TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                              S A L A   C I V I L 



Auto Supremo: 14/2015

Sucre: 14 de enero 2015

Expediente: CB-118-14-S

Partes: Casta Emma de la Riva. c/ José Wilfredo Torricos y otros.

Proceso: Fraude Procesal.

Distrito: Cochabamba.


VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Lilia Garraffa Méndez de Pinto, cursante de fs. 480 a 483 contra el Auto de Vista N° 119/2014 de 2 de junio de 2014 cursante a fs. 472 a 476, emitida por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso ordinario de Fraude Procesal interpuesto por Casta Emma de la Riva contra José Wilfredo Torricos y otros, concesión de fs. 503, los antecedentes procesales; y,


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


Que, tramitada la causa, el Juez de Partido Segundo en lo Civil de la Capital - Cochabamba, mediante Sentencia Nº 52/2011 de fecha 20 de Diciembre de  2011, cursante en fs. 385 a 389 vta., declaró PROBADA la demanda de 12 de diciembre del 2000 fs. 80-83 formulada por Casta Emma de la Riva  en cuanto a la declaración de fraude procesal  dentro del proceso ordinario “nulidad de Poder, de documento de préstamo, de venta judicial, de interdicto de adquirir y acta de posesión, de sus registros en derechos reales y de usucapión”. Basado en la recuperación del documento considerado decisivo después de pronunciada la Sentencia, la acreditación con el mismo de su legitimación activa para demandar la nulidad de los referidos documentos, IMPROBADA en cuanto a la ocultación de los de dicho documento decisivo por parte de los demandados e IMPROCEDENTE  en cuanto al proceso de usucapión anteriormente tramitado, probadas en parte los argumentos de la defensa  planteada por el defensor de oficio de Wilfredo, María del Rosario y Yolanda Montalvo Torrico por memorial  de fs. 100, así como por la codemandada Lilia Garrafa de Pinto a través del memorial de 28 de noviembre de 2001 en cuanto a la existencia de cosa juzgada y la preclusión del plazo  para intentar el fraude procesal  con referencia  a la sentencia de usucapión inicialmente intentada e improbadas en cuanto a la inexistencia de elementos  que demuestren el fraude procesal y la falta de legitimación de la actora para intervenir en el proceso de nulidad de documentos  y de trámites procesales posteriormente seguido.


Deducida la apelación por la interesada y remitida la misma ante la instancia competente, la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, mediante Auto de Vista N° 119/2014 de 2 de junio confirmó la Sentencia Apelada.


Ante la determinación adoptada por el Ad quem, la interesada interpuso recurso de casación, conforme consta de fs. 480 a 483, mismo que se pasa a considerar.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


1.- Que existiría violación del art. 297 del CPC, al confirmar  en el Auto de Vista  la Sentencia de primera instancia en cuyo argumento es que por causa de olvido  o por otro motivo de fuerza mayor el documento de anticrético no fue presentado, en violación del artículo antes citado porque el olvido de parte de Casta Emma  de la Riva  de presentar el documento no sería fuerza mayor y tampoco sería argumento para declarar probada la demanda  por recuperación de documento, en este sentido no se habría acreditado cual fue el motivo de fuerza mayor, por lo que sin que se cumpla este elemento y no considerando que el art. 297 inc. 4) del CPC no legislaría el fraude procesal se habría confirmado la Sentencia apelada.

Por otra parte el documento de anticrético no sería decisivo en relación al proceso de nulidad de poder en razón de que solo acreditaría que los esposo Montalvo le habrían otorgado en anticrético el inmueble a Jorge Vargas esposo de la actora y que los esposos Montalvo podían vender el inmueble a otros interesados.


2.- Que existirá violación del art. 297 inc. 3) del CPC, ya que se habría aplicado indebidamente este artículo que nada tendría que ver con la recuperación del documento por fuerza mayor, haciendo constar que los inc. 3 y 4  del art. 297 del CPC, se referirían a dos causales distintas para la revisión extraordinaria de la sentencia, aspecto que no habría sido tomado en cuenta por los jueces de instancias. En este entendido existiría contradicción porque en la Sentencia se hace referencia a que el fraude procesal no se configura por la causal 3) del art. 297 del CPC que establece la causal de fraude procesal, en este sentido de ninguna manera podría haberse declarado el fraude procesal por la recuperación de documento decisivo detenido por fuerza mayor (inc. 4) del CPC), ya que este inciso nada tendría que ver con el fraude procesal, más aun si la Sentencia determino que se descartaba el inc. 3) del art. 297 del CPC.

3.- Que existiría violación del art. 397 del CPC, porque se haría una valoración errónea del documento de anticrético considerado decisivo para la declaración del fraude procesal no sería decisivo ya que solo sería un documento de anticrético que de ninguna manera determinaría que el capital de anticrético  seria el precio de venta a favor de Jorge Vargas esposo de la actora, puesto que solo establece la opción de que los propietarios  podían venderá terceros o a Jorge Vargas.


4.- Que el ad quem determino que el documento nos seria fraguado conforme el art. 180 de la CPE lo importante es establecer la verdad material, por lo que el documento es un documento que no merecería fe probatoria para considerarse como un documento decisivo en el fraude procesal, no considerándose este documento en su falsedad por la diferencia de fechas entre el papel sellado y la fecha de contrato.


5.- Que el Auto de Vista no habría resuelto los puntos de apelación, puesto que no habría considerado el art. 236 del CPC en relación al punto apelado de la contradicción en la Sentencia, sin fundamentar por qué no existiría contradicción.


Finalmente, solicita se case el Auto de Vista recurrido  y se declare improbada  la demanda en todas sus partes o en su caso se anule obrados hasta se dicte un nuevo Auto de Vista.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

De la revisión y análisis del recurso de casación se tiene que el mismo contiene agravios de forma y fondo por lo que, primero se pasará a considerar el agravio de forma, ya que de evidenciarse vicios de procedimiento implicaría emitir una resolución anulatoria, por lo que se pasa a resolver el mismo en los siguientes términos:

En la forma.-

En cuanto que en el Auto de Vista no se habría resuelto todos los puntos de apelación, en relación al punto apelado sobre la contradicción en la Sentencia; a esto corresponde precisar que de la revisión del Auto de Vista recurrido, se evidencia que el Ad quem al respecto en el Segundo Considerando, quinto punto de apelación, sobre que existiría contradicción en la Sentencia de primera instancia, después de una fundamentación en relación a la parte considerativa y resolutiva del Auto de Vista recurrido concluye: “En ese contexto, no existe ninguna contradicción en la parte resolutiva de la Sentencia…”, por lo que de la estructura de la Resolución recurrida, se entiende que ésta ha dado respuesta los cinco puntos de apelación, en tal circunstancia no resulta evidente que el Ad quem no haya dado respuesta a la  supuesta vulneración argumentada en el quinto punto de su recurso de apelación, y aún se disienta del criterio explanado por los de instancia, el agravio fue absuelto, por lo que el mismo en la forma es infundado.

En el Fondo.-

Respecto a que existirá violación del art. 297 inc. 3) del CPC, artículo que nada tendría que ver con la recuperación del documento por fuerza mayor, y que los inc. 3 y 4  del art. 297 del CPC, se referirían a dos causales distintas para la revisión extraordinaria de la Sentencia, aspecto que no habría sido tomado en cuenta por los jueces de instancias, en este sentido de ninguna manera podría haberse declarado el fraude procesal por la recuperación de documento decisivo detenido por fuerza mayor (inc. 4) del CPC), ya que este inciso nada tendría que ver con el fraude procesal; A esto corresponde señalar que el Art. 297 del CPC, establece las causales que dan lugar al recurso extraordinario de revisión en cuatro incisos que son: “1) si la sentencia se hubiera fundado en documentos declarados falsos; 2) los testigos hubieran sido condenados por falso testimonio; 3) si se hubiera ganado la sentencia en virtud de cohecho, violencia o fraude procesal; y 4) si, después de pronunciada la sentencia se recobraren documentos decisivos detenidos por fuerza mayor o por obra de la parte a favor de la cual se hubiera dictado sentencia".

De lo anterior se tiene que cada inciso del art. 297 del CPC no es sino, una etapa previa a la interposición del Recurso Extraordinario de Revisión de Sentencia que resulta ser un mecanismo excepcional contra la cosa juzgada, que tiene por finalidad permitir que una decisión judicial (Sentencia) con carácter de cosa juzgada sea revisada y se establezca la ocurrencia o no de los  hechos constitutivos referentes a cada causal del art. 297 del CPC, siendo requisito escencial la presentación de la sentencia ejecutoriada que declare la existencia de cualquiera de las 4 causales señaladas supra y establecidas en el art. 297 del CPC.

En el caso de autos, Emma Casta de la Riva mediante memorial de fs. 80 a 83, interpuso demanda de fraude procesal contra Lilia Garrafa de Pinto, José Wilfredo, María del Rosario y Yolanda Montalvo Torrico argumentando, en lo sustancial, que a la muerte de los esposos Montalvo quienes el 2 de abril de 1963 les habrían entregado en calidad de anticrético un inmueble de 5.000 m2, con la intención de consolidar la transferencia con los herederos de Walter Montalvo Claros y Casimira Torrico de Montalvo, les habrían exhibido el documento de anticresis que posteriormente habría desaparecido por obra de José Wilfredo Montalvo Torrico y los demás herederos, por lo que iniciaron demanda de usucapión que les fue favorable y posteriormente revocada por que se habría apersonado Lilia Garrafa de Pinto arguyendo que su persona se había adjudicado dicho bien inmueble vía remate judicial, ya que en base a un poder falso José Wilfredo Montalvo habría conseguido un préstamo del Banco Nacional de Bolivia que no habría cumplido, por lo que habrían procedido con el remate del bien inmueble en cuestión, ante esa situación Ema Casta de la Riva y su difunto esposo habrían iniciado demanda de nulidad de poder, documento privado de préstamo y otros, que se declaró improbada por carecer los demandantes de acción y derecho, legitimidad y personería, y que para este últimos proceso los herederos de los esposos Montalvo se habrían valido de la desaparición del documento de 1963, para lograr se declare improbada la demanda.

Ahora bien, de la demanda expuesta se concluye que la pretensión de la demandante por un lado es la declaración del fraude procesal (inc. 3 del art. 297 del CPC) y por otra la declaración de recuperación de documento decisivo (inc. 4 del art. 297 del CPC), es en este contexto que dada la impericia del Juez A quo, en Sentencia comete el error de declarar el fraude procesal en base a la recuperación del documento considerado decisivo, error que si bien no es procedente, no significa que dichas pretensiones que nacen de los incisos 3) y 4) del art. 297 del CPC, no puedan tramitarse de manera conjunta en un solo proceso.

En estos Antecedentes corresponde analizar si en el presente proceso existen los elementos que den pie a una declaración de fraude procesal y la existencia de los elemento que demuestren la recuperación de un documento considerado decisivo en el proceso y detenido por fuerza mayor o por obra de la parte que se vea favorecida por ese hecho, por lo que  primero nos referiremos a:

La acción de declaración de fraude procesal prevista en el art. 297-3) del CPC, consiste en poner en evidencia en un proceso de conocimiento una conducta fraudulenta, engaño o mala fe con que se ha actuado en un anterior proceso para conseguir una sentencia favorable, con la finalidad de lograr que el Tribunal supremo de Justicia revise ésta resolución mediante un expreso recurso extraordinario. En este sentido, para que prospere esta acción, el demandante debe cumplir con la carga procesal que le impone el art. 1283 del CC, concordante con el art. 375 del CPC demostrando que la Sentencia es producto de conductas fraudulentas.

En este sentido de la revisión de los antecedentes, se tiene que no se ha demostrado el fraude procesal en el proceso de nulidad de poder de documento de préstamo, de venta judicial, de interdicto de adquirir y acta de posesión, de sus registros en derechos reales, incoado por Emma Casta de la Riva contra José Wilfredo Montalvo Terrazas y otros, porque no ha presentado prueba idónea que permita hacer ver a los jueces de instancia, que los demandados han actuado de manera fraudulenta, o de mala fe, induciendo en error al juzgador razón por la que las resoluciones de los de instancia descartan la causal de fraude procesal (inc. 3 - art. 297 del CPC). Ya que si la demandante  manifiesta que el documento de anticrético de 2 de abril de 1963 habría sido ocultado maliciosamente por José Wilfredo Montalvo Torrico, no se tiene en actuado prueba alguna que evidencie dicha aseveración, por lo que resulta importante rescatar lo razonado por el Ad quem en el punto 3 de las respuesta a la adhesión al recurso de apelación de la demandante, donde textualmente fundamenta: “la declaración testifical de Jesús Joaquín Escalera Veizaga de fs. 340 quien menciona que Wilfredo Montalvo Torrico habría ocultado maliciosamente el documento de anticrético, a fin de que no sea utilizado por la actora en ningún proceso, corresponde anotar… en Autos se tiene que la declaración del aludido testigo se basa en lo supuestamente  manifestado en la ciudad de La Paz en un aniversario Cívico, en sentido de que el documento de anticrético lo tenía el señor Wilfredo Montalvo… menos consta que hubieran denunciado oportunamente este hecho a las autoridades policiales ni la fiscalía dada la importancia  y los efectos legales que conlleva el documento en cuestión”.

Razonamiento que resulta adecuado por cuanto en antecedentes se tiene que el documento considerado decisivo fue recuperado a momento del desapoderamiento del bien inmueble en cuestión, donde la demandante estuvo en posesión hasta ese momento, no existiendo prueba que determine que Wilfredo Montalvo Torrico oculto dicho documento el tumbado del inmueble en cuestión, no se puede constatar que hubo una conducta fraudulenta para privar a la demandada de ese documento que sería decisivo.

En cuanto a la pretensión sobre el inc. 4) del art. 297 del CPC, referente a la recuperación de documento considerado decisivo detenido por fuerza mayor o por obra de la parte en favor de la se hubiese dictado la resolución, si bien la recurrente acusa que existiría violación del art. 297 inc. 4) del CPC, ya que el olvido de parte de Casta Emma de la Riva de presentar el documento no sería fuerza mayor y tampoco sería argumento para declarar probada la demanda por recuperación de documento, por lo que no se habría acreditado cual fue el motivo de fuerza mayor; de la revisión de obrados se tiene que los jueces de instancia en su razonamiento concluyeron descartar el inciso 4) sobre fraude procesal del art. 297 del CPC, pero que si bien no habría existido participación de la parte demandada en la ocultación del documento de anticrético de 2 abril de 1963, el extravió se habría debido a fuerza mayor, declarando equivocadamente probada la demanda de fraude procesal por recuperación de documento decisivo por fuerza mayor después de pronunciada la Sentencia.

Sin embargo, los jueces de instancia no toman en cuenta que, si bien el inc. 4) del art. 297 del CPC, prevé dos situaciones que son: que el documento decisivo se recobraren porque fueron detenidos fuerza mayor o por obra de la parte en favor de la que se hubiere dictado, descartando la segunda situación, corresponde señalar que fuerza mayor es todo acto que provenga de una causa enteramente ajena a la voluntad de las partes que resulta irresistible o inevitable, lo que no quiere decir que un acto de fuerza mayor como el que quieren entender los jueces de instancia que sería el extravió de los documentos por cuestiones ajenas a la voluntad de la demandante, se confunda con la negligencia o la incompetencia, puesto que sólo se puede considerar fuerza mayor a aquellos hechos que no fueron posibles de advertir.

En este entendido del análisis realizado por los jueces de instancia se tiene que el documento de anticrético considerado como decisivo por la parte recurrente, no habría sido ocultado por José Wilfredo Montalvo Torrico, ya que la parte demandante no pudo probar este hecho, ahora bien si Casta Emma de la Riva, afirmaba que el documento considerado escencial estaba en poder de los demandados, podía en virtud al art. 330 del CPC, que dice: “Con la demanda, reconvención y contestación de ambas, deberá acompañarse la prueba documental que estuviere en poder de las partes. Si no la tuvieren a su disposición, la individualizarán indicando el contenido, lugar, archivo, y oficina pública o persona en poder de quien se encontrare estarán obligados a exhibirlos o a designar el protocolo o archivo en que se hallan los originales., disposición que en relación a art. 398 del mismo cuerpo legal, establecen que el Juez de la causa podrá ordenar la exhibición de los documentos considerados esenciales por la parte que no los poseen.

En este entendido no se puede considerar fuerza mayor al hecho de que el documento de anticrético de 2 de abril de 1963, haya sido encontrado en el inmueble en cuestión del cual la demandante era detentadora dada su condición de anticresista, y sí se toma en cuenta de que esta sostenía que dicho documento estaba en poder de los demandados, resulta contradictorio con lo que es fuerza mayor no configurando estos hechos extravió ajeno a su voluntad, ya que si bien arguye que el documento seria decisivo en el proceso de nulidad de poder y otros, que fue declarado improbado por falta de legitimidad, de la revisión de antecedentes de los proceso llevados adelante por la actora contra los demandados, no se evidencia que la actora haga referencia al documento en cuestión dentro su pretensión, trayéndolo a colación recién en el presente proceso cuando tenía todos los medios y mecanismos legales para lograr la exhibición de dicho documento que consideraba escencial, por lo que dicho proceder no puede entenderse como fuerza mayor.

En esta lógica, de análisis de los hechos y artículos citados en la pretensión de la actora y la prueba cursante en obrados se concluye que esta no acompaño prueba idónea que demuestre demuestre los presupuestos señalados en los inc. 3) y 4) del art. 297 del CPC, resultando evidente la errónea interpretación del art. 297 inc. 4) del CPC, y las contradicciones en que incurrieron los jueces de instancia.

Por lo que, corresponde a este Tribunal resolver conforme lo estipulado en los arts. 271 num.4) y 274 del Código de Procedimiento Civil. 

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por los arts. 41 y 42 parágrafo I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 mun. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma y en aplicación de los arts. 271 num. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, CASA el Auto de Vista N° 119/2014 de 2 de junio de 2014 cursante de fs. 472 a 476, y resolviendo en el fondo, declara IMPROBADA en todas sus partes la demanda  principal de fs. 80 a 83, en cuanto a la declaración de fraude procesal art. 297 inc. 3 del CPC, e IMPROBADA en cuanto a la declaración de recuperación de documento considerado decisivo detenido por fuerza mayor o por obra de la parte en favor de la cual se hubiera dictado, art. 297 inc. 4) del CPC.

Sin responsabilidad por ser error excusable.  

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Dra. Rita Susana Nava Duran

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero