TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

     S A L A  C I V I L


Auto Supremo: 41/2015

Sucre: 23 de enero 2015

Expediente:        CB- 116 14 S

Partes: Erika Lorena Chequer Ferrufino. c/ Alberto Aguirre Soria y presuntos

            interesados.

Proceso: Ordinario, reconocimiento de filiación y cancelación de partida de

              nacimiento.   

Distrito:        Cochabamba.

VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 130 a 137 interpuesto por Erika Lorena Chequer Ferrufino representada por Oscar Julián Fernández Coca, contra el Auto de Vista Nº 09/2014 de 27 de junio de 2014 de fs. 126 a 127 pronunciado por la Sala Familiar, Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, en el proceso ordinario de reconocimiento de filiación y cancelación de partida de nacimiento seguido por la recurrente contra Alberto Aguirre Soria y presuntos interesados; sin respuesta al recurso; el Auto de concesión de fs. 141; los antecedentes del  proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:   

I.1.- Sustanciado el proceso en primera instancia, el Juez de Partido Quinto de Familia de la ciudad de Cochabamba, mediante Sentencia de 02 de octubre de 2012 de fs. 96 a 98 y vta., declaró improbada la demanda (fs. 21-23 subsanada, modificada y ampliada de fs. 26-28 y 31). 

I.2.- En apelación la indicada Sentencia interpuesta por la demandante a través de sus apoderados, la Sala Familiar, Niñez y Adolescencia y Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, por Auto de Vista Nº 09/2014 de 27 de junio de 2014 de fs. 126 a 127, confirmó la sentencia; en contra de esta Resolución de segunda instancia, la demandante a través de apoderado interpuso recurso de casación en la forma y en el fondo. 

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del contenido del recurso de casación se resume lo siguiente:

Indica que solo se hizo una transcripción del art. 59 IV de la Constitución Política del Estado y no se tomó en cuenta que está en controversia un acto de inscripción de una partida de nacimiento efectuada por responsables de su cuidado donde su persona no ha tenido participación directa, dejando de lado que ya tenía una identidad y filiación reconocida con relación a sus padres Cesar Chequer Nacif y Silvia Luz Ferrufino Coca.

Refiere aplicación errónea de art. 174 del Código de Familia, norma legal que establece el derecho de filiación paterna y materna, siendo eso precisamente lo que persigue su persona con la demanda de reconocimiento de filiación para llevar el apellido de sus progenitores y en ningún momento habría interpuesto demanda de establecimiento de filiación como erróneamente se determinó en sentencia.

Indica que el Tribunal de Alzada no se percató de la documental de fs. 8 que corresponde al Acta de declaración jurada voluntaria notariada que prestó su madre Silvia Luz Ferrufino Coca donde habría afirmado que el padre biológico de su persona (demandante) fue Alberto Aguirre Soria y que lleva el apellido “Chequer” debido a que su madre contrajo matrimonio con Cesar Antonio Chequer Nacif.

Que, el reconocimiento de su filiación como Erika Lorena Chequer Ferrufino, fue la adoptada por su persona en mérito al derecho fundamental de su identificación paterna y materna con relación a sus padres Cesar Chequer Nacif y Silvia Luz Ferrufino Coca, habiendo ejercido con esa identificación su vida social, familiar y formación profesional, quienes le habrían brindado todo el apoyo paterno, cuidado y protección a lo largo de su vida.  

Señala que ante esa relación fidedigna de hechos de tanta trascendencia, no se la puede negar la cancelación de una partida de nacimiento con la cual personalmente no se halla identificada, privándole el derecho a la identificación con la que se formó y se encuentra en pleno ejercicio; indica además que su progenitor (Alberto Aguirre Soria) nunca se preocupó por ella, ni le conoció en vida ni mucho menos le dio el trato de padre, desconociendo su paradero, patrimonio y familia al no haber tenido ninguna relación con esa persona; bajos esos argumentos considera que se aplicó erróneamente el art. 10 del Código Civil.

Indica que el Auto de Vista no especifica los argumentos del recurso de apelación, acusando al mismo tiempo la violación del art. 190 del Código de Procedimiento Civil por falta de valoración de las pruebas de fs. 33, 34, 49, 51.

Por otra parte denuncia la violación de los arts. 2, 175, 182, 192 del Código de Familia y arts. 19, 64 y 83 de la Constitución Política del Estado, señalando entre otros aspectos que no se consideró el interés personal de la demandante y menos sus derechos fundamentales.         

En base a esos antecedentes en su petitorio solicita que se CASE el Auto de Vista y se declare probada la demanda.            

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Si bien el apoderado de la recurrente indica interponer recurso de casación en el fondo y en la forma, sin embargo del contenido del recurso se advierte que la mayor parte son argumentos de fondo, en cuyo petitorio se pide casar el Auto de Vista, no existiendo ninguna petición que responda a recurso en la forma, por lo que se trata únicamente de recurso de casación en el fondo, y en ese sentido será considerado el mismo.

La actora en su demanda indica que su persona nació el 29 de enero de 1979 y tiene por padre biológico a Alberto Aguirre Soria y como madre a Silvia Ferrufino Coca y en fecha 14 de febrero de 1979 fue inscrita en la O.R.C. Nº 1217, Libro 5, Partida Nº 54, en cuyo acto administrativo su persona no tuvo ninguna participación directa; posteriormente el 30 de octubre de 1995 fue nuevamente inscrita en la O.R.C. Nº D-4, Libro 224, Partida 3082 consignando esta vez como padre a Cesar Antonio Chequer Nacif, manteniendo como madre a la misma persona, y reconoce a éstos últimos como a sus verdaderos padres, identificándose plenamente con esta última filiación familiar, ya que con esa identificación habría desarrollado su vida social, familiar y formación profesional, quienes le habrían brindado todo el apoyo paterno, cuidado y protección a lo largo de su vida.

Por otra parte, en el curso del proceso y en su recurso de casación manifiesta que nunca conoció a su progenitor biológico Alberto Aguirre Soria y nunca se preocupó por ella ni mucho menos le dio el trato de padre, afirmando que no ha tenido ninguna relación familiar con esta persona, aspectos que no habrían sido tomados en cuenta por los Jueces de instancia, siendo éstos en lo esencial los reclamos formulados en el recurso de casación.

De los antecedentes expuestos  se advierte que la parte actora tiene dos partidas de nacimiento que registran dos filiaciones paternas distintas, una que corresponde a la relación biológica de padre e hija y otra que no guarda relación  con ese vínculo biológico, pero que corresponde a la realidad social y jurídica en que se desenvolvió la vida de la demandante.

Establecido lo anterior diremos que, tradicionalmente se consideró a la filiación como aquel vínculo que se establece entre padre e hijo en virtud a los lazos biológicos que lo sustentan; sin embargo, esa forma de concebir a la filiación como vínculo jurídico derivado de la relación biológica, no es absoluta, porque en muchos casos el vínculo filial no tiene como sustento el factor biológico, situación que se da en casos de adopción, de inseminación artificial de espermatozoides de donantes, de algunos casos de reconocimientos voluntarios inclusive, circunstancias en las que el paradigma de la relación biológica como sustento de la filiación  queda en segundo plano, definiéndose la paternidad y el vínculo filial por la voluntad libre de quien decide asumir  la responsabilidad paterna. En ese sentido resulta necesario esbozar una nueva concepción de la filiación que resalte el vínculo jurídico  que genera la relación de padre e hijo del cual derivan derechos y obligaciones.

En ese contexto, instituida una filiación paterna no es posible el establecimiento de otra distinta sin que previamente se hubiere desplazado la primera, en otras palabras, establecido un vínculo jurídico filial éste debe desaparecer o desplazarse antes de instituirse otro vínculo jurídico filial distinto, sin embargo, en la vida cotidiana resulta innegable que, por diversas circunstancias, sin que opere el desplazamiento de la  filiación inicial se instituya otra u otras distintas, lo que genera conflictividad que lamentablemente no encuentra solución normativa, porque, como es lógico, el legislador no avizoró una solución a ese problema  en el entendido de que todos actuarían conforme a la previsiones legales en cuyo mérito antes de instituir una nueva filiación se debería desplazar la anterior.

La falta de solución normativa no implica que el problema sea inexistente o que el mismo no merezca una solución jurídica, pues, es deber del Estado garantizar la armonía social, reconocido como principio fundamental de la función jurisdiccional, en virtud a ello,  la solución al conflicto deberá emerger de la consideración de principios y valores que garanticen a las partes el reconocimiento de sus derechos subjetivos.

En ese marco, conviene precisar que toda persona tiene derecho a la identidad que supone su identificación familiar, cultural y nacional, derecho que se encuentra reconocido por tratados y convenciones internacionales, que rescatan como elementos esenciales del mismo el derecho a tener un nombre y apellidos, a estar debidamente inscrito en el registro civil, a tener una filiación, a la nacionalidad, a pertenecer a un grupo cultural y compartir con sus integrantes religión, idioma o lengua, sin que eso pueda ser entendido como razón para contrariar  ninguno de sus derechos.

El derecho a la identidad también comprende el derecho que tiene toda persona a conocer su origen y conocer a sus padres biológicos, en la medida en que esto sea posible, por otra parte supone también el derecho a preservar su identidad y sus relaciones familiares.

Como se puede advertir el derecho a la identidad resulta muy complejo, sin embargo esa complejidad permite a toda persona tener alternativas respecto a su identidad, por ejemplo, en virtud al derecho que tiene de conocer su origen y a sus padres biológicos, toda persona podría, en los casos permitidos, impugnar aquella filiación que no guarde correspondencia con ese vínculo biológico; empero, en consideración al derecho a preservar su identidad y sus relaciones familiares, toda persona podrá defender la filiación que ostenta, aún ésta no corresponda a los lazos biológicos, cuando la misma fue instituida por un reconocimiento exento de vicios en el consentimiento del reconociente, y de la misma derivaron efectivas relaciones familiares que no pueden verse afectadas o truncadas porque ello supondría afectación al derecho a la identidad de la persona con los consiguientes perjuicios que ello implica, más aún cuando ya se tiene una trayectoria de vida por muchos años.

Establecido lo anterior diremos que cuando una persona ostente doble partida de nacimiento con vínculos paterno filiales distintos, sin que el primigenio hubiera sido excluido o desplazado previamente, cada caso concreto deberá ser considerado y resuelto de forma particular. Si por ejemplo,  quien alude tener dos filiaciones paternas distintas pretende invalidar aquella que no corresponde al vínculo biológico, podrá impugnarla buscando su ineficacia y el consiguiente reconocimiento de aquella que guarde relación con los lazos biológicos que pretende hacer prevalecer.

En el caso de Autos, esa solución no corresponde, porque la filiación que se pretende hacer prevalecer es aquella  que guarda relación con la realidad social y jurídica en que se desenvolvió la parte actora, y no la que guarda relación son los lazos biológicos, en otras palabras la actora busca el reconocimiento de su derecho a la identidad entendido como el derecho que tiene a preservar no solo el nombre y apellido que ostenta sino a mantener los lazos y relaciones familiares que se han generado y desarrollado eficazmente en relación a aquel vínculo filial paterno que pretende prevalezca.

Revisada las pruebas que cursan en el proceso, se evidencia que la madre de la recurrente reconoce que el padre biológico de su hija (demandante) es Alberto Aguirre Soria de quien indica desconocer su paradero y cualquier otra información; aclara que su nombrada hija lleva el apellido “Chequer” debido a que su persona contrajo matrimonio legal y formal con Cesar Antonio Chequer  Nacif con quien realizaron los trámites correspondientes para su inscripción en el Registro Civil como hija de matrimonio (fs. 8).

Por otra parte se tiene las declaraciones testificales que cursan de fs. 82 a 85 donde los cuatro testigos manifiestan de manera uniforme que conocen como padres de la demandante a Cesar Antonio Chequer Nacif y Silvia Ferrufino Coca con quienes habría vivido desde su niñez; señalan además que fue Cesar Antonio Chequer Nacif quien le llevaba a la escuela. Del mismo modo existen las documentales de fs. 49 y 51 consistentes en Diploma de Bachiller en Humanidades y Título en Provisión Nacional y demás documentos personales y pasaporte internacional que cursan de fs. 5 a 7, 10 a 12, 33 a 34 donde la demandante lleva los apellidos de “Chequer y Ferrufino”.

Las indicadas pruebas demuestran de manera contundente que la recurrente ha tenido a lo largo de su vida como padres a Cesar Chequer Nacif y Silvia Ferrufino Coca, siendo este vínculo jurídico materializado en esa filiación el que en realidad ha surtido a lo largo del transcurso de muchos años sus verdaderos efectos de relación de familia entre la recurrente y las nombradas personas; en esta relación familiar se estima que se han generado y se encuentran consolidados los vínculos afectivos de sentimiento paterno-filiales inherentes a la calidad de padremadre e hija, dando señales de oportunidad real de vida y desarrollo en familia con todos los derechos, deberes y obligaciones de carácter recíproco entre sus miembros componentes, aspecto que no puede ser desconocido por la trascendencia que ello implica en una vida familiar.

En tanto que la primera filiación paterna con relación a Alberto Aguirre Soria, no concurren los aspectos señalados que caracterizan a una familia como tal, encontrándose la misma completamente desprovista de los elementos esenciales constitutivos tanto materiales con afectivos y/o espirituales que hacen al vínculo jurídico filial, por lo que dicha partida no tiene sentido de su existencia, correspondiendo ser cancelada de los registros.  

El Juez de la causa como el Ad-quem no tomaron en cuenta los aspectos anteriormente señalados, los mismos que se consideran esenciales para la consolidación y permanencia de una familia, toda vez que constituyen un estímulo de vida tanto en lo espiritual, afectivo como en lo material, desarrollo y superación, los cuales se habrían dado en el caso presente a lo largo de muchos años entre los miembros integrantes de la segunda filiación familiar; desde esa perspectiva se encuentran fundados los reclamos de la recurrente; sin embargo en cuanto al reconocimiento judicial que solicita de la segunda filiación, éste no corresponde por cuanto la misma ya se encuentra debidamente consolidada en el Registro Cívico desde varios años atrás y sobre todo ha surtido sus efectos materiales en las relaciones familiares entre sus miembros integrantes conforme se tiene señalado anteriormente, aspecto éste que debe primar por encima de cualquier otra circunstancia, y como consecuencia de esta realidad objetiva y jurídica, la segunda filiación que lo identifica a la recurrente con el nombre de: “ÉRIKA LORENA CHEQUER FERRUFINO” registrada en la Oficialía D-4, Libro Nº 224, Partida 3082, Folio 1 del Departamento de Cochabamba, Provincia Cercado, mantiene su plena vigencia.   

Por todas las consideraciones señaladas, corresponde emitir Resolución en la forma prevista por el art. 271 num. 4) con relación al art. 274 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 41 y 42 parágrafo I numeral 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación de los arts. 271 num. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil CASA PARCIALMENTE el Auto de Vista Nº 09/2014 de 27 de junio de 2014 de fs. 126 a 127 y deliberando en el fondo declara probada en parte la demanda de la actora, y consiguientemente se dispone la cancelación de la Partida de Nacimiento en la Oficialía de Registro Civil (hoy Registro Cívico) Nº 1217, Libro Nº 5, Partida Nº 51, inscrita el 14 de febrero de 1979 que corresponde a Érika Lorena Aguirre Ferrufino, debiendo para tal efecto librarse por el Juez de origen, la respectiva provisión ejecutoria de ley. Sin responsabilidad por ser excusable.

Regístrese, comuníquese y devuélvase,

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Abog. Gonzalo Rojas Segales

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero