TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                      S A L A   C I V I L

Auto Supremo: 1083/2015 - L

Sucre: 18 de Noviembre 2015

Expediente: CB-150-11-S

Partes: Sonia Ivonne Mercado Ortuño y Otro. c/ Carlos Manuel Mercado

            Mercado

Proceso: Nulidad de documento

Distrito: Cochabamba

                                                                                               

VISTOS: El recurso de casación en el fondo cursante de fs. 302 a 303 y vta., interpuesto por Álvaro Mauricio Cassab Ontiveros, Nagara Hipolita Villegas y María Cristina Erquicia Peralta, en representación de Sonia Ivonne Mercado Ortuño y Raúl Mercado Ortuño contra el Auto de Vista REG/S.CII/ZGC/ASEN.306/20.08.2011, cursante de fs. 296 a 299, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior de Justicia de Cochabamba (hoy Tribunal Departamental de Justicia), dentro el proceso de Nulidad de documento seguido por Sonia Ivonne Mercado Ortuño y Raúl Mercado Ortuño contra Carlos Manuel Mercado Mercado, la respuesta de fs. 308 a 310, concesión de fs. 310 vta., los antecedentes procesales; y,


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


La Juez Décimo de Partido en lo Civil y Comercial de la Capital Cochabamba, mediante Sentencia Nº 09, de 27 de febrero 2010, cursante a fs. 270 a 273 declaró: IMPROBADA la demanda de fs. 22 a 26 interpuesta por Sonia Ivonne Mercado Ortuño y Raúl Mercado Ortuño representados por Álvaro Mauricio Cassab Ontiveros, Nagara Hipolita Villegas, María Cristina Erquicia Peralta, María José Veizaga y Antonia Gonzales de Gallego.

IMPROBADA la acción reconvencional de fs. 42 a 44, planteado por Carlos Manuel Mercado Mercado;

PROBADA la excepción perentoria de improcedencia opuesta a la mutua petición, sin costas por ser juicio doble. 

Deducida la apelación por ambas partes y remitida las mismas ante la instancia competente, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior de Justicia de Cochabamba (hoy Tribunal Departamental de Justicia), mediante Auto de Vista Nº REG/S.C.II/ZGC/ASEN.306/20.08.2011, confirmo la Sentencia Apelada.


En conocimiento de la determinación de segunda instancia, la parte demandante interpuso recurso de casación en el fondo, mismo que se pasa a analizar.


CONSIDERANDO II

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Que el testamento de fs. 21, sería una prueba fidedigna e inequívoca de que el documento de transferencia de 800 mts.2 a favor de Carlos Manuel Mercado Mercado estaría viciado con error esencial, pues en dicho testamento la beneficiaria habría mencionado que la misma habría querido beneficiar al antes nombrado con  la superficie de 300 mts.2  y no venderle 800 mts.2 como consta en el documento de 5 de agosto de 2004.


Que existiría confesión por parte del demandado  que al responder la demanda que habría manifestado que en vida su tía María Victoria Mercado le habría manifestado de que se diera la mitad de dicho lote a uno de sus hermanos, pero que dicha intención habría quedado truncada porque no se habrían puesto de acuerdo, confesión propia que sumado a lo establecido en el testamento, demostrarían que si el comprador compro el lote de terreno, no tendría porque aceptar entregar la mitad de lo vendido a una tercera persona.


Que el demandado al responder a la novena pregunta  de su confesión provocada, a fs. 240, habría señalado que le hicieron creer a su tía que  se habría agarrado todo el lote de 4000 mts.2 y por ese motivo se propuso que la mitad de dicho lote  se lo daría a uno de sus hermanos, prueba que habría sido totalmente ignorada tanto por el Ad quem como por el A quo y al no haber sido valorada junto al testamento, la confesión al contestar la demanda debía llevar al Tribunal a revocar la Sentencia y declarar probada la demanda.


Que por la prueba testifical de fs. 230, 232 y 236 existiría prueba de  que la transferencia realizada por María Mercado de La fuente  a favor del demandado  sería una donación y no una operación de compra venta, siendo que las donaciones deben realizarse en escritura pública y faltaría la forma en el contrato.


Por lo expuesto solicitan Que el Tribunal Supremo se sirva casar la Resolución recurrida  y deliberando en el fondo proceda y declare probada su demanda.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Del análisis del recurso de casación, se tiene que el recurrente centra su fundamentación en acusar errores en la valoración de la prueba, por lo que  se debe realizar las siguientes consideraciones:

Acusa que el testamento de fs. 21 sería una prueba fidedigna e inequívoca de que el documento de transferencia de 800 mts.2 a favor de Carlos Manuel Mercado Mercado habría estaría viciado con error esencial, pues en dicho testamento la beneficiaria habría mencionado que la misma habría querido beneficiar al antes nombrado con  la superficie de 300 mts.2  y no venderle 800 mts.2; al respectos se debe señalar que los recurrentes pretenden a través de lo dispuesto por María Victoria Mercad o en el testamento de fs. 21 atacar el contrato de fs. 18 por lo que la antes nombrada transfirió en compra y venta  un inmueble de 880 mts.2.

Se debe tener presente, que el contrato es un acuerdo de voluntades del que nacen obligaciones de contenido patrimonial, normado por ley y con consecuencias jurídicas para las partes intervinientes; en esa lógica el art. 519 del C.C., señala: “El contrato tiene fuerza de ley entre las partes contratantes. No puede ser disuelto sino por consentimiento mutuo o por las causas establecidas por ley”, precepto normativo que establece que la relación jurídica contractual tiene consecuencias jurídicas entre las partes intervinientes y que la disolución de esa relación sólo es posible por la voluntad mutua de los contratantes o por causas determinadas por ley. Entendimiento que fue asumido por los jueces de instancia a momento de valorar dicho testamento en integración con todos los medios probatorios aportados al proceso, fundamentando sobre el carácter unilateral del testamento y que dicha declaración unilateral fue sustentada con prueba eficaz que acredite que existía error esencial a momento de firmar el contrato del cual se pretende su nulidad; no siendo evidente el agravio acusado.

En cuanto a que existiría confesión por parte del demandado que al responder la demanda habría manifestado que en vida su tía María Victoria Mercado le habría manifestado de que le diera la mitad de dicho lote a uno de sus hermanos, pero que dicha intención habría quedado truncada porque no se habrían puesto de acuerdo, y si el comprador compro el lote de terreno, no tendría por qué aceptar entregar la mitad de lo vendido a una tercera persona; al respecto se debe señalar que la confesión según el Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales de Manuel Osorio, es la “Declaración que, sobre lo sabido o hecho por él, hace alguien voluntariamente o preguntando por otro.  Reconocimiento que una persona hace, contra ella misma, de la verdad de un hecho”; para Couture la confesión es: “El acto jurídico consistente en admitir como cierto, expresa o tácitamente, dentro o fuera del juicio un hecho cuyas consecuencias de derecho son perjudiciales para aquel que formula la declaración”; es decir, la confesión efectuada de manera voluntaria, expresa o tácita, espontánea y/o extrajudicial.

En este entendido, de la revisión de la respuesta a la demanda y reconvención de fs. 42 a 44 y vta., se tiene que si bien Carlos Manuel Mercado, señala que su tía le habría manifestado su deseo de que  el mismo ceda  la mitad del lote en cuestión a uno de sus hermanos,  y que dicha intención habría quedado truncada, dicha afirmación no resulta una confesión que reconozca la existencia del error esencial que acusan los demandantes para declarar la nulidad del documento en cuestión, ya que el mismo señala que dicho acuerdo habría quedado truncado es decir nunca se concretó, afirmación que no resulta concreta y clara como para generar la certeza de que el demandado acepto que habría error en cuanto a la especificación de la superficie del terreno, ya que al contrario toda la exposición plasmada en el memorial de fs. 22 a 44 y vta., se centra a rechazar el supuesto engaño de su parte hacia María Victoria Mercado y que este habría hecho incurrir en error sustancial en el contrato; no siendo evidente la existencia de confesión espontanea por parte del demandado.

En relación a que el demandado al responder a la novena pregunta  de su confesión provocada, fs. 240, habría señalado que le hicieron creer a su tía que  se habría agarrado todo el lote de 4.000 mts.2  y por ese motivo le propuso que la mitad de dicho lote se lo daría a uno de sus hermanos, prueba que habría sido totalmente ignorada tanto por el Ad quem como por el A quo y al no haber sido valorada junto al testamento y la confesión podían llevar al Tribunal a revocar la Sentencia; corresponde señalar que el recurrente cuestiona una supuesta omisión en  valoración en la prueba por parte de los de instancia, en el sentido de que se habría ignorado prueba que acredite su pretensión sin considerar que dicha omisión acusada ataca la estructura formal de la Resolución y no así el fondo de la misma que procede cuando se acusa y fundamenta error de hecho y de derecho en la valoración de la prueba y siendo el presente recurso de casación planteado en el fondo, por la naturaleza del mismo no corresponde realizar un análisis propio del recurso de casación en el forma; razón por la que no amerita mayores consideraciones.

Respecto a que por la prueba testifical de fs. 230, 232 y 236 existiría prueba de  que la transferencia realizada por María Mercado de La fuente a favor del demandado  sería una donación y no una operación de compra venta; se debe señalar que el art. 1330 del C.C., dispone que: “Cuando la prueba testifical es admisible, el Juez la apreciará considerando la credibilidad personal de los testigos, las circunstancias y la eficacia probatoria suficiente que de sus declaraciones sobre los hechos pueda resultar, sin descuidar los casos en que legal o comúnmente se requieran otra clase de pruebas”, sin embargo de ello corresponde señalar que las pruebas deben ser valoradas en su conjunto, no puede valorarse la prueba en forma individual.

En este entendido los recurrentes deben tener presente que la prueba testifical aportada al proceso de su parte no puede ser valorada en forma aislada, sino que como sucedió en Autos esta fue contrastada con el resto de las pruebas del universo probatorio en el proceso; y en el caso de Autos los jueces de instancia valoraron dicha prueba señalando que los testigos de cargo Blanca Betsabe Catorceno y Benigna Herrera señalaron que no tiene conocimiento que el demandado haya engañado a María Victoria Mercado respecto a la extensión territorial del lote de terreno en cuestión, descartaron el testimonio de Silvia Antezana Torres señalando que Sonia Ivonne Mercado seria como madre para esta testigo y al estar la misma cuidando la casa de Ivonne Mercado Ortuño, resultan aspectos  que le quita credibilidad a dicha atestación, cerrando finalmente su razonamiento en los dispuesto por el art. 1328 del C.C., que dispone: “La prueba testifical no se admite: …2) Tampoco se admite en contra y fuera de lo contenido en los instrumentos, ni sobre lo que se alegue haberse dicho antes, a tiempo o después que ellos se otorgaron, aun cuando se trate de suma menor”, De lo que se concluye que las atestaciones de los testigos de cargo, por la  apreciación, de la credibilidad personal de los testigos, las circunstancias y la eficacia probatoria, ha sido correctamente desestimada por parte de los jueces de instancia en el marco de los arts. 1327 y 1328-2) del C.C.

Finalmente es preciso puntualizar que si bien los recurrentes señalan que toda la prueba antes señalada valorada junto a los expresado en el testamento de fs. 21, probarían su pretensión, debe tener presente que la apreciación la prueba que el Juzgador de forma conjunta, examina y contrasta todo el universo probatorio producido en proceso, fundando su razonamiento en las pruebas esenciales y definitivas por encima de otras conforme manda el art. 397 parágrafo II del CPC., bajo ese criterio no se puede asumir como que existiría error o no se habría valorado las pruebas citadas por los recurrente, dado que por lo expuesto supra en el análisis de cada agravio y en la contratación de las pruebas no fueron esenciales o eficaces para  invalidar el acuerdo al que llegaron María Victoria Mercado y Carlos Manuel Mercado en el documento de Venta de fs. 18, y demostrar la existencia de error esencial en la formación de dicho contrato.

Por todo lo manifestado, corresponde a este Tribunal resolver conforme señala el art. 271 num. 2)  y el art. 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, en virtud a la atribución contenida en el art. 42.I num. 1) de la Ley N° 025 del Órgano Judicial y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo cursante de fs. 302 a 303 y vta., interpuesto por Álvaro Mauricio Cassab Ontiveros, Nagara Hipolita Villegas y María Cristina Erquicia Peralta, en representación de Sonia Ivonne Mercado Ortuño y Raúl Mercado Ortuño contra el Auto de Vista REG/S.CII/ZGC/ASEN. 306/20.08.2011, cursante de fs. 296 a 299. Con costas.

Se regula honorario profesional en la suma de Bs. 1000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán