                                    FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Del análisis de los agravios denunciados por el recurrente, se tiene que estos fueron planteados tanto en la forma como en el fondo, por lo que se ingresará primero al análisis de los de forma, pues de ser cierto el agravio denunciado y si el caso ameritará la nulidad del Auto de Vista o del proceso hasta el vicio más antiguo, será innecesario ingresar al análisis de fondo.

En la forma:

Respecto de que el Auto de Vista de fs. 122 y vta., hubiera convalidado la citación del demandado con la demanda en aplicación del art. 124 del Código de Procedimiento Civil, siendo que para el efecto debió aplicarse el art. 123.II del mismo cuerpo legal, vulnerando de esta forma el art. 115-II de la Constitución Política del Estado.

De inicio diremos que la citación es el acto por el cual un Juez o Tribunal ordena la comparecencia de una persona, sea parte, testigo, perito o cualquier otro tercero, para realizar o presenciar una diligencia que afecte a un proceso, cuya finalidad es notificar a la persona a quien se dirija esa notificación, sea personal, por cedula o por edictos.

Que en el presente caso, instaurada que fue la demanda y corrida en traslado al demandado Joel Cesar Soria Padilla, por Auto de fecha 19 de junio de 2009 cursante a fs. 49, se tiene que en circunstancias de haber sido buscado en su domicilio real con el fin de hacerle conocer el inicio de la acción incoada en su contra; se tiene el informe de fs. 50 evacuado por la Oficial de Diligencias del Juzgado al Juez de la causa, cuyo tenor señala que al haberse constituido en el domicilio real del demandado Joel Cesar Soria Padilla, ubicado en la urbanización España, calle Baldomero, a efecto de notificarlo con la demanda y Auto de admisión dentro del proceso en cuestión, está fue atendida por Lilian de Soria madre del demandado, quien le informó que su hijo se encontraba fuera de Bolivia, ya que había viajado a Medio Oriente (Qatar), circunstancia que fue puesta en conocimiento de la demandante, pidiendo la misma, la citación del demandando mediante edictos de prensa conforme lo dispone el art. 124 del Adjetivo Civil, al margen de lo señalado debemos aclarar que el hecho de encontrarse el demandado fuera del país en Qatar, no significa que la demandante tenga que conocer la dirección exacta del mismo para proceder con su legal citación como pretende el apoderado del recurrente.

El art. 124 del Código de Procedimiento Civil (Citación por Edicto), en sus parágrafos I y II indica:

I.- La citación a persona cuyo domicilio se ignorare se hará mediante edicto, bajo apercibimiento de nombrársele defensor de oficio con quien se seguirá el proceso.
II.-El Juez dispondrá la citación por edicto solo después de que el demandante hubiera prestado juramento de ser ciertas las circunstancias anotadas.
De la norma procesal civil señalada, debemos desarrollar que las citaciones por edictos, es una opción que tiene el demandante cuando al interponer una demanda éste desconoce el domicilio del o los demandados, caso en el que podrá hacer uso del art. 124 del Código de Procedimiento Civil. Asimismo, respecto de esta modalidad de citaciones por edictos debemos señalar que: deben ser publicadas en medios de prensa de circulación nacional como una forma de comunicación judicial en resguardo al debido proceso y derecho a la defensa que la ley le da al demandado para que tenga conocimiento de cualquier demanda que se pueda seguir en su contra y asuma su defensa.

De lo señalado por el recurrente, respecto a que al practicar la citación mediante edictos se hubiera vulnerado el art. 115.II de la Constitución Política del Estado, causando indefensión en su representado, quien se encontraría viviendo fuera del país, debemos manifestar que este aspecto no prueba que la demandante hubiera conocido el domicilio del demandado en Medio Oriente, por lo cual la citación por edictos con la demanda fue correcta y esto no causo violación alguna al debido proceso, ni al derecho a la defensa que se aduce, máxime si asumió defensa a través de su padre Luis Soria Rúa por memorial de fs. 85.

En el fondo:

Expuestos los motivos que originan el presente recurso de casación, a tiempo de considerar el mismo, resulta necesario aclarar al recurrente que conforme a la vasta jurisprudencia emitida por éste máximo Tribunal Supremo de Justicia, el recurso de casación se constituye en un extraordinario medio de impugnación, el cual se apertura con el cumplimiento de ciertos requisitos tanto en el fondo como en la forma, que al incumplimiento del mismo este deviene en improcedente. De esta manera cuando se activa este medio de impugnación, lo que se pretende es que este Tribunal Supremo de Justicia, tome conocimiento de la causa, buscando se revisen y/o reparen los vicios con los que habrían sido tramitadas las causas, buscando de esta manera que se restablezca la ley y los derechos del recurrente que ha acudido ante este Tribunal; es de esta manera, que el recurso de casación puede ser planteado de dos formas o en ambas a la vez, siendo estos: recurso de casación en el fondo, el mismo se interpone cuando se advierte errores de fondo, debiendo ajustarse el mismo a las causales establecidas en el art. 253 del Código de Procedimiento Civil, cuya resolución, si resultan ser ciertas las infracciones denunciadas en el recurso, se casa el Auto de Vista y resolviendo en el fondo se dicta nueva sentencia. La casación también puede ser en la forma, ésta se interpone cuando se advierte errores en el procedimiento, vale decir, cuando existe vulneración de las normas esenciales que afecten el debido proceso, debiendo ajustarse el mismo a las causales establecidas en el art. 254 del Código de Procedimiento Civil, siendo su finalidad la anulación de la resolución recurrida o del proceso.

En base a esas consideraciones, corresponde analizar el recurso de casación planteado.

El recurrente expone como infracciones la vulneración del art. 236, aplicación indebida del art. 59 y 124  todos del Código de Procedimiento Civil, mismas que constituirían negación a los derechos fundamentales de su representado consagrado en los arts. 115. II, 119.I y 117 de la Constitución Política del Estado, sin mencionar en qué forma se daría dicha transgresión.

Del análisis del recurso se advierte que el mismo carece de técnica recursiva, siendo confusos los agravios denunciados, pues se traen en el recurso de casación en el fondo agravios de forma que debieron ser planteados precisamente en el recurso de casación de forma, solicitando el recurrente se anule obrados conforme lo dispone el art. 271 Inc.3) del Código de Procedimiento Civil.

Toda vez que el recurso carece de una adecuada técnica recursiva y habiendo acusado agravios de forma en un recurso de fondo, este Tribunal se halla imposibilitado de abrir su competencia para considerar los mismos en merito a los fundamentos legales descritos precedentemente.

Por las razones expuestas, éste Tribunal falla en la forma prevista por los arts. 271 num. 1) y 2) concordante con los arts. 272 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 num. 1) y 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de Casación en el fondo, de fs. 125 a 127 interpuesto por Vicente Padilla Flores, en representación legal de Joel Cesar Soria Padilla, contra el Auto de Vista de 19 de octubre de 2011, cursante a fs. 122 y vta., pronunciada por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz. Con costas.

Se regula honorarios en la suma de Bs. 1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Duran.