TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                  S A L A C I V I L


Auto Supremo: 91/2015

Sucre: 10 de febrero 2015

Expediente:         LP-161-14-S

Partes: Quintín Bautista c/ Teodora Luque Layme

Proceso: Divorcio

Distrito: La Paz.

                                                                                               

VISTOS: El recurso de casación cursante de fs. 86 a 88 de obrados, interpuesto por Teodora Luque Layme contra el Auto de Vista Nº 226/2014 de 2 de septiembre de 2014, cursante a fs. 81 y vta., pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro el proceso de Divorcio, seguido por Quintín Bautista contra Teodora Luque Laime; concesión de fs. 92, los antecedentes procesales; y,


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, El Juez Séptimo de Partido De Familia de El Alto, mediante Sentencia Nº 234/2014 de 15 de abril 2014, declaró IMPROBADA la demanda de fs. 13-13 vta.,  subsanada a fs. 15 de obrados, en consecuencia  se mantiene firme y subsistente el vínculo jurídico matrimonial que une a los esposos QUINTIN BAUTISTA Y TEODORA LUQUE LAIME.

Se deja sin efecto la resolución de medidas provisionales Nº 597/2013 de fecha 26 de noviembre de 2013 que cursa a fs. 33 de obrados, que tuvo vigencia hasta la fecha  de la presente sentencia.


Deducida la apelación por el demandante y remitida la misma ante la instancia competente, la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, mediante Auto de Vista Nº 226/2014 de 2 de septiembre, revocó la sentencia apelada, declarando probada la demanda de fs. 13, en consecuencia disuelto el vínculo matrimonial que une a QUINTIN BAUTISTA Y TEODORA LUQUE LAIME, debiendo en ejecución de sentencia  a la cancelación de la partida matrimonial.


En conocimiento de la determinación de segunda instancia, la demandada interpuso recurso de casación, mismo que se pasa a analizar.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION:

Que el Ad quem señalaría que las pruebas  testificales no son las únicas admitidas como medio de prueba dentro el instituto familiar sobre todo en la causal inserta en el art. 131 del CF., sin embargo de manera contradictoria sin la debida fundamentación, el tribunal de alzada excluiría la prueba documental presentada (acuerdo transaccional) dando relevancia más a la prueba testifical, ya que incluso se dudaría de la veracidad de los testigos  porque en otro proceso de divorcio que salió improbada, el demandante habría presentado como testigo a la que ahora sería su pareja María Reyna Quisbert quien habría declarado que no tendría relación alguna con el actor y que él vivía solo, por ello se debería someter las declaraciones a critica.


Que el tribunal de alzada señalaría que existen otras  pruebas testificales, sin embargo descartaría el acuerdo transaccional de 23 de abril de 2012, cuestionando el argumento de que como el documento podría tener eficacia probatoria solo entre partes y no acreditar el tiempo  de separación.


Finalmente solicita se dicte Auto Supremo CASANDO el Auto de Vista  impugnado por lo tanto se declare improbada la demanda de divorcio y subsistente el vínculo matrimonial.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

La recurrente plantea recurso de casación en el fondo, recurso que está dirigido a cuestionar en toda su fundamentación, el hecho de que el Tribunal de alzada habría excluido la prueba documental de fs. 30 y daría mayor valor a la prueba testifical de cargo, en este entendido es necesario realizar las siguientes puntualizaciones:

Cuando se demanda el divorcio por la causal prevista en el art. 131 del Código de Familia, es decir por la separación de hecho libremente consentida y continuada por más de dos años, la prueba se limita simplemente a comprobar esa separación por el tiempo que exige la ley independientemente de la causa que la hubiere motivado, en este entendido, si los esposos una vez separados no hacen nada para reencaminar la vida conyugal durante los dos años que establece la ley, se entiende que por el tiempo transcurrido y los problemas que originaron dicha separación, el amor, afecto y cariño que hace a toda vida conyugal, desaparece, no existiendo una vinculación intrínseca como para mantener ese matrimonio quedando solamente el hecho de destruir el aspecto legal y formal (vinculo jurídico) que aun los une.

En este antecedente, de la revisión de obrados se tiene que la demanda de divorcio interpuesta por el actor a fs. 13 y vta., tiene como antecedente (fs.10 a 11) la Sentencia de un proceso de divorcio anterior, donde Quintín Bautista demandó divorcio amparado en el art. 131 del Código de Familia a Teodora Luque Layme quien reconvino por la causal 4) del art. 130 del mismo cuerpo legal,  pretensiones que fueron declaradas improbadas, pero que denota que, estando separados los conyugues, la intención de romper con el vínculo jurídico que los unía en ese entonces, vinculo que aun quedo subsistente y generó que se tramite este nuevo proceso.

En el caso presente el actor indica en su demanda, que se encuentran separados como esposos desde mes de febrero de 2011 y frente a esa afirmación la demandada a momento de contestar la demanda, señaló que la separación seria  recién dese el 23 de abril de 2012 fecha en la que habrían firmado un acuerdo transaccional, consiguientemente, en cuanto a la valoración o exclusión del acuerdo transaccional fs. 30, que si bien fue presentado en fotocopia que fue legalizada por el juzgado Segundo de Partido en Familia de El Alto donde se tramito el anterior proceso de divorcio entre ambas partes, este, no cuenta con reconocimiento de firmas y rúbricas, documento que debió ser respaldado o corroborado por otros medios de prueba para dar fe a lo afirmado en dicho documento celebrado entre partes, no teniendo la fuerza legal que establece el art. 1297 del CC., hecho que nos lleva a la conclusión de que el instrumento privado (fs. 30) debió haber sido legalmente reconocido para desvirtuar todas las pruebas de cargo, como las pruebas testificales de fs. 47 a 49, declaraciones que no fueron objeto de tacha alguna y que además resultan uniformes en relación a que el actor vive ya desde hace tres años en la zona de Villa Concepción con la señora María Quisbert que resultaría ser su pareja actual, atestaciones corroboradas por el certificado de fs. 37 emitido por el Presidente de la junta vecinal de la urbanización de Villa Concepción y las tomas fotográficas de fs. 50 y 51.

En este sentido, las partes tienen el deber de aportar todos los medios probatorios a su alcance para que el juzgador genere convencimiento respecto de los hechos demandados, o como en el caso presente sobre los hechos expuesto en su respuesta a la demanda, en este entendido la causal establecida art.131 del CF, no puede probarse o desvirtuarse en base a un documento que no haya sido reconocido por la parte contra quien se opone o por autoridad competente, por lo que en el caso presente la demandada ahora recurrente debió demostrar en el periodo de prueba que no transcurrieron los dos años de separación, con todos los medios probatorios a su alcance para desvirtuar la prueba de cargo y no limitarse a la proposición de un simple documento privado como en el presente caso, resultando correcto el razonamiento efectuado por el Tribunal de alzada no siendo evidente el agravio acusado por la recurrente.

Por lo anterior manifestado, corresponde a este Tribunal resolver conforme señala los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42. I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación cursante de fs. 86 a 88 de obrados, interpuesto por Teodora Luque Layme contra el Auto de Vista Nº 226/2014 de 2 de septiembre de 2014, cursante a fs. 81 y vta. Sin costas por no existir respuesta.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero