TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                              S A L A C I V I L


Auto Supremo: 89/2015.

Sucre: 06 de febrero 2015.

Expediente: CB 136 14 S.

Partes: Ulises Aguilar Gonzáles. c/ Félix Gonzalo Aguilar Quinteros.

Proceso: Rendición de cuentas.

Distrito: Cochabamba.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 275 a 277, interpuesto por Ulises Aguilar Gonzales contra el Auto de Vista de 29 de agosto de 2014, de fs. 271 a 272 vta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, en el proceso ordinario sobre rendición de cuentas seguido por Ulises Aguilar Gonzales contra Félix Gonzalo Aguilar Quinteros; la respuesta al recurso de fs. 283 a 285; el auto de fs. 286; los antecedentes del  proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Ulises Aguilar Gonzales, de fs. 74-74 vta., adjunto en calidad de prueba medida preparatoria, demanda rendición de cuentas manifestando que su persona y su fallecida esposa Petrona Quinteros de Aguilar, adquirieron un inmueble en la zona de Linde Cantón Santa Ana de Cala Cala signados con los lotes B y C y una extensión de 1.080 m2 con registro en Derechos Reales. Señala que concedieron en calidad de anticipo de legítima en favor de su hijo Félix Gonzalo Aguilar Quinteros mediante minuta de 21 de abril de 2005, debidamente reconocida pero que no fue registrada en Derechos Reales. Posteriormente, sus tres hijos juntamente él, suscribieron el 3 de septiembre de 2008, el documento privado de reconocido en sus firmas y rubricas por sus tres hijos, por tanto, tiene fuerza de ley entre partes. De este documento se acredita que su hijo Félix Gonzalo Aguilar Quinteros le reconoce el derecho de usufructo del inmueble arriba descrito, ubicado actualmente en la Av. Simón López Nº 1823, sin embargo, a pesar de haber solicitado a su hijo que le permita percibir los alquileres del inmueble, se niega a aquello no obstante ser empresario en la ciudad de Santa Cruz, por lo que pide que dicho hijo proceda a rendirle cuentas de los alquileres que percibió desde la gestión 2005 a la fecha, en forma detallada.

Félix Gonzalo Aguilar Quinteros, de fs. 107 a 110, responde y reconviene señalando que es falso que le entregaron en calidad de anticipo de legítima el mencionado inmueble ya que el documento, hace referencia a un contrato de transferencia efectuado por sus padres a su favor estableciéndose ello en la cláusula tercera por lo cual su persona canceló la suma de Bs.120.000 habiendo cancelado los impuestos a la transferencia, como se acredita y que efectivamente no fue registrado porque su padre, pese a haberle transferido el inmueble el 21 de abril de 2005, hizo registrar su declaratoria de herederos a la sucesión de la que en vida fue su madre impidiendo que regularice su derecho propietario causándole enorme perjuicio. Es falso también que en el documento de 3 de septiembre de 2008, en la cláusula tercera estuviera reconociendo el derecho de usufructo de su padre sobre el inmueble para que perciba frutos de alquiler de dicho terreno, y de una revisión de dicha cláusula se observa que solo se otorga el derecho de usufructo a su padre de tres bienes inmuebles que son la Av. Circunvalación 587 esq. Los Robles, de la casa ubicada en la Av. Padilla 513 casi esq. Potosí, como también de la casa ubicada en la Av. Cumavi de la ciudad de Santa Cruz. Pretende confundir manifestando que el derecho de usufructo también lo tendría sobre el inmueble de la Av. Simón López Nº 1823. Ocurre que el documento privado de 3 de septiembre de 2008, se suscribió como consecuencia del fallecimiento de su madre que es posterior a la escritura pública de transferencia de 21 de abril de 2005, en la que sus padres le transfirieron el inmueble de la Av. Simón López Nº 1823, tiene todo el valor legal y hace plena prueba y por ello, no está obligado a rendir cuentas porque no está administrando o gestionando negocios ajenos debido a que su persona desde el 21 de abril de 2005, funge como dueño del bien inmueble indicado. Reconviene porque se le daña y perjudica con dicha pretensión por lo que debe ser resarcido.

Mediante Auto de 7 de marzo de 2011, de fs. 134 a 135 vta., la Juez Segundo de Instrucción en lo Civil de la ciudad de Cochabamba, declaró contencioso el proceso derivando y remitiendo al juez llamado por ley.

Sustanciado el proceso, el Juez de Partido Doceavo en lo Civil y Comercial de la ciudad de Cochabamba, mediante Sentencia de 18 de julio de 2013, de fs. 249 a 253 vta., declaró improbada la demanda, improbada la mutua petición y probadas las excepciones perentorias de falsedad, falta de acción y derecho opuestas a la acción reconvencional.

En grado de apelación, la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, a través del Auto de Vista de 29 de agosto de 2014, confirmó totalmente la Sentencia apelada; Resolución contra la cual la parte demandante recurre de casación en el fondo.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del contenido del recurso se resume lo siguiente:

  1. Alega que el Tribunal de Alzada determinó que no existe derecho de usufructo sobre el inmueble sito en la Av. Simón López 1823 por no haber justificativo contractual alguno; conforme al documento suscrito con sus hijos tiene el derecho de usufructuar la titularidad de los inmuebles que adquirió junto a su esposa, en la cláusula tercera del documento de fs. 1 se establece el usufructo de los alquileres de los inmuebles, y en la cláusula cuarta autorizó el cobro de los alquileres al demandado, del inmueble de la Av. Cumavi de Santa Cruz, y ser depositados en el Banco Sol, de los cuales no le rindió cuentas tanto de ese inmueble como el de la Av. Simón López.
  2. Indica que otorgan valor legal a la minuta de transferencia de fs. 72 a 73, señalando que de su parte debería producir prueba para desvirtuar la misma pero de su parte produjo prueba de que dicha minuta reconocida fue firmada por su persona y su esposa el 21 de abril de 2005, sin embargo, el (otro) documento se firmó el 3 de septiembre de 2008, con lo que se demuestra que el contrato de transferencia simplemente fue anticipo de legitima no así venta perfecta en el que debe existir el pago de un precio porque el demandado no desembolsó dinero alguno extremo refrendado con la cláusula quinta, la transferencia es simplemente un acto simulado y/o de anticipo de legítima, pues el título de propiedad de fs. 70 y formulario de información rápida funge a su nombre y de su esposa fallecida, y de ningún modo al de su hijo.
  3. Señalan que el documento privado de fs. 1 prueba de que no sería propietario del inmueble y que la minuta que no está registrada acredita que su persona dejó de ser propietario, sin embargo, está demostrado que la minuta es un anticipo de legítima porque el derecho propietario de la fallecida como el de él, consta en Derechos Reales por eso se tramitó la declaratoria de herederos del cual puede constatarse que el inmueble se encuentra así registrado. Por ello, el demandado está obligado a rendir cuentas de todo lo usufructuado del inmueble de la Av. Simón López 1823, además que al no estar registrado no adquirió publicidad señalada por el art. 1538 del Código Civil.
  4. Consideran que es irrelevante la prueba de inspección judicial de la cual se demostró que todo el inmueble está ocupado por terceros, pero es relevante para demostrar que se trata de un anticipo de herencia, las minutas no constituyen ventas perfectas sino donaciones debiendo efectuarse mediante escritura pública según el art. 491 num. 1) del Código Civil, el demandado reconoció que fue anticipo de legítima por ello en la cláusula quinta le agradecen por la suscripción de las minutas de transferencia, con la obligación del demandado de velar por el bienestar de su padre.

En base a dichos antecedentes, pide que se case el Auto de Vista como la Sentencia declarando probada la demanda.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

De los antecedentes del proceso, prueba aportada, los hechos contenidos, y de los términos que se impugnan mediante el presente recurso, se debe establecer lo siguiente:

  1. En síntesis el recurrente señala que el bien inmueble transferido en favor de Félix Gonzalo Aguilar Quinteros se habría realizado en calidad de anticipo de legítima. Del documento privado reconocido de 21 de abril de 2005, de fs. 72 a 73, se establece que Ulises Aguilar Gonzales y Petrona Quinteros de Aguilar, en calidad de dueños y propietarios del bien inmueble ubicado en la zona de Linde, Av. Simón López Nº 1823 de 1.080 m2 registrado en Derechos Reales el 20 de junio de 1989, transfirieron la totalidad del mencionado bien inmueble en favor de Félix Gonzalo Aguilar Quinteros, por el precio de Bs.120.000.

El Código Civil, a través del art. 519 señala que el contrato tiene la fuerza de ley entre partes contratantes. No puede ser disuelto sino por consentimiento mutuo o por las causas autorizadas por la ley. El documento reconocido de transferencia de bien inmueble de fs. 72 a 73, que se repite a fs. 160 a 161 y fs. 183 a 184, resulta ser en los hechos un acuerdo de voluntades mediante el cual se ha constituido la transferencia del inmueble entre el recurrente y su esposa en vida, en favor de su hijo Félix Gonzalo Aguilar Quinteros, el 21 de abril de 2005, momento a partir del cual dicho acuerdo contractual tiene la eficacia que le reconoce la ley.

En ese sentido, el demandado, hijo del recurrente, ha adquirido la calidad de propietario del inmueble sito en la Av. Simón López Nº 1823 de 1.080 m2 de la zona de Cala Cala de la ciudad de Cochabamba, y el consiguiente poder de uso, goce y disposición del mismo conforme señala el art. 105 num. 1) del Código Civil, sin perjuicio de que ese derecho no se haya inscrito en la oficina de Derechos Reales ya que la finalidad de la inscripción no es otra que la de dar publicidad del derecho propietario frente a terceros, por disposición del art. 1538 parágrafos I y II, y que en todo caso, según el parágrafo III de la misma disposición, dicha transferencia aun sin el requisito de la inscripción, surte todos los efectos entre las partes que han suscrito la misma y con los efectos de una verdadera compraventa.

  1. Se señala que conforme al documento suscrito con sus hijos, el recurrente tiene el derecho de usufructo de los inmuebles que adquirió junto a su esposa. A través de la cláusula tercera del documento privado de 3 de septiembre de 2008, reconocido mediante resolución judicial de fs. 25 vta., suscrito entre el recurrente y sus hijos María Teresa, Freddy Ramiro y Félix Gonzalo Aguilar Quinteros, se estableció: “Nuestro señor padre en razón de nuestros acuerdos gozará de los usufructos de alquiler y vivienda hasta sus días, de los inmuebles ubicados en la Av. Circunvalación 587 esq. Los Robles, de la casa ubicada en la Av. Padilla 513 casi esq. Potosí, como también de la casa que se encuentra ubicada en la Av. Cumavi de la ciudad de Santa Cruz, puesto que nos encontramos conformes con las escrituras de las casas de la Av. Simón López 1823, de la casa de la Av. Padilla 513 y de las casas de la calle Rico Toro…”, habiéndose establecido en la cláusula cuarta lo siguiente: “Yo Ulises Aguilar G., en mérito a la confianza que tengo con mi hijo Gonzalo Aguilar Q., le doy la autorización para cobrar los alquileres de los almacenes que existen en la casa de la Av. Cumavi, dichos alquileres deben ser depositados cada mes en Banco Sol…”, de donde se infiere que el derecho de reserva de usufructo en favor del recurrente se ha establecido sobre los alquileres y vivienda de los inmuebles de la Av. Circunvalación Nº 587, Av. Padilla Nº 513 y Av. Cumavi de la ciudad de Santa Cruz, específicamente advirtiéndose que no se estableció ningún usufructo en el inmueble de la Av. Simón López Nº 1823, en favor del recurrente quien en todo caso dio su conformidad con los términos estipulados en esa forma, habiendo el recurrente encargado al demandado el cobro de los alquileres concretamente del inmueble ubicado en la ciudad de Santa Cruz.
  2. En consideración a lo anotado precedentemente se tiene que de conformidad a la minuta privada reconocida de 21 de abril de 2005, el demandado Félix Gonzalo Aguilar Quinteros, es propietario del inmueble ubicado en la Av. Simón López Nº 1823, sobre el cual la ley le reconoce la facultad de usar, gozar y disponer sobre el mismo, y del cual el recurrente Ulises Aguilar Gonzales no ha demostrado que se hubiere reservado el derecho de cobrar los alquileres en calidad de usufructo, pues, de acuerdo al contrato privado reconocido judicialmente de 3 de septiembre de 2008, se ha establecido dicha reserva de usufructo específicamente en los inmuebles que se mencionan en la cláusula tercera de dicho documento contractual, concluyéndose por ello que el demandado no está en la obligación de rendir cuentas por los alquileres cobrados del mencionado inmueble, sobre los cuales no se constituyó ni se reservó el derecho de usufructuar por su padre.  

Por los motivos arriba señalados, corresponde a este Tribunal de Casación emitir Resolución en aplicación del art. 271 num. 2) en relación al art. 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42. I num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, en aplicación a lo previsto en los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo interpuesto por Ulises Aguilar Gonzales contra el Auto de Vista de 29 de agosto de 2014, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, en el proceso ordinario sobre rendición de cuentas seguido por el recurrente contra Félix Gonzalo Aguilar Quinteros. Con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs.1.000.-  

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Dra. Rita Susana Nava Duran.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero