TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                              S A L A   C I V I L



Auto Supremo: 70/2015

Sucre: 30 de enero 2015

Expediente: LP-144-14-S

Partes: Juan Marca Quispe. c/ Arturo Sánchez Mamani y Otros.

Proceso: Usucapión.

Distrito: La Paz.

                                                                                               

VISTOS: El recurso de casación cursante de fs. 403 a 404 de obrados, interpuesto por Juan Marca Quispe contra el Auto de Vista Nº S-101/2014 de 21 de marzo 2014, cursante de fs. 398 a 401 vta., pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro el proceso de Usucapión, seguido por Juan Marca Quispe contra Arturo Sánchez Mamani y Otros; concesión de fs. 424, los antecedentes procesales; y,


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, El Juez Séptimo de Partido en lo Civil y Comercial de la Capital La Paz, mediante Sentencia Nº 217/2010 de 15 de mayo 2010, declaró PROBADA la demanda de fs. 21 subsanada a fs. 26 e improbada la tercería de dominio excluyente interpuesta a fs. 58 a 59 por Octavio Ramos Mamani, de conformidad a lo dispuesto por el art. 364, 367-I, y en su mérito se declara por operada la prescripción adquisitiva en favor de juan Marca Quispe sobre el lote de terreno ubicado en el lote 2, manzano 2 de la zona alto pasankeri, Kenani Pata u hoyada norte de la ciudad de La Paz, con una superficie de 187.75 m2 (conforme al pago de impuestos sobre bienes inmuebles) debiendo inscribir su derecho propietario en la oficina de derechos Reales, para cuyo fin se dispone franquear testimonio de ley dirigido a dicha oficina con inserción de los recaudos legales de rigor.


Deducida la apelación por el interesado y remitida la misma ante la instancia competente, la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, mediante Auto de Vista Nº S-101/2014 de 21 de marzo, Anuló obrados hasta fs. 17 inclusive disponiendo que el Juez inferior en grado regularice procedimiento conforme a las observaciones contenidas en el fallo de segunda instancia.


En conocimiento de la determinación de segunda instancia, la demandante interpuso recurso de casación, mismo que se pasa a analizar.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Que el Ad quem habría señalado que  se habría omitido citar a Julieta Urquiola de Marca, quien también seria compradora del inmueble objeto de la Litis situación que desnaturalizaría la usucapión ya que ninguna parte de la norma dispondría que debería citarse a todo los que compraron el inmueble en litigio, y no se habría tomado en cuenta que la literal de fs. 2 y vta., solo habría sido adjuntada como prueba de que el demandante entro en posesión del inmueble, y tampoco se habría tomado en cuenta que la persona que se pretende integrar seria esposa del demándate no tomando en cuenta el art. 112 del CF. sobre los bienes comunes por subrogación, razón por la que el Tribunal de Alzada habría realizado una mala aplicación del art. 17 de la ley 025.


Que el Auto de Vista recurrido en u primer momento  y en una flagrante contradicción entraría  a analizar la Sentencia, lo que haría que el Auto de Vista recurrido sea contradictorio ya que no podría anular obrados y luego revisar el recurso.


Finalmente solicita se dicte Auto Supremo casando en el fondo el Auto de Vista  impugnado y en consecuencia se falle en lo principal manteniendo firme la Sentencia Nº 217/2010.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN

El recurrente plantea el recurso de casación en el fondo, por lo que es necesario señalar que siendo el Auto de Vista recurrido, anulatorio, se entiende que el mismo no resolvió el fondo del litigio, en cuyo mérito contra esa resolución lo que corresponde es plantear recurso de casación en la forma. Sin embargo no obstante la deficiencia del recurso de casación, del análisis del mismo se tiene que el fundamento vertido refiere íntegramente a la decisión anulatoria del Auto de Vista, que discrepa en la forma la decisión asumida, por lo que en observancia del principio Pro Actione, y la SCP Nº 2210/2012 de 8 de noviembre, se hace las siguientes consideraciones:

El recurrente acusa que el Ad quem habría señalado que se omitió citar a Julieta Urquiola de Marca, quien también seria compradora del inmueble objeto de la Litis, sin tomar en cuenta que la persona que se pretende integrar seria esposa del demándate, no tomando en cuenta el art. 112 del CF., sobre los bienes comunes por subrogación; corresponde señalar que la usucapión es un modo de adquirir la propiedad de una cosa, mediante la posesión de la misma por el tiempo determinado por la Ley, demandar esta acción compete a aquella persona que ha poseído una cosa y tiene la necesidad de poner fin a un estado de hecho sobre el derecho propietario del bien inmueble que posee. En este sentido es necesario señalar que la adquisición del derecho propietario vía usucapión no nace de un contrato de compra venta, sino de la posesión como hecho positivo y factor esencial de la prescripción adquisitiva en favor del actor.

Del análisis de Auto de Vista recurrido se tiene que el Tribunal de Alzada anuló obrados bajo el argumento de que se habría vulnerado el debido proceso, al no haber incluido en el proceso a la otra compradora del bien inmueble en cuestión, quien también tendría derechos espectaticios sobre el bien objeto de la demanda, que además resultaría ser la esposa del actor; razonamiento que nace desde una perspectiva limitada del contexto en que se desarrolló el proceso, pues el Ad quem erradamente entiende que el supuesto que daría lugar a la pretensión fuere el título adquisitivo en el que intervino el actor conjuntamente Julieta Urquiola de Marca, sin tener en cuenta que el supuesto generador de esa pretensión radica en la posesión que alega tener sobre el inmueble el demandante, consiguientemente el Tribunal de alzada al encontrar aparentes derechos espectaticios de Julieta Urquiola de Marca, está desnaturalizando el presupuesto generador de la pretensión demandada que no es otro que la posesión del usucapiente y que a efectos de demostrar que está tuvo un inicio pacífico y libre de violencia, el actor tarjo como antecedente ese aparente contrato de transferencia cursante a fs. 2 y vta., que no debe confundirse como sustento de la pretensión, sino como una referencia del antecedente de la posesión, que en definitiva se constituye en el sustento real de la pretensión.

Por otra parte Julieta Urquiola de Marca no tiene derecho propio sobre el bien inmueble en cuestión, sino derivado del derecho de posesión  del actor  que resulta ser su esposo, en este entendido no se le generaría ningún agravio, ya que el presupuesto esencial para adquirir la propiedad por usucapión es la posesión en la que alega encontrarse el actor junto a su esposa, y no la adquisición o titularidad del bien inmueble en cuestión por compra venta, que pretende hacer valer el tribunal de alzada a través de su razonamiento que dista del instituto jurídico de la usucapión.

Así también, esta situación lejos de generar un efecto negativo y dejar en indefensión a esta Julieta Urquiola, generará un efecto positivo, en el entendido de que los derechos espectaticios a que hace referencia el Ad quem no se verían afectados, por la no participación de la esposa del actor, toda vez de que de operar la usucapión el efecto adquisitivo beneficiara a Juan Marca Quispe y Julieta Urquiola de Marca. Resultando de esta manera, evidente el agravio acusado por el ahora recurrente. Sin embargo, no obstante ello, esto no amerita  la nulidad del Auto de Vista, toda vez que si bien el Tribunal de alzada se excedió en la nulidad, no es menos evidente que de la revisión de la Sentencia de fs. 276 a 281 vta., se advierte que la misma carece de una debida motivación lo que amerita la modulación de la nulidad dispuesta por el Ad quem en resguardo del principio de eficacia.

En cuanto a que el Auto de Vista recurrido sería contradictorio ya que después de anular obrados, entraría  a analizar la Sentencia; al respecto se debe señalar que de la revisión de Auto de Vista recurrido se tiene que el tribunal de Alzada observo que el juez A quo no habría compulsado debidamente la certificación de fs. 57, para determinar quién era el anterior dueño del bien Inmueble a usucapir, como uno de sus fundamentos para dictar la nulidad de obrados, asimismo se tiene que en relación a la participación del tercero que se apersono al proceso con la pretensión de que se le reconozca su derecho propietario excluyente sobre el bien inmueble a usucapir, el Juez de primera instancia incurrió en error al confundir las instituciones procesales del tercerista y el tercero. En este entendido el Juez A quo debe tomar en cuenta que:

Siendo la usucapión un modo originario de adquirir la propiedad y para que proceda, ésta debe contener tres requisitos que son: la posesión continuada durante diez años, la posesión pacífica y la posesión ininterrumpida por ese tiempo, cumplidos los mismos y una vez declarada judicialmente produce un doble efecto, adquisitivo para el que logra la usucapión y extintivo para la persona que pierde el derecho propietario del inmueble, razón por la cual, para que ese efecto se produzca de forma válida y eficaz, es indispensable en Sentencia determinar contra quien debe operar el efecto extintivo de la usucapión, solo así la Sentencia que declare la usucapión producirá válidamente ese doble efecto.

Ahora bien de la revisión de la Sentencia de primera instancia a criterio del Juez A quo, Juan Marca Quispe se encuentra en posesión del inmueble objeto de Autos, en forma ininterrumpida, pacífica y publica por más de diez años sobre 187.75 m2, sin interferencia alguna por terceras personas; a lo que fundamento que los propietarios a titulo hereditario sobre 4.442.52 m2, son Arturo Sánchez Mamani y Octavio Ramos Mamani, siendo este último quien interpone  tercería de dominio excluyente, que fue declarada improbada por el A quo quien al margen de reconocer que el tercerista habría acreditado su derecho propietario, le aclara que este no habría realizado reclamo alguno en relación al inmueble en posesión del actor, fundamentado además que no habiendo embargo dispuesto, la tercería no tendría razón de ser.

En este entendido resulta necesario aclarar que el Auto Supremo Nº 528/2012 respecto a la tercería y el tercero, citando a Gonzalo Castellanos Trigo, señala: Nuestro procedimiento civil regula la participación de los terceros con el título de "tercerías"... Sin embargo, confunde totalmente los conceptos de terceros y terceristas, o dicho de otra manera, entremezcla ambas participaciones procesales, cuando jurídicamente son totalmente distintas, y, por consiguiente, nos lleva a una mala aplicación de estas instituciones procesales". A tal efecto, también señala que: "Tercero es el que interviene en el proceso; empero, cuando es admitido en el proceso, deja de ser tercero para convertirse en parte del proceso, por tener algún interés en la pretensión objeto del proceso. Mientras que el tercerista es la persona que no tiene ningún interés en la pretensión del proceso, y solo ingresa al juicio, para solicitar un desembargo o la preferencia del pago, y una vez conseguido su objetivo sale del proceso, empero jamás se convierte en parte del proceso". (Análisis Doctrinal y Jurisprudencial del Código de Procedimiento Civil Boliviano).

De la anterior se tiene que en el caso presente Octavio Ramos Mamani se apersona al proceso como tercero excluyente cuya pretensión es que se le reconozca su derecho propietario excluyente sobre el bien inmueble a usucapir, por lo que mencionamos de manera precedente, el planteamiento de dicha tercería (tercero) de dominio excluyente debió ser analizado y considerado en ese sentido, ya que necesariamente quien tiene algún interés en la pretensión objeto del proceso se apersona al proceso como "tercero" a los fines justamente de que siendo tercero pueda formar parte del proceso, y no "tercerista" que tenga el propósito de limitar y hacer valer su derecho de dominio sobre algún bien que haya sido embargado para luego retirarse del proceso.

En virtud a estos antecedentes y existiendo en el proceso un tercero que se apersonó al proceso alegando derecho propietario excluyente sobre el bien inmueble en cuestión, corresponderá al Juez de la causa determinar si el tercero acreditó su derecho total o parcialmente sobre el bien inmueble a usucapir  y en qué medida el efecto extintivo de la usucapión podría alcanzar al tercero o a los demandados, ya que con dicha exigencia se otorga mayor seguridad jurídica no solo para el demandante sino también para terceros quienes se pudieran ver afectados con el efecto extintivo de la usucapión.  

Por lo que, conforme el fundamento esbozado, corresponde reconducir la nulidad dispuesta toda vez que resulta trascendente determinar si de operar el efecto extintivo de la usucapión en qué medida alcanzará o no, al tercero, a los demandados o a ambos; fundamentos aquí expuestos que son los que determinan la nulidad de obrados y no los expuestos en el Auto de Vista recurrido.

Por todo lo manifestado, corresponde a este Supremo Tribunal fallar en la forma prevista por los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I, num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, en aplicación de los Arts. 271num.2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación cursante de fs. 403 a 404 de obrados, interpuesto por Juan Marca Quispe contra el Auto de Vista Nº S-101/2014 de 21 de marzo 2014, cursante de fs. 398 a 401 vta. Con la aclaración de que se reconduce la nulidad dispuesta por Auto de Vista Nº S-101/2014, hasta fs. 27, y se determina que la nulidad de obrados alcanza únicamente hasta fs. 276 inclusive, es decir hasta la Sentencia Nº 217/210 de fs. 276 a 281 vta., disponiendo emitirse nueva Resolución sin espera de turno en base a los fundamentos expuestos en el presente Auto Supremo.

Sin costas, por la modulación establecida.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero