TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 1089/2015 - L

Sucre: 23 de Noviembre 2015

Expediente:T- 22 11 S

Partes: Carlos Saravia Muñoz c/ Esteban Michel Martínez, Jhonny Andrade

            Llanos y María de los Ángeles Colquechambi de Andrade

Proceso:Fraude Procesal  

Distrito: Tarija

VISTOS: El recurso de casación de fs. 369 a 376 y vta., interpuesto por Inés Nancy Veliz Vda. de Saravia heredera de Carlos Saravia Muñoz (+), contra el Auto de Vista Nº 42/2011 de 24 de mayo de fs. 343 a 346 pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, dentro del proceso ordinario de Fraude Procesal, seguido por Carlos Saravia Muñoz contra Esteban Michel Martínez, Jhonny Andrade Llanos y María de los Ángeles Colquechambi de Andrade; la respuesta al recurso de fs. 383 al 385; el Auto de concesión de fs. 387; los antecedentes del  proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El apoderado del señor Carlos Saravia Muñoz (+) en su memorial de demanda presentada el 02 de septiembre de 2004 de fs. 55 a 64, indica que su mandante con anterioridad a la presente causa promovió proceso ordinario de Reivindicación y Mejor Derecho en contra de Esteban Michel Martínez.

Refiere que en dicho proceso comparecieron sin ser demandados los señores Jhonny Andrade Llanos y María de los Ángeles Colquechambi de Andrade en calidad de terceristas de dominio excluyentes, alegando ser propietarios del bien inmueble objeto del litigio sin embargo sus documentos tuviesen otra tradición de derecho propietario.

Que el inmueble objeto del proceso lo adquirió mediante subasta pública en ejecución de Sentencia producto de un proceso ejecutivo, inmueble que se encuentra ubicado en Calle 14 de junio Nº 350, Barrio San José de la Ciudad de Tarija, consistente en una casa-habitación de dos plantas de acuerdo a la escritura pública Nº 234/92 de propiedad del ahora demandado y que fue subastado por el Juez segundo de instrucción en lo civil de la ciudad de Tarija a favor del demandante (+) Por otro lado manifiesta que por ante el Juzgado de Instrucción Tercero en lo Civil y Comercial de Tarija, el impetrante tramitó demanda de interdicto de Adquirir la Posesión, ministrándole posesión Física, Real y Corporal el mismo que hubiese perfeccionado su derecho propietario en Derechos Reales en la Partida Nº 358 del Libro de Propiedades de la Provincia Cercado.

Al respecto refiere que existe fraude procesal de acuerdo a los siguientes aspectos, el demandado niega la verdad histórica de los hechos a tal punto que niega la ubicación del inmueble adjudicado a favor del impetrante por otro distinto que no tiene salida y que se encuentra en el interior del inmueble que legalmente hubiese sido adjudicado.

También manifiesta que sorpresivamente aparecen los señores Jhonny Andrade Llanos y María de los Ángeles Colquechambi de Andrade, interponiendo Tercería de Dominio Excluyente, al respecto se infiere que hubiese colusión entre el demandado y los terceristas creando el fraude procesal.

Respondida que fue la demanda, refieren que el inmueble referido por el demandante corresponde a otro y no así al que hace referencia; al efecto presentan prueba de la tradición de derecho propietario y refieren que dicho inmueble no estaba en litigio en ningún momento.

Sustanciado el proceso en primera instancia, la Jueza Primero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Tarija, mediante Sentenciaregistrada bajo la partida Nº 155, de fecha 06 de julio de 2006, cursante a fs. 261 a 264, declaró IMPROBADA la demanda de Fraude Procesal incoada por el demandante, con costas.

Resolución de fondo que es apelado por Carlos Saravia Muñoz mediante memorial de fs. 268 a 278, en cuyo mérito la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Tarija pronuncio Auto de Vista Nº 105/2006 (fs. 305 a 307) por el que confirmó la Sentencia, que habiendo sido recurrido de casación fue anulado por la entonces Corte Suprema de Justicia de la Nación por A.S. Nº 128 (FS. 334 a 335 y vta.), disponiendo que el Ad quem pronuncie nueva Resolución conforme los fundamentos contendidos en el mismo, en cuyo cumplimiento la Sala Segunda del Tribunal Departamental de Justicia dictó el Auto de Vista Nº 42/11 de 24 de mayo, por el que CONFIRMO la Sentencia de primera instancia.

Última Resolución que es objeto de la interposición de recurso de casación en el fondo por Inés Nancy Veliz Vda. de Saravia, cónyuge supérstitedel demandante Carlos Saravia Muñoz, que es motivo de Autos.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del contenido del recurso de casación se resume lo siguiente:

La cónyuge supérstite refiere que en grado de Casación la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, pronunció el Auto Supremo Nº 128/2011 que anula el Auto de Vista Nº 165/2006 de 06 de octubre, disponiendo que la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija pronuncie nuevo Auto de Vista resolviendo el recurso de apelación impetrado por su esposo Calos Saravia Muñoz (+), empero la referida Sala pronunció el Auto de Vista Nº 42/2011 repitiendo los defectos del Auto de Vista anteriormente anulado, ya que en su parte resolutiva confirmó totalmente la Sentencia apelada.

Para luego acusar como agravios los siguientes extremos.

-Acusa que el Auto de Vista hubiese incurrido en la violación, interpretación errónea y aplicación indebida de los Arts. 192 num. 2) y 3), 90, 91, 373, 376 y siguientes del Código de Procedimiento Civil. Asimismo se hubiera incurrido en similar infracción de los Arts. 110, 105, 1538, 1453, 1454, 1544, 1545, todos del Código Civil.

- Que el Tribunal no hubiere valorado el proceso de acuerdo a los Arts. 13, 24, 56, 109, 115, 178, 180 y 410 de la Constitución Política del Estado. En consecuencia refiere que el Auto de vista recurrido no es coherente ni congruente porque niega el fraude procesal sin considerar lo esencial que Carlos Saravia Muñoz adquiere el inmueble de manera perfecta por subasta judicial, que respecto a dicha subasta judicial no se ha producido impugnación alguna, es decir que la contraparte no ha hecho uso de los medios legales de impugnación permitiendo su ejecutoria.

Adjudicado como fue el inmueble a Carlos Saravia Muñoz actualmente se hubiera negado la seguridad jurídica emergente de las resoluciones judiciales ejecutoriadas, consumándose definitivamente la violación del derecho propietario protegido por el Art. 56 de la Constitución Política del Estado.

Extraña que ninguno de los argumentos invocados en la demanda principal y a lo largo de la tramitación del proceso, hasta en apelación no hayan sido considerados. Indicando por el contrario que no se hubiese aportado elementos de convicción nuevos y valederos para ser atendible la demanda principal respecto al fraude procesal.

Refiere que el Tribunal de apelación no examinó a profundidad el contexto del problema y los límites y alcances del fraude procesal. Los demandados habrían distorsionado la verdad con documentos diferentes para formar en el Juez una convicción equivocada de la realidad, lo que constituye el fraude procesal.

Que su derecho propietario se halla corroborado hasta con la posesión judicial y lo que sucedió después como el embargo efectuado por Esteban Michel Martínez sobre el inmueble en litigio afectando los derechos de Carlos Saravia Muñoz; no considerar esos extremos y los documentos implica negar el fondo del proceso y no querer admitir el fraude procesal.

Por otra parte también refiere que el Auto recurrido hubiera vulnerado el art. 1478 del Código Civil, referente al efecto traslativo de la venta forzosa, pues la venta forzosa transfiere a favor del tercero adjudicatario los derechos que tenía en la cosa quien ha sufrido el embargo, estando ya perfeccionado el derecho propietario del impetrante de acuerdo al art. 1453, no se respetó la previsión contenida en el art. 1545 del Código Civil, que refiere que si por actos distintos ha transmitido el propietario los mismos bienes inmuebles a diferentes personas, la propiedad pertenece al adquirente que haya inscrito primero su título.

Del mismo modo acusa la existencia de error de hecho y derecho en la apreciación de la prueba aportada, por la que demostró que el inmueble en litigio fue adquirido mediante venta judicial; y, que no se desvirtúo la tradición del derecho propietario de Menanda Flores de Michel, situación que nada tiene que ver con la verdad, puesto que se adjudicó mediante subasta judicial y que en dicha subasta se ha individualizado el inmueble adjudicado.

Al respecto el Auto recurrido refiere que los agravios mencionados no son evidentes, lo que hace entender que al Auto de Vista en cuestión no tiene sustento legal, consecuentemente da lugar a la impugnación ante el Tribunal Supremo de Justicia. 

Concluye solicitando se CASE el Auto de Vista recurrido y se declare probada la demanda principal impetrada por su esposo Carlos Saravia muñoz, con costas.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:


Previamente corresponde realizar algunas puntualizaciones respecto al fraude procesal, que puede ser definido como las maquinaciones y artificios realizados en el curso del proceso, o por medio de éste, destinados, mediante el engaño y la sorpresa en la buena fe de uno de los sujetos procesales, bien sean las partes propiamente dichas o el Órgano jurisdiccional, a impedir la eficaz administración de justicia, en beneficio propio o de un tercero y en perjuicio de una de las partes o de un tercero, requisito previo que conforme el art. 297num. 3) del Código de Procedimiento Civil habilita la revisión extraordinaria de sentencia, norma legal que dispone:“Si se hubiese ganado injustamente en virtud de cohecho, violencia o fraude procesal declarado en sentencia ejecutoriada”., En otras palabras diremos que el fraude procesal, como causal de procedencia de la revisión extraordinaria de sentencia, debe necesariamente ser demostrado en proceso ordinario, en el que no se discuten los derechos en controversia, ni las decisiones de las instancias jurisdiccionales, sino los hechos que dieron origen al fraude procesal que se acusa. En ningún caso este proceso ordinario constituye una instancia de revisión, es un nuevo proceso de conocimiento en el que deben probarse los hechos constitutivos del fraude procesal, que el tratadista Jorge Peyrano refiere como: “…decimos que existe fraude procesal cuando media toda conducta, activa u omisiva, unilateral o concertada, proveniente de los litigantes, de terceros, del oficio o de sus auxiliares, que parece el apartamiento dañoso de un tramo del proceso o del proceso en todo los fines asignados, desviación que, por cualquier circunstancia y sin que medie culpa del afectado, no puede ser subsanada mediante los remedios legales instrumentados a otros efectos por el ordenamiento respectivo.”


Dentro de ese marcó, corresponde establecer si la conducta procesal del demandado y los terceristas en el proceso de reivindicación y mejor derecho propietario incurrieron en fraude procesal, siendo para ello menester hacer referencia a la secuencia de los hechos acusados por el actor emergentes del  proceso de reivindicación y mejor derecho propietario seguido contra Esteban Michel Martínez en el que se habría incurrido en  fraude procesal, que tiene su antecedente en alegar que como emergencia de préstamo impago tramitó proceso ejecutivo en contra de Esteban Michel Martínez, en el que en ejecución de Sentencia se adjudicó un inmueble sito en calle 14 de junio Nº 350, barrio San José de aquella ciudad, que consta de una casa-habitación de dos plantas de acuerdo a la Escritura Pública Nº 234/92, habiendo sido posesionado en el mismo como emergencia del interdicto de adquirir la posesión, procediendo al registro en derechos reales, sin embargo dentro de este proceso pese al derecho propietario que le asistiría Jhonny Andrade Llanos y María de los Ángeles Colquechambi en franca colisión con el demandado Esteban Michel Martínez se apersonaron e interpusieron una “tercería de dominio excluyente”, alegando que el inmueble seria de su propiedad, presentando al efecto tradición dominial confusa que hizo incurrir a la autoridad judicial en error, quien a su vez declaró probada la tercería y apelada fue confirmada por Auto de Vista.

Ahora bien de los antecedentes y de la extensa exposición de los agravios acusados por la ahora recurrente (esposa supérstite del actor) se advierte que los mismos están orientados en acusar la defectuosa valoración probatoria en la que hubiera incurrido el Juez que tramitó el proceso de reivindicación y mejor derecho propietario, inducido por los terceristas Jhonny Andrade Llanos y María de los Ángeles Colquechambi de Andrade que habrían entrado en colusión con el demandado Esteban Michel Martínez para lograr dicho propósito,  negándole el derecho propietario que le asiste adquirido a través de una venta judicial la cual surte plenos efectos al ser una venta  perfecta.

Habiéndose delimitado la pretensión de la recurrente a través del recurso de casación y analizado la configuración del fraude procesal, se advierte que la recurrente pretende en base a la acusación de defectuosa valoración probatoria se proceda a la revisión de las decisiones asumidas en aquel proceso, es decir que a través del presente proceso se revise las determinaciones y/o decisiones asumidas dentro del proceso de reivindicación y mejor derecho propietario,  aspecto que no está permitido por el art. 297 num. 3) del Adjetivo civil, es decir que el fraude procesal, como causal de procedencia de la revisión extraordinaria de Sentencia, debe necesariamente ser demostrado en proceso ordinario, en el que no se discuten los derechos en controversia, ni las decisiones de las instancias jurisdiccionales,debiendo limitarse a los hechos que según la parte actora dieron origenal fraude procesal que se acusa.

En ese orden de la revisión de actuados se puede establecer que el actor no demostró que en la sustanciación del proceso de reivindicación y mejor derecho propietario activado contra Esteban Michel Martínez que se tramitó ante el Juzgado Tercero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Tarija, hubiera existido colusión con los terceristas Jhonny Andrade Llanos y María de los Ángeles Colquechambi de Andrade, autoridad judicial que conforme la documental presentada declaro probada la tercería de dominio excluyente sobre el inmueble pretendido de reivindicación, concluyendo que el inmueble que el actor pretende reivindicar no es el mismo que se adjudicó a través de una venta judicial a emergencia de un proceso ejecutivo, sino contiguo al mismo, convicción que nació a partir del análisis de la prueba adjuntada por las partes en litigio y los terceristas y especialmente de los registrosde partida en Derechos Reales sobre el inmueble.

Consiguientemente de la prueba presentada por las partes, así como de la revisión de la Sentencia pronunciada en el proceso ordinario de reivindicación y mejor derecho propietario, se advierte que los terceristas Jhonny Andrade Llanos y María de los Ángeles Colquechambi de Andrade demostraron su derecho propietario, prueba que al haber sido valorada por el juzgador en aquel proceso, no amerita un nuevo análisis, debido a que como se refirió el “fraude procesal” tiene otros presupuestos quedeben ser analizados en la presente causa y no los que emergen del proceso de reivindicación y mejor derecho propietario en el que se dio curso a la tercería de dominio excluyente, que ya fueron objeto de análisis y pronunciamiento en el proceso anterior.

Tampoco resulta evidente como erradamente refiere el actor que el proceso de reivindicación se hubiese ganado con astucia, maquinación y colusión existente entre los esposos Andrade-Colquechambi y Esteban Michel Martínez, debido a que la Resolución fue emitida en consideración a la documental adjunta por las partes en aquel proceso, valoración probatoria que no puede ser objeto de análisispor este Tribunal, debido a la naturaleza de la presente causa, conforme a los argumentos esgrimidos en la primera parte.

Por ultimo respecto a que no correspondería negar su derecho propietario adquirido sobre el inmueble que fue adquirido a través de una venta judicial que se constituiría en una venta perfecta; el cual tampoco merece análisis ni pronunciamiento por este Tribunal conforme a los argumentos expuestos.

Por los fundamentos expuestos y advirtiéndose que los agravios acusados por el recurrente así como  la vulneración de las normas acusadas de infringidas de orden procesal, sustantiva y constitucional no resulta evidente, corresponde fallar en la forma prevista por el art. 271 num. 2) y 273 del Adjetivo Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y los Arts. 271 num. 2) 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fs. 369 a 376 y vta., interpuesto por Inés Nancy Veliz Vda. de Saravia (esposa supérstite de Carlos Saravia Muñoz), contra el Auto de Vista Nº 42/2011 de 24 de mayo, cursante a fs. 343 a 346, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija. Con costas.

Se regula el honorario profesional del abogado de los co demandados Jhonny Andrade Llanos y María de los Ángeles Colquechambi en el monto de Bs. 1.000.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.                                                Relatora:Mgda. Rita Susana Nava Duran