TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA  CIVIL



Auto Supremo: 1040/2015 - L

Sucre: 16 de noviembre 2015

Expediente: CB-112-11-S

Partes: Felipe Montaño Solíz. c/ Ricardo Julio Jorge Soruco Quiroga y Rose

Marie Deiters.

Proceso: Anulabilidad de contrato de compraventa.

Distrito: Cochabamba.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 327 a 328 vta., interpuesto por Wilfredo Montaño Orellana y Jhovani Fernando Florero Orellana en representación de Felipe Montaño Solíz contra el Auto de Vista de fecha07 de junio de 2011, cursante de fs. 323 a 324 y vta., pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba en el proceso de anulabilidad de contrato de compra venta seguido por Felipe Montaño Solíz contra Ricardo Julio Jorge Soruco Quiroga y Rose Marie Deiters de Soruco, respuesta al recurso de fs. 331 a 333, Auto de concesión de fs. 333 vta., los antecedentes del proceso, y:


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:



El Juez de Partido Cuarto en lo Civil de la ciudad de Cochabamba, pronunció  Sentencia registrada bajo la partida Nº 72 de fecha 03 de enero de 2009, cursante de fs. 287 a 290 vta., declarando IMPROBADA la demanda de anulabilidad de contrato de compraventa de fs. 37, aclaradas a fs. 44, 58 y 74 e IMPROBADA las excepciones perentorias opuestas contra ella, sin costas.


Resolución de fondo que es recurrida de apelación por Wilfredo Montaño Orellana y Jhovani Florero Orellana por si en representación de Felipe Montaño Solíz mediante memorial de fs. 293 a 295 y por los demandados Ricardo Julio Jorge Soruco Quiroga y Rose Marie Deiters de Soruco conforme el memorial de fs. 302 a 304 vta., en cuyo mérito la Sala Civil de la entonces  Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba mediante Auto de Vista de fecha 07 de junio de 2011, cursante de fs. 323 a 324 vta., ANULÓ el auto de concesión del recurso de alzada y declaró ejecutoriada la sentencia con relación a los apelantes Wilfredo Montaño Orellana y Jhovani Florero Orellana por si el primero y en representación de Felipe Montaño Solíz y CONFIRMÓ la Sentencia apelada por los demandados, con costas.


Última resolución que es objeto de la interposición de recurso de casación en el fondo deducido por Felipe Montaño Solíz a través de sus apoderados Wilfredo Montaño Orellana y Jhovani Fernando Florero Orellana, que es objeto de autos.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Haciendo referencia a lo dispuesto por el art. 253 inc. 3 del Adjetivo Civil, el recurrente acusa:


1.- La existencia de error de hecho en la apreciación de las pruebas que se basa también en no concederle a una prueba el alcance que en realidad tiene,al no haberse advertido que los hijos del actor Felipe Montaño Solíz cuentan con la legitimación en el presente proceso debido a que sus acciones y derechos sobre los inmuebles transferidos a través de documentos fictos y simulados están siendo afectados.


2.- Acusa que los demandados indujeron a error a su padre para realizar la transferencia de los inmuebles afectando a la legítima que les corresponde, por cuanto los mismos tenían conocimiento que el vendedor tenia descendencia.


3.- Que tampoco se consideró el estado de necesidad por el que atravesaba el actor debido a la deuda que tenía con los demandados, los que ejercieron presión psicológica para que realice las transferencias sin recibir el precio por las mismas.


4.- Que el error esencial invocado en la demanda conforme prevé el art. 474 del Código Civil, es aplicable al caso de autos, debido que su padre creyó que la firma de los documentos estaban destinados a la suscripción de una garantía de préstamo de dinero y no la transferencia de los mismos habiendo demostrado la concurrencia de los arts. 473, 474, 554, 556 y 547 del Código Civil para hacer procedente la pretensión.


5.- Que la resolución recurrida no habría considerado la prueba e interpretado el contrato, inobservando lo dispuesto por los arts. 1283, 1285, 1286 del Código Civil.


Concluye solicitando se case la resolución recurrida. 

CONSIDERANDO III:        FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:


En atención al recurso de casación en el fondo opuesto y la naturaleza de la Resolución de vista emitida se hace necesario señalar que:


Se ha manifestado reiteradamente que el recurso de casación es extraordinario, en mérito a la naturaleza formal que la ley le ha atribuido, que se recoge en el art. 258 del Código de Procedimiento Civil, en ese atributo, el enjuiciamiento de las resolución de alzada se ve limitado por supuestos legales específicos que la ley ha establecido en función a la naturaleza del error, sea material o formal; denominados por la doctrina como error in judicando, para el uno, e in procedendo, para el otro.


El error material se presenta cuando en la decisión jurisdiccional de fondo se afecta a la norma jurídica sustantiva utilizada en la solución de la controversia, en cambio, existe error formal cuando se afecta el desarrollo normal del proceso coercida por nulidad de sus actos sistemáticos. En atención  a la naturaleza del error que se activa, el recurso de casación puede ser “recurso de casaciónen la forma, o nulidad”, el idóneo para contrarrestar los errores formales y el “recurso de casación en el fondo” el útil para enmendar los errores sustantivos o sustanciales; contando cada uno de estos medios de impugnación reglas precisas de fundabilidad, por lo que el art. 253 del Código de Procedimiento Civil delimita taxativamente las causales que permiten el recurso de casación en el fondo, y por su parte el art. 254 de la citada norma, contiene el catálogo de causales que habilitan la procedencia del recurso de casación en la forma o de nulidad. Establecido lo anterior concluiremos diciendo que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos que persiguen finalidades igualmente diferentes.


Es así que, cuando se plantea recurso de casación en el fondo lo que se pretende es que el Tribunal case el Auto de Vista impugnado en base a la correcta aplicación o interpretación de la norma sustantiva y resuelva el fondo del litigio; en cambio, cuando se plantea el recurso de nulidad o casación en la forma, lo que se pretende es la nulidad de obrados para la correcta aplicación de las normas procesales resguardando la garantía del debido proceso.


En estas referencias sustanciales se sostiene la profusa línea jurisprudencial asumida por la extinta Corte Suprema de Justicia asimilada por éste Tribunal Supremo de Justicia, que contra una Resolución de Vista anulatoria de obrados resulta improcedente el recurso de casación en el fondo, en virtud a que el Tribunal de Alzada al invalidar el proceso o la Sentencia, tuvo en cuenta para tal efecto la consideración de errores in procedendo y no la existencia de errores in iudicando, lo que resulta lógico teniendo en cuenta que toda nulidad procesal es decretada sobre la base de una supuesta infracción de la norma adjetiva, en cambio, la infracción de la norma sustantiva, daría lugar a un pronunciamiento de fondo confirmatorio o revocatorio.


En el caso de autos, no es viable el planteamiento de un recurso de casación en el fondo, porque el Tribunal de Alzada en consideración al recurso de apelación deducido por los recurrentes asumió una decisión anulatoria de obrados hasta el Auto de concesión de alzada- por cuanto el acto impugnatorio a su criterio no contendría una objetiva y razonada expresión de agravios, lo que impulsó a anular la concesión del recurso y ejecutoriar la sentencia de grado; sin embargo, el recurso de casación que debió ser planteado en la forma a objeto de confrontar esa decisión anulatoria fue planteado en el fondo, con argumentos que desde cualquier perspectiva tiene como objetivo de debatir la decisión de fondo asumida en la sentencia como los contenidos en los 5 agravios expuestos referidos al -error de hecho en la apreciación de la prueba al negar la participación de los hijos del actor al ser afectados en su legítima con la transferencia; que su padre fue inducido a error para conseguir la firma del documento de transferencia; que no se consideró el estado de necesidad por el que atravesaba su padre el cual fue presionado para efectuar la transferencia; que acreditaron la concurrencia del error esencial a tiempo de suscribir el contrato, y que la resolución recurrida inobservo lo dispuesto por los art. 1283, 1285 y 1286 del Sustantivo Civil-;  situación que se hace incongruente por cuanto el Auto de Vista no ingreso a considerar el fondo del proceso; sino que, como se dijo, declaró que por la falta de expresión de agravios correspondía la nulidad de la concesión y consiguiente ejecutoria de la Sentencia; razón por la que esa decisión anulatoria de obrados, al recaer sobre aspectos de procedimiento y sustentarse en normas de carácter adjetivo, correspondía ser impugnada por medio del recurso de casación en la forma, más no exponer cuestionamiento de fondo dirigidos al razonamiento que dirime la controversia como se hizo defectuosamente. 


En ese margen de análisis, concluiremos que el recurso de casación en el fondo opuesto resulta improcedente, por la naturaleza de su recurso, que siendo en el fondo pretende revertir una decisión jurisdiccional anulatoria de obrados.


En consecuencia éste  Tribunal Supremo de Justicia, por el razonamiento vertido, emite resolución en la forma determinada por el art. 271 num. 1) Código Adjetivo Civil. 

POR TANTO:La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los Arts. 271num. 1) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo de fs. 327 a 328 vta., interpuesto por Wilfredo Montaño Orellana y Jhovani Fernando Florero Orellana en representación de Felipe Montaño Solíz contra el Auto de Vista de fecha07 de junio de 2011, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba. Con costas.

Se regula el honorario del abogado patrocinante de los demandados en la suma de Bs. 1.000.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Duran.