TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                 S A L A   C I V I L




Auto Supremo: 1096/2015 - L

Sucre: 03 de diciembre 2015        

Expediente: PT-22-11-S

Partes: Shariel Rosabel Lozano Cárdenas. c/ José Antonio Surriable Barea.

Proceso: Nulidad de documento.

Distrito: Potosí.

VISTOS: El recurso de casación en fondo interpuesto por Shariel Rosabel Lozano Cardenas, cursante de fs. 106 a 107 vta., impugnando el Auto de Vista  Nº 228/2011 de fecha 3 de noviembre de 2011, pronunciado por  la Sala Civil, Comercial y familiar de la Corte Superior de Justicia de Potosí, dentro del proceso de Nulidad de documento, seguido a instancia de Shariel Rosabel Lozano Cárdenas contra José Antonio Surriable Barea, la concesión de fs. 110 vta., los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:                                                                                                  ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Shariel Rosabel Lozano Cárdenas interpuso demanda de nulidad de documento, indicando que supuestamente ella sería deudora de Bs. 138.850, monto que se le habría entregado en fecha 12 de julio de 2008, hecho que es totalmente falso porque en ningún momento José Antonio Surriable Barea le entregó la suma indicada, sino que ante los problemas que tenía y a sugerencia de su abogado suscribieron el documento  cursante a fs. 1, solo como un documento ficticio. Aclara además que la relación que tenía con el demandado era comercial, más bien un contrato de mutuo préstamo de cosas fungibles, razón por la cual faltando uno de los requisitos del contrato cual es el objeto del contrato y de conformidad con los arts. 895, 452 inc.1, 2,3 y 549 inc. 1 y 2 del Código Civil demanda la nulidad del documento privado de préstamo de dinero, por falta de objeto cierto y determinado como requisito para la formación del contrato, pidiendo que en sentencia  sea declarada probada su demanda con todas sus partes, consiguientemente nulo y sin valor legal el mencionado documento.

Citado el demandado opone excepciones previas de obscuridad, contradicción o imprecisión en la demanda, las mismas que son resueltas por Auto interlocutoria de fecha 13 de noviembre de 2010 declarándose improbadas, auto que no fue impugnado razón por la cual se encuentra ejecutoriado. Asimismo el demandado  responde a la demanda  en forma negativa.

Tramitado el proceso el Juez de la causa pronunció Sentencia Nº 105/2011, de fecha 11 de julio de 2011, cursante de fs. 70 a 72 vta., por la cual declaro improbada la demanda ordinaria de nulidad de documento de préstamo de fs. 3 con costas.

Contra la referida Sentencia  la demandante Shariel Rosabel Lozano Cárdenas interpuso recurso de apelación, cursante de fs. 75 a 77, en conocimiento del mencionado recurso la Sala Civil Comercial y Familiar de la Corte Superior de Justicia de Potosí pronunció Auto de Vista Nº 228/2011, de fecha 3 de noviembre de 2011, cursante de fs. 101 a 103 de obrados por el cual confirmó totalmente la Sentencia con costas.

Contra esta resolución de Alzada la demandante interpuso recurso de casación en el fondo cursante de fs. 106 a 107 vta.,  el cual se analiza:

CONSIDERANDO II:                                                                                                                         DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

La recurrente interpuso recurso de casación en el fondo expresando los siguientes agravios:

Refiere que no se ha realizado una correcta interpretación del art. 549 inc.1) y 2) del Código Civil sobre la cual se basa su demanda toda vez que en el Auto de Vista en el Considerando II refiere que no existió préstamo sino entrega supuestamente de dineros para la relación comercial. Manifiesta también que con la confesión judicial provocada así como con la confesión espontánea realizada por el demandado se ha probado la causal de nulidad establecida en el art. 549 inc 1) y 2), consiguientemente al señalar lo contrario no se ha realizado una interpretación correcta del mencionado art.

Denuncia que no se ha realizado una interpretación correcta del art. 895 del Código Civil, porque en el caso presente no ha existido la entrega de dinero en fecha 12 de julio de 2008, sino una relación comercial,  razón por la cual no existe objeto del contrato y al confirmar la Sentencia el Tribunal de Alzada no ha tomado en cuenta estos aspectos, habiendo realizado una interpretación incorrecta de las normas y vulnerado el art. 236 del Código de Procedimiento Civil porque el Auto de Vista no se hubiese circunscrito a resolver los puntos que fueron objeto de apelación.

Acusa que en la valoración de la prueba se ha incurrido en error de hecho y de derecho, con relación a la confesión judicial provocada como espontánea que demuestra que no se entregó dineros en calidad de préstamo, sino que la intención era garantizar los dineros supuestamente entregados por efecto de tratos y contratos comerciales, incide en que dicha confesión al tenor de lo previsto por los arts. 1321 y 1322 del Código Civil constituyen plena prueba, la misma que demostraría la equivocación manifiesta del juzgador.

Refiere que la prueba presentada en segunda instancia, declaración judicial realizada por el demandado, en la que indica textualmente “Que hicimos un documento como calidad de préstamo de todo el total del dinero pero lo real fue que todo ese dinero que yo le di no fue en calidad de préstamo”, confesión judicial espontánea que no hubiese sido valorada correctamente, habiendo incurrido en error de hecho

Concluye su recurso solicitando a este Tribunal que en base a un correcta interpretación de las normas legales case el Auto de Vista.

CONSIDERANDO III:                                                                                       FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

La recurrente interpuso recurso de casación en el fondo expresando los siguientes agravios los cuales responderemos en los términos siguientes.

Refiere que no se ha realizado una correcta interpretación del art. 549 incisos 1) y 2) del Código Civil sobre la cual se basa su demanda toda vez que en el Auto de Vista en el Considerando II refiere que no existió préstamo sino entrega supuestamente de dineros para la relación comercial. Manifiesta también que con la confesión judicial provocada así como con la confesión espontánea realizada por el demandado se ha probado la causal de nulidad establecida en el art. 549 incisos 1) y 2).

Al respecto diremos que el art. 549 incs. 1) y 2) se refiere a los casos en los cuales el contrato será nulo, estableciendo el inc. 1) Por faltar en el contrato objeto o la forma prevista por la ley como requisito de validez y 2) Por faltar en el objeto del contrato los requisitos señalados por la Ley. Ahora bien es necesario referirnos al objeto del contrato para DIEZ-PICAZO y GULLÓN   “el objeto del contrato es un bien susceptible de valoración económica que corresponde a un interés de los contratantes”. De la misma forma, ALBALADEJO sostiene que: “el objeto del contrato no es una parte del contrato, sino algo sobre lo que recae, según se entienda,, o sobre la cosa vendida o sobre el precio, o sobre la prestación consistente en entregar una y otro, o sobre las relaciones o intereses recíprocos que los contratantes establecen regulándolos”. Castan Tobeñas  sostiene que” el objeto  del contrato es la obligación que por él se constituye (solo de modo elíptico se puede hablar de objeto del contrato) pero como este a su vez tiene por objeto una prestación de dar, hacer o no hacer, se llama ordinariamente objeto del contrato a las cosas o servicios que son materia respectivamente de las obligaciones de dar  o de hacer. El art. 485 del Código Civil establece que todo contrato debe tener un objeto, lícito, determinado o determinable.

En el caso que se analiza el objeto del contrato era el préstamo de dinero por el monto de Bs. 138.850.- y en ese mérito la recurrente indica que no existió nunca objeto del contrato porque nunca se le entregó el monto de dinero referido, razón por la cual solicito la nulidad del documento de préstamo. En el agravio traído en el recurso de casación manifiesta que la confesión judicial así como la espontánea del demandado habría probado que nunca existió el préstamo de dinero es decir, el objeto. De la revisión del acta de audiencia de confesión provocada cursante a fs. 55 de obrados, se establece que el demandado confesó que entregó el dinero a la recurrente, porque ella decía que necesitaba el dinero para hacer negocios y para las empresas mineras del Sr. Gutiérrez y para American Silver, asimismo en la confesión espontánea que refiere la recurrente, cursante a fs. 87 refiere que hicieron un documento como calidad de préstamo de todo el total del dinero.  De lo referido se establece que en ningún momento el demandado negó la entrega del dinero, sino que confirmó la entrega del mismo a la demandante y que la finalidad de la suscripción del documento radicaba en garantizar que sus dineros entregados por efecto de tratos y contratos comerciales les sean restituidos, al margen de ello existe en el proceso documento privado de préstamo (fs.1) por el cual se acredita que la recurrente ha recibido el dinero comprometiéndose a devolverlo en fecha 04 de agosto de  2008. En ese sentido los Tribunales de instancia han aplicado correctamente el art. 549 incs. 1) y 2) porque la recurrente no ha demostrado con prueba alguna la ausencia del requisito de objeto de la cosa determinada o determinable.

Con relación al error de hecho y de derecho que acusa la recurrente respecto a la confesión provocada como a la espontánea, la recurrente no especifica qué tipo de error acusa, sin embargo entendemos que al referir que los arts.  1321 y 1322 del Código Civil establecen que la confesión es plena prueba se refiere al error de derecho, en ese sentido diremos que ninguna de las pruebas referidas acreditan que la demandante no hubiera recibido dineros del demandado, más bien indica el demandado que le entregó dinero a la demandante y que el documento de préstamo cursante a fs 1, se suscribió para garantizar el cumplimiento de la obligación, es decir el pago, razón por la cual no se evidencia que el juzgador haya otorgado a  la  prueba de la confesión  una eficacia probatoria diferente a la establecida por ley.

Respecto a la prueba adjuntada en segunda instancia confesión espontánea (declaración del demandando en proceso penal) Fs. 87 debemos decir que la misma demuestra que el documento se firmó con la finalidad de que la deudora demandante cancele el monto total de dinero no siendo evidente que con dicha declaración se demuestre que no se haya entregado el dinero porque textualmente refiere “ si hicimos un documento como calidad de préstamo de todo el total del dinero , pero eso quiero resaltar, nosotros hicimos ese documento para que yo tenga seguridad de que ella me devuelva todo el dinero”. De lo que se establece que el documento fue suscrito con la finalidad de que la demandante devuelva todo el dinero prestado por el demandado, toda vez que el documento suscrito al tenor del art. 519 del Código Civil dispone que, el contrato tiene fuerza de ley entre las partes contratantes. De lo referido se determina que la prueba de la confesión espontánea ha sido valorada correctamente por los Tribunales de instancia, no existiendo fundamento para establecer error de hecho respecto a este punto.

Por lo indicado concluiremos que, los Tribunales de instancia obraron conforme a derecho correspondiendo emitir fallo en virtud a la previsión contenida en los arts. 271 num. 2) y 273 ambos del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO.- La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art.42.I num.1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010; y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del mismo compilado legal declara INFUNDADO, el recurso de casación en el fondo de fs. 106 a 107 vta., interpuesto por Shariel Rosabel Lozano Cárdenas, impugnando el Auto de Vista Nº 228/2011, de fecha 3 de noviembre de 2011,  pronunciado por la Sala Civil Comercial y Familiar de la Corte Superior del distrito Judicial de Potosí. Sin costas por no existir respuesta al recurso.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgda. Dra. Rita Susana Nava Durán.