TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA  CIVIL


Auto Supremo: 74/2015

Sucre: 02de febrero 2015

Expediente: LP-143-14-S

Partes: Julio Reynaldo Rojas Borda y Marcela del Rosario López de Rojas. c/ Luis

Orozco Abraham y Jannet Romero de Orozco.

Proceso: Nulidad de venta y pago de daños y perjuicios.

Distrito: La Paz.

VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 660 a 664 vta., interpuesto por Luis Orozco Abraham y Jannet Romero de Orozco contra el Auto de Vista Nº 138/2014 de 05 de mayo de 2014, cursante de fs. 650 a 652, pronunciado por la Sala Civil y Comercial Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso de nulidad de escritura pública y pago de daños y perjuicios seguido por Julio Reynaldo Rojas Borda y Marcela del Rosario López de Rojas c/ Luis Orozco Abraham y Jannet Romero de Orozco, la concesión de fs. 672, los antecedentes del proceso, y;

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez 13º de Partido en lo Civil de la ciudad de La Paz dictó Sentencia Nº 499/2007 de 22 de diciembre de 2007, cursante de fs. 542 a 548 vlta.,  declarando improbada en parte la demanda de fs. 53 a 56 ampliada y modificada de fs. 58 a 63, en lo concerniente a la nulidad de los documentos de fecha 31 de octubre de 1994, 25 de enero de 1995 y la Escritura Pública Nº 389/94 y probada la acción en cuanto a los daños y perjuicios impetrados a fs. 53 al 56, 58 al 63, los que deberán ser cuantificados en ejecución de sentencia.

Resolución de fondo que es apelada por ambas partes de fs. 555 a 560 vlta. por los actores y de fs. 568 a 571 vlta., por los demandados, y como consecuencia de ello se dicta el Auto de Vista Nº 138/2014 de 05 de mayo de 2014, cursante de fs. 650 a 652, que confirma la Sentencia con la modificación que se deja sin efecto las costas dispuestas; decisión jurisdiccional de Alzada que es recurrida de casación por parte de los demandados que merece el presente análisis.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del recurso de casación en la forma:

Los recurrentes señalan que el Auto de Vista es ultrapetita, porque se habría demandado la nulidad total  y se otorgó la nulidad parcial, actuandode oficio  se hubo corregido la pretensión lo cual se considera como parcialización.

Ademásseñalan que se ignoró la invocación de prescripción y su solicitud de certificaciones, vulnerando el art. 24 de la Constitución, por lo quese debió tramitar como excepción y otorgar la solicitud de certificación.

Del recurso de casación en el fondo:

Señalan violación del art. 1496-II y 1497 del Código Civil, pues el Auto de Vista mal pudo haber señalado que se renunció a laprescripción porque podía plantearse inclusoen ejecución de Sentencia, por lo que al haber negado pronunciarse sobre la prescripción se habría violado la norma correspondiente.

Acusan también violación del principiode verdad material, art. 180 de la Constitución refrendado en el art. 30-11 de la Ley Nº 025, ya que los jueces de instancia no verificaron plenamente los hechos que sirvieronde motivo para sus decisiones, valorando sólo formal y superficialmente la prueba que demuestra que los vendedores no fueron responsables sino que fue causada por hechos voluntarios (dinamitazos en la construcción de Totes) y hechos fortuitos (rotura dela matriz de Aguas del Illimani)

También se denuncia contradicciones en el fallo porque se declaró improbada la nulidad del contrato de compraventa, que era principal, perodeclaró probado el pago de daños y perjuicios, que era accesorio, si se dispuso que el cálculo fuese en ejecución de sentencia se admite que era accesorio la condenación de daños y perjuicios. Señala además que se confunden el hechode que se realizó una venta perfecta con causa y motivo lícito, con un objeto válido, y que la realidad material de la zona fue alterada por hecho sobrevinientes realizados por terceros ajenos a los recurrentes, por lo que no sería lógico que se pague por un daño que fue ocasionado  por actos y eventos sucedidos años después de haberse perfeccionado.

Por otro lado acusa violación delas normas propias de los contratos, porque al haberparticipado Mutual La Paz del contrato que se pretendió la nulidad total debió citarse a esa institución para que asuma su defensa, por lo que el Autode Vista habría violado los principiosestablecidos en el art. 519 y 550 del Código Civil.

Concluye solicitando se conceda el recurso y se remita obrados al Tribunal Supremode Justicia quien deberá casar en su totalidad del Auto de Vista y su complementario y pronunciándose en el fondo declarar improbada la demanda en todas sus partes.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Del recurso de casación en la forma:

Los recurrentes acusan que el Auto de Vista es ultra petita porque se habría demandado la nulidad total  y se otorgó la nulidad parcial, actuando de oficio  se hubo corregido la pretensión lo cual se considera como parcialización. Tal alegación recursiva resulta intrascendente, porque la pretensión de nulidad interpuesta por la parte actora fue declarada improbada, que ante la confirmación por el Ad quem y no haberse recurrido esa decisión la misma adquirió ejecutoria, resultando trivial la denunciarealizada por la desestimación de la pretensión anulatoria del contrario.

Por otro lado, señalan que se ignoró la invocación de prescripción y su solicitud de certificaciones, vulnerando el art. 24 de la Constitución, por lo que se debió tramitar como excepción y otorgar la solicitud de certificación. Se debe indicar que, respecto a la solicitud de certificación, los recurrentes obtuvieron una respuesta formal del Tribunal de apelación, misma que no fue objetada de forma alguna, lo que supone la conformidad con el rechazo esgrimido. En relación a la pretensión de prescripción, mismo agravio fue planteado en el recurso de casación en el fondo, por lo que conforme a la naturaleza de ese instituto, esa infracción será resuelta en el indicado recurso. Por lo manifestado las infracciones de forma no tienen mérito suficiente para propender una nulidad de obrados por lo que se declara infundado.

Del recurso de casación en el fondo:

Los recurrentes acusan violación del art. 1496-II y 1497 del Código Civil, pues el Auto de Vista mal pudo haber señalado que se renunció a la prescripción porque podía plantearse incluso en ejecución de sentencia, por lo que al haber negado pronunciarse sobre la prescripción se habría violado la norma correspondiente. Sobre el reclamo inferido, se debe señalar que los recurrentes interpusieron excepción de prescripción de fs. 631 a 632 de obrados, ante el Tribunal de apelación, argumentando que transcurrieron más de 10 años desde la venta del inmueble hasta la instauración de la demanda, por lo que hubieran quedado prescrito cualquier derecho patrimonial del contrario. Pretensión que no tuvo pronunciamiento expreso en el Auto de Vista, ya que se consideró, conforme el Autode fs. 655, los agravios expuestos en apelación, situación que amerita el reclamo en casación. En esa connotación, se debe aclarar que el art. 1497 del Código Civil, cuando establece que la prescripción puede oponerse en cualquier estado de la causa, aunque sea en ejecución de sentencia si está probada, no libera la oportunidad de su interposición a una indeterminación procesal, sino que debe ser interpretada ésta que como mecanismo de defensa debe ser interpuesta en el primer acto de defensa, sea que el acto se ejecute en cualquier estado de la causa, incluso en ejecución de sentencia; razonamiento jurisprudencial adoptada por este Tribunal Supremo de Justicia, así el Auto Supremo Nº 273/2012, entre otros, señala. “…la excepción de prescripción como medio de defensa debe oponerse y hacerse valer precisamente como primer medio de defensa y en caso de no hacerlo en ese momento se entiende que el demandado renunció al mismo y por ello consintió en que el proceso se desarrolle en sus distintas etapas sin prevalerse de ese medio de defensa”. En consecuencia, aun no se haya resulto en expreso por el Ad quem la excepción de prescripción, esta debe ser rechazada por extemporánea, no pudiendo hacer valer aquel mecanismo de defensa en segunda instancia, cuando los recurrentes tuvieron la ocasión de hacerlo oportunamente, por lo que la infracción no tiene asidero alguno.

Sobre la denuncia de violación del principio de verdad material, art. 180 de la Constitución refrendado en el art. 30-11 de la Ley Nº 025, ya que los jueces de instancia no verificaron plenamente los hechos que sirvieron de motivo para sus decisiones, valorando sólo formal y superficialmente la prueba que demuestra que los vendedores no fueron responsables sino que fue causada por hechos voluntarios (dinamitazos en la construcción de Totes) y hechos fortuitos (rotura de la matriz de Aguas del Illimani). Para otorgar una respuesta adecuada a la infracción, primero se contextualiza la decisión asumida por los de instancia, y en función a ello resolver la problemáticaplanteada. La Sentencia Nº 499/2007 de 22 de diciembre de 2007, encuentra como fundamento para la decisiónrespecto al daño causado a los actores por los recurrentes, el hecho que se tenía como antecedente que los anteriores propietarios Sres.Pacello- ofertaban la casa como terreno porque estaba mal construida y deterioradaen la suma de $us. 25.000 a 30.000, porque era una casa de adobe que no tenía cimientos y fue en ese estado que fue adquirido  por Luis Orozcoy Jannet Romero “es decir como terreno y sin mejoras”; sin embargo los compradores luego, de hacer algunos cambios no en la estructura del inmueble- vendieron como casa con “todos sus usos y costumbres” a Reynaldo Rojas Borda y Marcela del Rosario López Vergara en la suma de $us. 65.000 es decir “con la posibilidad de servirse del bien raíz de emplearla y utilizarla para beneficio de los actores”. Es en ese contexto que el Juez de origen definió el daño causado, que nace del hecho que los demandados conociendo que ese bien adquirido como lote por las deficiencias que presentaba, hubiere sido vendido en posterior a los ahora actores como si se tratase de un bien inmueble apto para habitarla y servirse de sus beneficios, falencias estructurales del inmueble que se evidenciaron por los hechos ocurridos en posterior; por lo que el daño tuviera como parámetro esa desproporción o desequilibrio ocasionado en la venta como inmueble. Razonamiento que fue confirmado por el Autode Vista, que hoy se pretende revertir.

Sobre lo manifestado, la alegación de violación del principio de verdad material aduciendo que no hubiera apreciación deforma adecuada de la prueba, no tiene sustento, porque, conforme la decisión de los de instancia, el daño causado no está en el deterioro y destrucción del inmueble, sino que el hecho que los demandadosconociendo que el bien fue adquirido como un lote por su precariedad en su edificación lo hubiera vendido en posterior, con algunas mejoras, como si se tratase de un bien inmueble y no como lote- que podía satisfacerlas necesidades de los actores, en ese connotación es irrelevante los actos como la rotura de la matriz de Aguas del Illimnai o la construcción aledaña de Totes que arguyenlos recurrentes, porque esos actos solo pusieron al descubierto las deficienciasexistentes, siendo también insustancial que ellos no hubieran sido los constructores del bien inmueble, porque la culpa se encuentra en el conocimiento del estado precario que tenía dicho bien.

Es también necesario aclarar que la determinación decondena, no está sujeto a los términos contractuales de la transferencia, comoseha manifestado precedentemente, por lo que no tiene asidero instar en que la venta haya sido perfecta.

Respecto a las aparentes contradicciones de la declaración denulidad y el pago de daños y perjuicios, se debe manifestar que dicho alegato recursivo no fue propuesto ante el Tribunal de apelación, que como es lógico, no se tiene pronunciamiento al respecto, para que sobre esa base se pueda hacer un examen del mismo, por lo que el alegato en casacióncontraria el principio del per saltum,al no haberse acudido a los Tribunales inferiores con ese agravio y propender en esta sede un pronunciamiento.

Por otro lado acusa violación delas normas propias de los contratos, porque al haber participado Mutual La Paz del contrato que se pretendió la nulidad total debió citarse a esa institución para que asuma su defensa. Al particular, se debe señalara que si bien existió, entre otros, una pretensión nulificante de los actores de la Escritura Pública Nº 389/94, en el cual se estableció la transferencia, sin embargo, esa infracción al presente resulta desacertado, porque al haberse establecido en Sentencia la desestimación de esa pretensión, declarando improbada la misma, y al no haberse recurrido en casación de la confirmación en alzada, ésta quedó ejecutoriada, por lo que en esos términos es insustancial que se alegue la incorporación de la institución crediticia, cuando en casación no se discute en absoluto la relación contractual que emana de esa transferencia, no obstante lo referido, sobre el mismo agravio se refirió el Auto Supremo Nº 612 de 2 de diciembre de 2013 de la Sala Civil Liquidadora, desestimando la inserción de la Mutual la paz en la litis, por lo que resulta intrascendente la infracción que reiteradamente se deduce cuando ya se dio respuesta al mismo. Por lo manifestado, el recurso de casación en el fondo se declara infundado.

Por lo expuesto este Tribunal de casación emite Resolución en la manera determinada por los arts. 271-2)  y 273 del Código de Procedimiento Civil. 

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 num. 2)  y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO, el recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 660 a 664 vta., interpuesto por Luis Orozco Abraham y Jannet Romero de Orozco contra el Auto de Vista Nº 138/2014 de 05 de mayo de 2014. Con costas.

Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 1000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero